Qué ocurre en tu cuerpo cuando dejas de consumir alcohol
Algunos de los efectos negativos del alcohol en la salud pueden sorprenderte
El alcohol provoca numerosos efectos negativos en la salud, que van desde molestias inmediatas como despertar con dolor de cabeza o ansiedad, hasta riesgos a largo plazo, incluidos distintos tipos de cáncer.
Si estás considerando dejar el alcohol por un tiempo, encontrarás beneficios rápidos y mejoras que se consolidan con el paso de los meses.
Aquí presentamos una línea de tiempo, basada en evidencia científica, que muestra lo que podrías experimentar en los primeros días, semanas, meses y años después de dejar de beber.
Los beneficios se sienten desde el inicio, y cada día sin alcohol marca una diferencia.

Después de un día
El alcohol tarda cerca de 24 horas en eliminarse por completo del cuerpo, por lo que las primeras mejoras pueden sentirse incluso en ese lapso.
Como aumenta la necesidad de orinar, provoca deshidratación, pero el agua se absorbe casi al instante y, una vez que el alcohol se va, esa deshidratación disminuye, lo que a su vez favorece la digestión, la función cerebral y los niveles de energía.
El alcohol también interfiere con la capacidad del hígado para regular el azúcar en la sangre y cuando deja de estar presente, esos niveles comienzan a estabilizarse.
Si bebes a diario, es posible que al principio te sientas peor mientras tu organismo se adapta. En los primeros días podrías notar sueño interrumpido, irritabilidad, sudoración o temblores, aunque la mayoría de estos síntomas suele desaparecer en alrededor de una semana sin alcohol.
Después de una semana
Aunque el alcohol puede darte sueño al principio, interrumpe el ciclo natural del descanso. Al completar una semana sin beber, es probable que notes más energía por las mañanas gracias a un sueño de mejor calidad.
El hígado, que funciona como el filtro del cuerpo, realiza gran parte del trabajo al procesar el alcohol y puede dañarse con facilidad, incluso con un consumo moderado.
Este órgano limpia la sangre, procesa nutrientes y produce la bilis que ayuda a la digestión.
La buena noticia es que también se regenera con rapidez: si el daño es leve, siete días pueden bastar para reducir la grasa acumulada y reparar cicatrices y lesiones menores.
Incluso pequeñas cantidades de alcohol pueden afectar el funcionamiento del cerebro. Dejar de beber contribuye a mejorar la salud cerebral en pocos días en quienes consumen poco o moderadamente, y en alrededor de un mes, incluso en personas con consumo muy elevado.

Después de un mes
El alcohol dificulta manejar las emociones y puede empeorar la ansiedad y la depresión. Después de unas semanas sin beber, la mayoría de las personas empieza a sentirse mejor, e incluso quienes consumen grandes cantidades suelen notar una mejora en su estado de ánimo tras uno o dos meses.
A medida que el sueño y el ánimo se estabilizan, también es común experimentar más energía y una mayor sensación de bienestar.
Después de un mes sin alcohol, muchos bebedores habituales también dicen sentirse más seguros para replantearse su relación con la bebida.
Es posible perder peso y grasa corporal. El alcohol aporta muchas calorías y activa los sistemas de recompensa relacionados con el apetito, lo que lleva a comer de más o a elegir alimentos menos saludables.
Hasta la piel muestra cambios positivos. El alcohol favorece la deshidratación y la inflamación, procesos que aceleran el envejecimiento visible, y al dejarlo estos efectos pueden empezar a revertirse.
Sobre las autoras
Nicole Lee es profesora adjunta en el National Drug Research Institute de la Curtin University, Australia.
Katinka van de Ven es especialista en alcohol y otras drogas en la UNSW, Sídney, Australia.
Este artículo se republica de The Conversation bajo una licencia Creative Commons. Puedes leer el artículo original en su sitio web.
El alcohol irrita el intestino y altera el funcionamiento normal del estómago, lo que puede causar hinchazón, indigestión, acidez y diarrea. Estos síntomas suelen empezar a mejorar dentro de las primeras cuatro semanas sin beber.
Después de un mes de abstinencia, la resistencia a la insulina —un factor que puede elevar el azúcar en la sangre— disminuye cerca de un 25 %. La presión arterial también baja alrededor de un 6 %, y se reducen los factores de crecimiento asociados al cáncer, lo que ayuda a disminuir el riesgo de desarrollarlo.
Después de seis meses
El hígado comienza a repararse en cuestión de semanas y, en personas con consumo moderado, el daño puede revertirse por completo hacia los seis meses.
Para entonces, incluso quienes beben en exceso pueden notar una mejor respuesta del sistema inmunológico y una sensación general de mayor bienestar.
Después de un año o más
El alcohol contribuye o causa un gran número de enfermedades crónicas, como enfermedades del corazón, derrames cerebrales, diabetes tipo 2 y siete tipos distintos de cáncer, además de problemas de salud mental. Y todos estos riesgos pueden reducirse al dejar o disminuir el consumo de alcohol.
El alcohol eleva la presión arterial, y esto es clave porque la hipertensión es el principal factor de riesgo de muerte en el mundo. Incluso un aumento de apenas 2 mmHg por encima del rango normal (120 mmHg) incrementa en 10 por ciento el riesgo de morir por un derrame cerebral y en un 7 % el riesgo de fallecer por una enfermedad coronaria.
Reducir el consumo de alcohol a menos de dos bebidas al día puede bajar la presión arterial de manera notable, lo que a su vez disminuye el riesgo de derrame cerebral y de enfermedades del corazón. Además, una presión más baja reduce la probabilidad de desarrollar enfermedad renal, problemas de visión e incluso disfunción eréctil.
Con una abstinencia sostenida, también disminuye el riesgo de desarrollar cualquier tipo de cáncer. Mediante un estudio que siguió a más de 4 millones de adultos durante tres a siete años, los investigadores descubrieron que el riesgo de cáncer vinculado al alcohol cayó un 4 % incluso entre quienes bebían poco y dejaron de hacerlo. Por su parte, pasar de un consumo alto a uno moderado redujo ese riesgo en un 9 %.
Cómo comenzar
Cualquier reducción en el consumo de alcohol ofrece beneficios inmediatos y visibles para el cerebro y la salud en general. Mientras menos bebas y mientras más tiempo pase entre cada trago, más saludable estarás.
Ya sea que quieras reducir o dejar el alcohol por completo, hay algunas acciones sencillas que pueden ayudarte a mantener el rumbo:
- Fijar metas claras y definir los pasos pequeños que necesitas seguir para alcanzarlas
- Prestar atención a los beneficios que notes al dejar de beber
- Monitorear tu avance con una herramienta como Drink Tracker
- Buscar apoyo en otros, por ejemplo, la app anónima Daybreak de Hello Sunday Morning, SMART Recovery, CounsellingOnline o Sober in the Country
Si aún tienes dudas sobre si deberías hacer cambios o no, puedes evaluar tu nivel de riesgo con esta prueba.
Si intentaste reducir tu consumo y te resultó difícil, quizá necesites ayuda profesional. Llama a la Línea Nacional de Alcohol y Otras Drogas al 1800 250 015, donde te conectarán con servicios en tu zona que pueden ayudarte. También puedes hablar con tu médico de cabecera.
Agradecemos a la doctora Hannah MacRae por su ayuda en la identificación de la investigación utilizada en este artículo.
Traducción de Leticia Zampedri





