La filantropía de famosos evoluciona: la fundación de Ariana Grande lo muestra

Durante años, la estrella del pop Ariana Grande regaló dinero, en su mayoría de forma discreta y sin mucha estructura. Hacía donaciones anuales al hospital infantil Royal Manchester Children’s Hospital de Inglaterra. A veces, entregaba la recaudación de una noche de actuación a organizaciones sin fines de lucro. Financió de manera anónima una campaña navideña de regalos para jóvenes transgénero, además de impulsar un evento de recaudación de fondos de 3 millones de dólares para jóvenes trans en 2022.
Ahora esos actos dispersos de generosidad tienen un nombre y una cara pública: la Brighter Days Ahead Foundation. Lanzada en mayo, se centrará en causas que Grande ha defendido en el pasado, entre ellas los derechos LGBTQ+, la salud reproductiva, los derechos de los inmigrantes y la salud mental. Grande lo hace en un momento en que el apoyo filantrópico a estas causas se está erosionando, señaló Shauna Nep, asesora filantrópica de Grande.
“Estamos viendo que el apoyo a los tipos de temas que a ella le importan está cayendo drásticamente y que los ataques están aumentando de manera agresiva”, manifestó Nep.
Este verano, Grande usará su gira Eternal Sunshine para financiar y promover la fundación, destacando a organizaciones sin fines de lucro nacionales y locales en cada parada de la gira. Los nombres de las organizaciones beneficiarias aparecen en pantallas en el centro del recinto durante la cuenta regresiva previa al espectáculo. Y los fans que donen a la organización sin fines de lucro pueden participar en un sorteo para tener la oportunidad de ganar un viaje para verla en la última fecha de la gira en Londres.
“La experiencia del fan sigue completamente intacta”, comentó Nep. “Los encontramos donde están, en lugar de apartarlos de cualquier cosa”.
Los fondos de la gira se dividirán entre organizaciones locales destacadas, aunque todavía no se ha distribuido ninguno. Las subvenciones anunciadas hasta ahora han provenido por completo de las donaciones personales de Grande, indicó un portavoz de la fundación.
En muchos sentidos, Grande, quien también actuó en las películas de “Wicked”, está siguiendo los pasos de generaciones anteriores de artistas que prestaron sus nombres a causas antes controvertidas como el VIH/sida y crearon sus propias fundaciones para ayudar a movilizar grandes sumas de dinero.
Pero hoy, las plataformas de las celebridades son más grandes que nunca, lo que les da aún más influencia, observó Genevieve Shaker, quien imparte cursos sobre filantropía de celebridades y liderazgo en recaudación de fondos en la Lilly School of Philanthropy de la Universidad de Indiana.
“En el pasado, antes de las redes sociales, las celebridades podían depender más de los medios tradicionales para compartir historias sobre lo que estaban haciendo”, explicó. “Ahora tienen su propio tipo de imperio mediático, donde pueden aprovechar muchos canales para comunicarse, incluso sobre filantropía, causas y organizaciones sin fines de lucro”.
La organización sin fines de lucro Trans Lifeline agradece el apoyo de celebridades
Trans Lifeline, que opera una línea de ayuda en crisis para personas transgénero, es una de las organizaciones sin fines de lucro que Grande ha apoyado. El grupo ha recibido un total de 125.000 dólares, 75.000 en financiamiento de emergencia el junio pasado y 50.000 cuando la fundación se lanzó formalmente en mayo.
El dinero ayudó a Trans Lifeline a relanzar un programa de microsubvenciones que distribuyó 100.000 dólares directamente a personas trans en todo el país, en alianza con cinco organizaciones de base, señaló Dante Alviar Horton, su director ejecutivo. Parte del financiamiento también se destinó a mejorar los beneficios para el personal de atención directa que trabaja en crisis.
Trans Lifeline depende casi por completo de donantes individuales. La visibilidad obtenida gracias a celebridades que la apoyan ha ayudado a sostener al grupo, afirmó Alviar Horton. Señaló la reciente colaboración de Trans Lifeline con el diseñador Conner Ives en la campaña de camisetas “Protect the Dolls”, que recaudó más de 500.000 dólares después de que celebridades como Pedro Pascal empezaran a usar las camisetas en público.
“Me sentí agradecido de que hubiera personas en el ámbito de las celebridades que se preocuparan lo suficiente como para decir: ‘Esto importa’”, expresó Alviar Horton.
La filantropía de celebridades a menudo ha sido desestimada como gestión de imagen, lo que permite a los artistas tener momentos en la alfombra roja sin poner mucho dinero ni reflexión detrás de sus esfuerzos de defensa. Grande se resistió durante años a crear una fundación formal precisamente por esa razón, contó Nep.
“Ella no quiere que nadie piense que ella se considera una filántropa”, dijo Nep. “Sabe que es una artista”.
Sin embargo, Nep, quien ha trabajado con la cantante desde 2018, animó a Grande a formalizar sus donaciones para poder canalizar dinero de manera estratégica hacia organizaciones sin fines de lucro y colaborar con mayor facilidad con socios financiadores.
Brighter Days Ahead Foundation de Grande es un proyecto con patrocinio fiscal de la Entertainment Industry Foundation, una organización benéfica pública establecida en 1942 para apoyar los esfuerzos filantrópicos de Hollywood. Esto permite a celebridades, incluidas Charlize Theron y Olivia Rodrigo, crear con facilidad organizaciones sin fines de lucro para recaudar y distribuir fondos.
El mayor de los cuatro fondos de su fundación es “Protect and Defend”, que apoya a organizaciones que llevan a cabo trabajo legal y legislativo para jóvenes transgénero, inmigrantes y derechos reproductivos. La fundación es el mayor financiador de varias de las organizaciones de base que apoya y, por lo general, otorga subvenciones sin restricciones. Estos grupos suelen recibir poco apoyo de financiadores institucionales y gubernamentales. Las organizaciones enfocadas en personas transgénero, en particular, han visto disminuir el financiamiento a medida que aumentan las necesidades, señaló Nep.
La defensa de Grande busca estar a la altura del momento
Grande ha sido por mucho tiempo defensora de causas que están en el centro de su filantropía. Donó en 2019 aproximadamente 250.000 dólares de la recaudación de conciertos a Planned Parenthood después de que varios estados aprobaran restricciones al aborto. Ha hablado públicamente de sus luchas con el trastorno de estrés postraumático, la ansiedad y la depresión, ha expresado aprecio por sus fans gays y transgénero, y se ha pronunciado contra las políticas migratorias del gobierno de Trump.
El activismo de Grande y su conexión personal con estos temas evocan una época anterior en la que las celebridades encabezaron el impulso de financiamiento para el sida y el VIH, dijo Shaker. Elizabeth Taylor cofundó la American Foundation for AIDS Research, o amfAR, en 1985 después de ver a amigos sufrir por el VIH/sida y su estigma. Por razones similares, el cantante Elton John fundó la Elton John AIDS Foundation en 1992, el mismo año en que se identificó públicamente por primera vez como gay.
El clima político que enfrentan hoy las personas transgénero rivaliza con lo que los defensores del VIH/sida afrontaron hace décadas, afirmó Anne Aslett, directora ejecutiva de la Elton John AIDS Foundation.
En las décadas de 1980 y 1990, John veía a amigos cercanos como el cantante Freddie Mercury sucumbir a enfermedades relacionadas con el sida, relató.
Fue “realmente, realmente duro” recaudar dinero para el trabajo sobre VIH/sida entre el público en general, incluso dentro de la industria del entretenimiento, indicó. Gracias a su estrellato global, John pudo humanizar la causa ante el público, incluso para quienes no compartían sus posturas sobre política o sexualidad, señaló Aslett.
Desde el inicio, la fundación estuvo marcada por su interés auténtico en apoyar la investigación sobre el sida y por su insistencia en escuchar a personas con experiencia vivida de la epidemia, explicó Aslett. Eso es lo que ha ayudado a sostener a la organización durante más de tres décadas, añadió. Pero ese interés y conexión personales no bastan para impulsar realmente el éxito filantrópico.
“Los artistas están programados para prestar atención a la emoción humana”, dijo Aslett. “Son muy empáticos. Pero eso por sí solo no es suficiente. Tienen que tener una buena estructura debajo para que funcione”.
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Stephanie Beasley es directora de becas y redactora sénior en The Chronicle of Philanthropy, donde se puede leer el artículo completo. Este artículo fue proporcionado a The Associated Press por el Chronicle of Philanthropy como parte de una alianza para cubrir temas de filantropía y organizaciones sin fines de lucro apoyadas por la Lilly Endowment. The Chronicle es el único responsable del contenido. Para toda la cobertura de filantropía de AP, visite https://apnews.com/hub/philanthropy.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.






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