¿El anillo de compromiso de Machine Gun Kelly para Megan Fox es romántico? ¿O abusivo?

Me inquieta que cualquiera que dice amar a otro pueda querer lastimarlo activamente si trata de “irse”

El anillo de compromiso de Megan Fox tiene espinas y es doloroso quitárselo

Bien, revelación total: antes de comenzar este artículo, debo confesar que cuando se supo la noticia del compromiso de Machine Gun Kelly y Megan Fox (se supone que la pareja “bebió la sangre del otro” para celebrarlo), recibí muchos mensajes de texto de amigos que me señalaron las... cualidades únicas del anillo de compromiso de Fox y decían que “me encantaría”.

Una esmeralda talla pera (piedra de nacimiento de Fox) engastada junto a un diamante talla pera (de Kelly), las joyas de estilo art déco están engastadas, supuestamente, en dos bandas magnéticas de espinas que Kelly dijo en una publicación de Instagram que tenían la intención de “juntar las mitades de una misma alma para formar el oscuro corazón que es nuestro amor”.

Lejos del lirismo, lo que esto significa es que el anillo de Fox está incrustado con púas afiladas y espinosas que, si intentara quitárselo, la lastimarían, porque, según los comentarios del cantantea la revista Vogue, “el amor es dolor”.

“El concepto es que el anillo puede separarse para formar dos anillos”, dijo. “Cuando está unido, se mantiene en su lugar mediante un imán. Entonces, ¿ves cómo encaja? Y luego forma un corazón oscuro. ¿Y ves esto de aquí? Las bandas son en realidad espinas. Así que si trata de quitárselo, le duele”.

A primera vista, como mis amigos sabían que lo haría, lo admito: me desmayé. ¿Por qué? Bueno, como cualquier gótica adulta que se respete a sí misma, amante de los vampiros, la intensidad poética de tal gesto, el drama al estilo de Angelina Jolie y Billy Bob Thornton (la pareja es famosa por haber usado viales con la sangre del otro como collares); sin duda puede parecer romántico.

Es extraño, es tabú, es apasionado y es atractivo, en su pura y extraña intensidad, para aquellos que suspiran de manera similar por el tipo de historia de amor que se encuentra entre los personajes de Tilda Swinton y Tom Hiddleston en (mi favorito personal) Only Lovers Left Alive; o en el vínculo de sangre platónico entre Brad Pitt y Kirsten Dunst en Entrevista con el vampiro; o incluso Crepúsculo, para los más jóvenes fanáticos de lo macabro.

A algunos nos atrae la oscuridad, la intensidad de un gesto que refleja las acciones de Romeo y Julieta; el vertiginoso romance de “moriría por ti” que ni la muerte puede sofocar; ese sentimiento de estar tan profundamente enamorado de alguien que quieres consumirlo y ser consumido, como lo expresa tan bellamente el poeta Pablo Neruda en su “Soneto de amor XI”: “quiero comer tu piel como una intacta almendra”; como escribí aquí. Y sin embargo...

Hay un gran “sin embargo” que incluso yo, alguien atraída por lo aterradoramente extraño, no puedo conciliar, y es la naturaleza turbia de una relación basada en el dolor. Me inquieta que cualquiera que dice amar a otro pueda querer herirlo activamente si trata de “irse”; sobre todo cuando se centra en la institución del matrimonio, que en sí mismo se basa en el concepto de posesión.

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Machine Gun Kelly es un hombre que le da a una mujer un anillo de diamantes como símbolo (sí, de amor), pero también para mostrarle al mundo que ella le “pertenece”. Eso es lo que representan los anillos de compromiso; es fundamental para su historia. Se cree que la tradición de que las mujeres los usen en relaciones heterosexuales tiene su origen en una costumbre romana en la que las esposas usaban anillos unidos a pequeñas llaves para indicar la propiedad de sus maridos; según el GIA (Instituto Gemológico de América), las mujeres romanas usaban anillos de marfil, pedernal, hueso, cobre y hierro para representar un contrato comercial, o para afirmar “amor y obediencia”. Me sorprende y me entristece lo poco que hemos avanzado desde entonces.

También inspira imágenes de abuso intrafamiliar: de esposos celosos que amenazan con lastimar a sus esposas si se portan mal; de hombres autoritarios y tóxicos que vigilan de cerca a “sus” mujeres; del tipo de hombres que controlan de manera coactiva a sus esposas y novias diciéndoles que se “morirán” si los dejan; la insidiosa amenaza de “si yo no puedo tenerte, nadie puede”.

Kelly le da a Fox un anillo que podría causarle dolor físico y la mantiene unida a él, está fuera del control de ella. Me parece una muestra no tan sutil de masculinidad tóxica, y simplemente no me hace sentir cómoda. De hecho, me parecen importantes señales de alerta. Me encuentro preguntando: ¿el gesto de Kelly es realmente romántico, o en realidad solo es abusivo?

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