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Sergi López: “Sirât” te hace mirar hacia dentro

La película “Sirât”, sobre el viaje de Luis, un padre en busca de su hija desaparecida en desierto de Marruecos, acompañado de su hijo de 12 años y su perro, le ha valido a España su quinta nominación al Oscar en la categoría de largometraje internacional y es también una de las principales contendientes de los Premios Goya.

“Sirât”, que actualmente se encuentra en cartelera en cines mexicanos, mezcla “Mad Max” y la cultura rave clandestina de la década de 1990 en un hipotético futuro cercano donde ha estallado la Tercera Guerra Mundial y, a pesar de la incertidumbre, hay grupos de jóvenes nómadas con estética hippie/punk cuya pasión por la música electrónica los lleva a adentrarse en el norte de África. Su viaje se vuelve existencial en medio de las nubes de polvo.

“Tambores de guerra, rumores de fronteras que cierran o de ejércitos que se mueven”, dijo el protagonista del filme Sergi López, en entrevista por videollamada con The Associated Press desde Vilanova i la Geltrú, al sur de Barcelona, en Cataluña. “Nosotros sentimos de que no estamos haciendo ciencia ficción, no, estamos hablando de cómo haces para avanzar con el dolor que te toca vivir en este mundo”.

Aunque se ambienta en ese futuro, “Sirât”, del director Oliver Laxe, tiene ecos irremediables en el presente. Luis es un padre buscador, una figura lamentablemente familiar en México donde padres y, en especial, madres dedican todos sus esfuerzos para encontrar a sus hijos desaparecidos, la mayoría de las veces sin ayuda de las autoridades y con la amenaza del crimen organizado que suele estar detrás esos crímenes.

“La desaparición es peor que la muerte. Es una muerte eterna”, dijo López. “Buscar sin encontrar es seguramente lo más duro que hay. La película habla de esto, lo más duro que es buscar. Y, sin embargo, buscando, buscando te puede sorprender la muerte en cualquier curva de este camino”.

Desde su estreno en la 78ª edición del Festival de Cine de Cannes, “Sirât” ha causado revuelo, llevándose el premio del jurado, el premio a la mejor banda sonora y el Premio del Jurado de Palm Dog, para sus perritas Lupita y Pipa.

La semana pasada fue nominada al Oscar en la categoría de largometraje internacional y en la categoría de sonido. Los Premios de la Academia se entregarán el 15 de marzo en Los Ángeles.

España ha sido nominada a mejor largometraje internacional, categoría anteriormente conocida como mejor película de habla no inglesa, en más de una veintena de ocasiones y ha conseguido la estatuilla por las películas “Volver a empezar”, de José Luis Garci (1982), “Belle Époque”, de Fernando Trueba (1992), “Todo sobre mi madre”, de Pedro Almodóvar (1999), “Mar adentro”, de Alejandro Amenábar (2004). Sus más recientes nominaciones llegaron por “Dolor y gloria”, de Almodóvar (2019) y “La sociedad de la nieve”, de Juan Antonio Bayona (2023).

Además de su nominación al Oscar, “Sirât” es la segunda favorita de los Premios Goya de la Academia de Cine de España con 11 menciones (“Los domingos” tiene 13). Sus nominaciones incluyen mejor dirección para Laxe, guion y música original. Los Premios Goya se entregarán el 28 de febrero en Barcelona.

Previamente, Laxe dirigió las películas “Lo que arde”, “Mimosas”, “Todos vós sodes capitáns”. También tiene experiencia como actor en filmes como “Aro berria”, “Love Me Not” y “The Sky Trembles and the Earth Is Afraid and the Two Eyes Are Not Brothers”, esta última es una película que mezcla ficción y realidad durante el rodaje de su filme “Mimosas”.

“La visión de Oliver tiene mucho de espiritual”, dijo López. “Él decía que esta película (‘Sirât’), obligaba al espectador, o lo que proponía al espectador, es mirar hacia dentro”.

López, cuyos créditos incluyen “El laberinto del fauno”, “Harry, un ami qui vous veut du bien” (“Un amigo como Harry”) y “Dirty Pretty Things” (“Negocios entrañables”), destacó que gracias a “Sirât” conoció más a fondo la comunidad raver o “colectivo ravero”, como él le dice, que lo sorprendió para bien, pues a pesar de que sus fiestas se pueden prolongar por días, la convivencia suele ser pacífica y respetuosa con el entorno.

“Yo los tenía como un colectivo de inmaduros que se drogaban, bailaban y no hacían nada más”, dijo el actor. “Y me he encontrado con un colectivo con una conciencia social brutal… Las mujeres se sienten seguras, la gente se acompaña, la gente está pendiente de todos los demás. Desmontan la party (fiesta) y no queda un papel en el suelo. Me quedé muy sorprendido”.

Esteban, el hijo que acompaña a Luis en su travesía, es interpretado conmovedoramente por Bruno Núñez Arjona.

“Hice pruebas con distintos niños y con él conectamos enseguida, dije ‘Bueno, a partir de ahora soy tu padre, ¿vale?’”, recordó López. “Sus padres, que estaban en el rodaje, nos miraban con una sonrisa porque éramos una extraña pareja, Bruno y yo paseando por el set. Yo creo que se lo pasó bomba. Especialmente las escenas donde hay coches que se mueven y que caen, en el fondo estaba como si estuviera en el parque de atracciones”.

La película se rodó en el desierto de Marruecos y en Teruel, en España, incluyendo un rave verdadero de tres días, que aprovecharon para hacer tomas de los fiesteros. “Sirât”, significa “camino” o “vía” en árabe. En su futuro distópico no hay ley, hay armamento de guerra, el agua escasea y circular por las carreteras es un verdadero riesgo para el que se atreve a hacerlo.

“La vida se trata de eso, de intentar avanzar con lo que te toque”, dijo López. “Y si es doloroso, ¿pues cómo hacemos? Seguramente acompañado de una familia, aunque sea de una familia de punkies a la que no conoces”.

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