Banco Mundial rebaja previsión de crecimiento para América Latina y el Caribe

El Banco Mundial rebajó sus proyecciones de crecimiento para América Latina y el Caribe para este año desde un 2,3% a un 2,1% por el impacto de la guerra en Irán y un escenario macroeconómico complejo con altos costos de endeudamiento, una demanda externa débil y presiones inflacionarias a raíz de la incertidumbre geopolítica.
En su “Actualización Económica para Latinoamérica y el Caribe” publicada el miércoles, el organismo señaló a Brasil y México como las economías que podrían enfrentar mayores adversidades, afectadas por condiciones financieras domésticas restrictivas, espacio fiscal limitado e incertidumbre vinculada con la política comercial global.
Por otro lado, Argentina sobresale en el escenario regional con una excepción al alza.
Así, el Banco Mundial prevé que la economía argentina crecerá 3,6%, mientras que Brasil y México aparecen estancados, con una expansión de 1,6% y 1,3%, respectivamente. Colombia, a su vez, crecería 2,2% gracias en parte a la recuperación de la inversión.
Según la entidad, Latinoamérica nuevamente se perfila “como una de las regiones del mundo con crecimiento más lento”.
Los datos reflejan un panorama regional que combina una inversión aún en niveles bastante bajos y una “elevada incertidumbre mundial e interna” marcada por el consecutivo aumento de tarifas, el recrudecimiento de los conflictos y, desde las últimas semanas, la guerra en Oriente Medio.
“No tenemos idea de cuánto durará" el conflicto, dijo a The Associated Press el economista jefe para Latinoamérica y el Caribe del Banco Mundial, William Maloney. “Si dura tres meses, calculamos que el precio del barril rondará los 85 dólares. Pero si dura más, subirá más y eso por supuesto influye en la inflación mundial”.
El impacto de la guerra podría generar además un efecto cascada, afectar otras industrias y provocar secuelas secundarias como mayores tasas de interés y una mayor presión en las economías domésticas.
“Además, todo lo que conlleva el aumento de los precios del petróleo y de las tasas de interés probablemente provoque una desaceleración en Estados Unidos, Europa y China, lo que afectará la demanda de nuestras materias primas y nuestras exportaciones en general”, advirtió Maloney.
El Banco Mundial indicó que, pese a los pronósticos, América Latina y el Caribe puede reposicionarse en este escenario “desafiante” a través de políticas adecuadas, como el aprovechamiento de sus recursos naturales y potencial energético, así como reformas para crear empleos de calidad y también la diversificación de sus mercados.
"Tenemos muchas tareas a largo plazo en las que debemos trabajar para lograr mayores tasas de crecimiento, mejorar nuestras inversiones en infraestructura, elevar la calidad de nuestra educación, invertir más en innovación, mejorar la calidad de nuestras empresas y facilitar las exportaciones al resto del mundo", aseveró Maloney.
En ese sentido, destacó la reciente firma del tratado de libre comercio entre la Unión Europea y el bloque sudamericano Mercosur —que integran Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay— y que abre las puertas a un mercado potencial de más de 700 millones de consumidores, aunque alertó que todavía hay otras “piezas del rompecabezas” global en las que trabajar.



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