Simulacros ayudaron a evitar más muertes cuando un fuerte sismo remeció el sur de Filipinas

Las autoridades filipinas manifestaron el viernes que años de simulacros de preparación ante desastres ayudaron a evitar un mayor número de víctimas cuando uno de los terremotos más potentes en 50 años sacudió el sur del país y dejó 55 muertos y 31 desaparecidos.
El temblor de magnitud 7,8, que tuvo su epicentro en alta mar frente a la provincia de Sarangani, causó unos 1.120 heridos y más de 45.000 desplazados —de las cuales aproximadamente la mitad siguen en refugios de emergencia— después de dañar más de 12.600 viviendas en pueblos y ciudades agrícolas.
Muchos seguían demasiado traumatizados para regresar a sus casas debido a las fuertes réplicas, indicaron las autoridades.
Días después del sismo, en las redes sociales se han publicado más videos de los caóticos instantes que muestran a multitudes horrorizadas asistiendo al colapso de pequeños edificios, y ceremonias de izado de bandera que se volvieron caóticas cuando el suelo empezó a temblar en el primer día de clase tras un largo receso de verano.
En los videos se ve a estudiantes gritando de pánico, pero permaneciendo sentados o quietos en el exterior de los edificios escolares. Algunos se cubrían la cabeza con las manos mientras los maestros les exhortaban a que se calmaran.
Un video, que se hizo viral en Facebook con millones de reproducciones, muestra a decenas de alumnos de primaria gritando y llorando sentados en un patio escolar rodeado de árboles, en el que se balanceaban visiblemente de un lado a otro. Un cobertizo cercano con techo de lámina se derrumbó después con un fuerte golpe, lo que llevó a muchos a salir corriendo, pero los maestros les pidieron que regresaran y permanecieran sentados.
La escuela primaria de la localidad costera de Malita, en la provincia de Davao Occidental, no reportó heridos por el sismo.
“El incidente sirve como recordatorio de la importancia de estar preparados ante los terremotos y del valor de los simulacros periódicos de respuesta ante desastres”, señaló la escuela primaria Mahayahay en un comunicado.
Teresito Bacolcol, director del Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología, afirmó que años de simulacros de preparación ayudan a la población a anticipar y alistarse para fenómenos extremos como el sismo del lunes, uno de los más potentes que han golpeado el archipiélago en medio siglo.
También fue una suerte que el terremoto ocurriera a las 7:37 de la mañana, unos minutos antes de que comenzasen el trabajo y las clases en espacios interiores, añadió.
“Es bueno que nuestros esfuerzos por educar a la gente sobre qué hacer cuando ocurren terremotos de alguna manera hayan dado resultado”, declaró Bacolcol a The Associated Press.
Sin embargo, se mostró preocupado por el colapso de algunos edificios que, según señaló, deberían haber resistido si se hubieran seguido los estándares de construcción del país.
Ednar Dayanghirang, director de la Oficina de Defensa Civil en una región afectada por el terremoto con unos 5 millones de habitantes, comentó que los simulacros periódicos de preparación ante desastres ayudaron a reducir las víctimas de muchas maneras, entre ellas al evitar estampidas mortales.
“Exigimos que todos los directores de escuela tomaran cursos de un día sobre gestión de incidentes; luego designaron equipos de respuesta ante desastres entre los maestros para hacer frente a terremotos, tsunamis”, explicó Dayanghirang. “Escucharon y aprendieron”.
Filipinas, uno de los países más propensos a los desastres en el mundo, suele registrar sismos y erupciones volcánicas debido a su ubicación en el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, un arco de fallas sísmicas alrededor del océano.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.






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