Liberan con restricciones a activista Khurram Parvez y periodista Irfan Mehraj en Cachemira

Un destacado activista de derechos humanos de Cachemira y un reconocido periodista fueron liberados bajo fianza tras años de encarcelamiento por acusaciones de financiar el terrorismo en la parte de Cachemira controlada por India.
El activista de derechos Khurram Parvez y el periodista independiente Irfan Mehraj fueron detenidos en 2021 y 2023, respectivamente, bajo las leyes antiterroristas de India. Pese a su salida de una prisión de Nueva Delhi a última hora del miércoles, ambos siguen sujetos a estrictas restricciones impuestas por el tribunal, y la agencia federal de lucha antiterrorista del país busca revertir el fallo.
El gobierno indio ha intensificado la represión contra activistas de derechos, periodistas y disidentes en Cachemira mediante severas leyes antiterroristas, especialmente después de agosto de 2019, cuando India eliminó el estatus especial de la región.
Un tribunal de primera instancia en India permitió la semana pasada que ambos hombres quedaran en libertad bajo fianza, pero la Agencia Nacional de Investigación de India apeló la decisión. El Tribunal Superior de Delhi se negó a suspender el martes la orden de excarcelación, pero impuso restricciones más duras a sus desplazamientos y actividades al tiempo que examina la apelación de la agencia.
Organizaciones internacionales de derechos humanos, incluido el organismo de Naciones Unidas sobre el tema, han pedido de forma constante su liberación, al sostener que fueron encarcelados por su trabajo.
Parvez ha estado vinculado desde hace tiempo al reconocido grupo de derechos la Coalición de la Sociedad Civil de Jammu y Cachemira (JKCCS, por sus siglas en inglés) donde Mehraj colaboraba como investigador. La Agencia Nacional de Investigación alega que ambos utilizaron el grupo para financiar actividades vinculadas a milicianos y promovieron una agenda separatista. Los dos niegan las acusaciones en su contra.
La JKCCS ha publicado informes sobre lo que describe como el uso endémico de la tortura por parte de algunos de los cientos de miles de soldados indios en Cachemira, y ha puesto de relieve las amplias facultades que les han sido otorgadas, lo que han derivado en una cultura de impunidad y abusos generalizados contra los derechos humanos.
Tras su liberación, la Federación Internacional por los Derechos Humanos, con sede en París, y la Organización Mundial Contra la Tortura afirmaron en un comunicado conjunto que ambos hombres fueron detenidos por “cargos fabricados”. También instaron a las autoridades indias a retirar todos los cargos en su contra “ya que forman parte de procedimientos con motivación política destinados a desacreditar su labor legítima y a la JKCCS”.
Los procedimientos del caso contra ambos continuarán en las próximas semanas.
La disputada región de Cachemira ha sufrido un conflicto de décadas, en el que India y Pakistán reclaman en su totalidad la región del Himalaya. Los milicianos en la parte de Cachemira controlada por India han combatido el dominio de Nueva Delhi desde 1989, y muchos cachemires musulmanes respaldan su objetivo de unificar el territorio bajo el gobierno de Pakistán o convertirse en un país independiente.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.



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