Biden no se arrepiente de retirar las tropas de Afganistán pese al ascenso de los talibanes en el país

El presidente dice que los afganos tienen que “luchar por sí mismos” a partir de este momento

Shweta Sharma
miércoles 11 agosto 2021 18:35

Joe Biden no se arrepiente de la retirada de Afganistán, pese al avance de los talibanes.

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El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha dicho que no lamenta su decisión de retirar las tropas de Afganistán después de 20 años de guerra, a pesar de que los talibanes continúan logrando rápidos avances territoriales en el país.

En declaraciones a los reporteros en la Casa Blanca el martes, Biden dijo que Estados Unidos ha gastado más de US$ 1.000 millones durante 20 años y ha capacitado y equipado a 300.000 fuerzas afganas con equipos modernos.

"Los líderes afganos tienen que unirse", dijo Biden, y agregó que las tropas afganas superan en número a los talibanes. "Tienen que luchar por sí mismos, luchar por su nación".

Biden dijo que Estados Unidos “continuará cumpliendo los compromisos que hicimos: brindar apoyo aéreo cercano, asegurarse de que su Fuerza Aérea funcione y esté operativa, reabastecer a sus fuerzas con alimentos y equipo y pagar todos sus salarios. Pero tienen que querer pelear".

"Pero no me arrepiento de mi decisión", agregó.

Sus declaraciones se producen cuando los talibanes han tomado el control de al menos nueve de las 34 regiones del país después de que las fuerzas de Estados Unidos y la OTAN suspendieran dos décadas de operaciones militares.

Un alto funcionario de la UE dijo el martes que la milicia talibán controla ahora el 65% de Afganistán, incluida la ciudad principal de Kunduz, mientras amenaza con tomar el control de 11 capitales provinciales.

La capital nacional, Kabul, podría caer en manos de los talibanes en 90 días, según un informe del Washington Post basado en evaluaciones militares estadounidenses.

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Decenas de miles de civiles han huido de sus hogares en el norte del país para escapar de las batallas y se han trasladado a Kabul para vivir en parques y calles, mientras la confrontación entre los talibanes y los militares ha abrumado sus ciudades.

Aproximadamente 1.000 civiles han muerto en el último mes después de quedar atrapados en los feroces combates, según la ONU.

El martes, Zalmay Khalilzad, el enviado de Estados Unidos, viajó a Doha en Qatar para transmitir a los insurgentes que Estados Unidos aislará políticamente al gobierno talibán si llega al poder por la fuerza, lo que indica que no tiene sentido intentar un derrocamiento militar del Gobierno de Kabul.

Biden ha fijado la última fecha para la retirada de todas las tropas estadounidenses como el 31 de agosto, con la excepción de las que custodian la embajada de Estados Unidos y los posibles miembros de las fuerzas especiales.

En medio de la retirada, los militares estadounidenses y afganos continúan lanzando ataques aéreos, pero el portavoz del Pentágono, John Kirby, dijo que Estados Unidos no asumirá gran parte de la responsabilidad de luchar contra los talibanes en el futuro.

“Todo dependerá del liderazgo [afgano] y qué liderazgo se demostró, o no”, dijo Kirby. “Es su país para defender ahora. Es su lucha".