La fiebre de los Knicks choca con el Mundial y los bares de fútbol de Nueva York lo equilibran

Sentado entre una multitud que alzaba pintas en un bar de fútbol en Manhattan el primer día del Mundial, George Carson se describió como un gran aficionado al fútbol que espera ver los 104 partidos del torneo.
¿Pero el sábado?
“Tenemos que ver a los Knicks”, comentó.
En la mayoría de los países que albergan el Mundial, el fútbol es una obsesión. Pero con los Knicks de Nueva York arriba 3-1 en la serie al mejor de siete de las Finales de la NBA contra San Antonio y a una victoria de su primer título desde 1973, la atención seguramente se dividirá este fin de semana.
Los Knicks pueden asegurar el campeonato con una victoria en el quinto duelo el sábado por la noche. El salto inicial será poco después de que Brasil y Marruecos terminen un partido del Mundial en Nueva Jersey, y se superpondrá directamente con un choque entre Escocia y Haití.
“Quiero ver todos los partidos del Mundial, pero para nosotros los Knicks siguen siendo la prioridad”, expresó Carson, de 38 años, mientras él y un amigo veían la ceremonia inaugural del Mundial en The Football Factory at Legends, un bar de fútbol cerca del Madison Square Garden. “Probablemente vea el resumen (del fútbol) después”.
Los Knicks han enloquecido a Nueva York, pero incluso algunos fanáticos acérrimos ya tienen la atención dividida. Horas antes de sentarse a pie de cancha para la histórica remontada de los Knicks en el Juego 4 en el MSG, el director de cine Spike Lee vestía de verde y dorado para una visita a las instalaciones de entrenamiento de Brasil en Nueva Jersey el miércoles.
Brasil debutará contra Marruecos en East Rutherford, Nueva Jersey, a las 6 de la tarde, un partido que está previsto que termine unos 30 minutos antes de que comience el juego de la NBA en Texas. Escocia-Haití en Massachusetts arrancará a las 9 de la tarde
The Football Factory tiene 20 pantallas, suficientes para satisfacer a todas las aficiones.
“Espero que lo liquiden el sábado por la noche, para que podamos decir simplemente: bien hecho, Knicks. Tengan su desfile, y ya está. Ahora podemos concentrarnos en el fútbol”, señaló Jack Keane, el irlandés dueño de The Football Factory.
El bar de Keane recibe a grupos de aficionados del Paris Saint-Germain, Chelsea, Aston Villa, Leeds y AC Milan. Calculó que más de 2.000 personas pasaron por su bar la noche del miércoles, cuando los Knicks ganaron el Juego 4.
“La multitud de los Knicks fue la misma que la de la final de la Liga de Campeones”, afirmó.
El bar de Keane cobraba una entrada de 20 dólares, con una bebida incluida, para el partido inaugural entre México y Sudáfrica.
A 10 minutos a pie hacia el sur y el este, los aficionados también hacían fila para entrar a Smithfield Hall, que alberga a grupos de seguidores de Manchester United, West Ham, Nottingham Forest, Barcelona, Bayern Múnich, Inter de Milán, Roma y Marsella.
“Por lo general, en los deportes estadounidenses, como son más largos, a la gente no le gusta estar de pie”, explicó Kieron Slattery, un irlandés que es copropietario de Smithfield. “Con los Knicks ahora mismo, están de pie. Es como el ambiente de un partido de fútbol”.
La mayoría de los aficionados que miraban el jueves eran neoyorquinos, muchos de ellos originarios de otros lugares.
Ryan Cole, un hombre de 44 años de Southampton, en Gran Bretaña, que ha vivido en Nueva York durante una docena de años, llevaba una camiseta de Inglaterra y espera conseguir una entrada para el partido de la fase de grupos de los ingleses contra Panamá el 27 de junio. Su abuelo, William Cole, fue juez de línea de la liga inglesa. Tiene un programa con el nombre del abuelo de un partido Manchester-Chelsea de 1952.
“Ves una ola de camisetas por todas partes, lo cual es increíble”, dijo sobre las equipaciones de fútbol y la indumentaria de los Knicks. “Es increíble estar en Nueva York todo el tiempo, pero ahora en particular con los Knicks, con el Mundial, con el verano, no podría estar más feliz”.
Uno de sus amigos, Joel Ramírez, de 46 años, es un residente de Nueva York que se mudó desde Dallas y tiene padres mexicanos. Durante el Mundial de 2022, vio partidos en distintos restaurantes étnicos que tenían vínculos con un equipo involucrado en el encuentro, como Sunset Park en Brooklyn para México. Cree que el sábado habrá más aficionados al fútbol en los bares que seguidores de los Knicks.
"Libra por libra, tendremos muchos más aficionados al fútbol en la ciudad”, sostuvo. “Yo estaré viendo ambos”.
Los bares de fútbol de la ciudad de Nueva York abren temprano los fines de semana para que los aficionados vean los partidos del mediodía en Inglaterra y Europa. El Mundial es diferente.
“Cuando te pones a ver la Liga Premier, sigue siendo un mercado de nicho. Hay gente que la ve, gente que no”, indicó Keane. “El Mundial es el grande. Es la gran fiesta. Todo el mundo tiene una camiseta en el armario. Todo el mundo va a reivindicar ya sea su propia identidad o la de un padre o un abuelo, y se va a subir al carro”.
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Mundial AP: https://apnews.com/hub/mundial-de-futbol-fifa






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