Astrónomos podrían haber resuelto el misterio detrás de una extraña señal del espacio
Algo en el universo envía potentes ráfagas regulares hacia la Tierra, y ahora los investigadores creen haber identificado su origen

Los científicos creen haber identificado el origen de algunas de las señales más potentes y misteriosas que llegan desde el espacio.
Desde hace años, los investigadores intentan explicar los llamados transitorios de radio de largo período, fenómenos que emiten intensas ráfagas de ondas de radio y rayos X a intervalos regulares de 1,4 horas. Hasta ahora, estas señales solo parecían provenir de unas pocas regiones remotas de nuestra galaxia.
Ahora, un nuevo estudio apunta a su posible origen: una estrella pequeña y extremadamente densa, conocida como enana blanca, que absorbe material de una estrella compañera más grande y menos compacta. Según los investigadores, ese material forma una espiral alrededor de la enana blanca y desencadena las explosiones detectadas.
“Por primera vez identificamos el origen de estas señales y confirmamos que la fuente es una ‘variable cataclísmica’, es decir, una estrella enana blanca que está acumulando material de otra estrella”, explicó Kovi Rose, estudiante de doctorado de la Universidad de Sídney y líder del descubrimiento.
“Los transitorios de radio de largo período han desconcertado a los astrónomos durante años. Solo hemos detectado alrededor de una docena y su origen seguía sin estar claro. Ahora pudimos demostrar que la fuente de uno de estos fenómenos proviene de una enana blanca que extrae activamente material de una estrella compañera”.
El sistema identificado en el estudio, llamado ASKAP J1745−5051, está compuesto por dos estrellas que orbitan muy cerca una de la otra. Como resultado de esa interacción, el material de la estrella compañera se calienta y emite rayos X, mientras que los campos magnéticos de ambas generan las ráfagas de radio periódicas.
Hasta hace poco, muchos investigadores pensaban que estas explosiones provenían de estrellas de neutrones de rotación lenta, conocidas como púlsares. Sin embargo, estudios recientes sugieren que estrellas con velocidades de rotación tan bajas no deberían ser capaces de producir señales de este tipo.
Además, los científicos esperan que este hallazgo ayude a interpretar otros fenómenos similares y permita comprender mejor señales espaciales que todavía permanecen sin explicación.
Los resultados se detallan en el estudio Periodic radio and X-ray emission from an accreting white dwarf binary system (“Emisión periódica de radio y rayos X de un sistema binario de enanas blancas en acreción”), publicado en la revista Nature Astronomy.
Traducción de Leticia Zampedri



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