Atleta se queda sin medalla, pero gana anillo de compromiso en Juegos Olímpicos de Invierno
La campeona de descenso describió el momento como un sueño hecho realidad
Aunque la campeona de descenso Breezy Johnson no sumó una medalla olímpica en el super-G femenino, la esquiadora estadounidense se llevó de Tofane algo mucho más preciado: un anillo de compromiso.
Su novio, Connor Watkins, le propuso matrimonio cerca de la línea de meta, rodeado de sus compañeros del equipo de esquí de Estados Unidos.
Mientras recitaba versos de la canción "The Alchemy" de Taylor Swift, Watkins le deslizó un anillo de zafiros azules y blancos, engastado en oro blanco, en el dedo anular de su mano izquierda.
Johnson aceptó entre lágrimas, mostrando el anillo a las cámaras para celebrar lo que describió como un sueño hecho realidad. “Me pareció apropiado combinar dos de mis amores”, declaró Johnson. “Es un lugar especial en los Juegos Olímpicos. Siento que hay mucho misticismo a su alrededor”.

Luego añadió entre risas: “Además, tienes fotografía gratis”.
Ambos se conocieron en una aplicación de citas hace unos años, y Watkins no tenía ni idea de que Johnson era una de las mejores esquiadoras del planeta. No fue sino hasta que Watkins preguntó, unos 10 minutos después de su primera cita (un brunch), que Johnson lo confesó.
“Me tomó un poco por sorpresa”, comentó Watkins, quien trabaja en la construcción en Estados Unidos. “Tenía muy poco conocimiento de las carreras de esquí y de todo lo demás, y en los últimos dos años he llegado a amarlo de verdad”.
La alegre propuesta llegó aproximadamente una hora después de que el intento de Johnson por subir al podio en el super-G terminara con una caída en la parte alta del recorrido, cuando su bastón derecho rozó una puerta y la hizo dar tumbos hasta la red de contención. Johnson se incorporó por sus propios medios y no sufrió lesiones.
Abajo, en el área de meta, con el anillo en el bolsillo, Watkins se preguntó brevemente si tendría que pasar al plan B por si acaso el momento no era el adecuado.
Resultó que tener a Watkins allí era exactamente lo que Johnson necesitaba.
“Me sentía un poco estúpida, y creo que ese es el tipo de momento en el que quieres a la gente que amas a tu alrededor, para compadecernos juntos. Y luego, obviamente, pasó todo lo demás”, expresó Johnson llevando una estancia ya de por sí surrealista en Cortina a un nivel completamente distinto.
“Creo que la mayoría de la gente quiere alcanzar su punto máximo en los Juegos Olímpicos”, dijo Johnson. “Yo lo superé con creces”.







Bookmark popover
Removed from bookmarks