Hombre acusado de intentar matar a Trump en gala de corresponsales acepta seguir preso por ahora

El hombre acusado de intentar irrumpir en la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca con armas de fuego y cuchillos, y de intentar matar al presidente Donald Trump, aceptó el jueves permanecer encarcelado por ahora mientras espera el juicio.
Cole Thomas Allen no se declaró culpable ni inocente durante su breve comparecencia ante la magistrada federal Moxila Upadhyaya.
Los fiscales alegan que Allen planeó su ataque durante semanas y siguió los movimientos de Trump en internet antes de saltarse un magnetómetro en el Washington Hilton la noche del sábado mientras sostenía un arma larga, irrumpiendo en uno de los eventos de mayor perfil en la capital del país.
Allen resultó herido durante el ataque, pero no de bala. Un agente del Servicio Secreto fue baleado pero llevaba un chaleco antibalas y sobrevivió, según las autoridades. Los fiscales han dicho que creen que Allen disparó su escopeta al menos una vez y que un agente del Servicio Secreto efectuó cinco disparos. No han confirmado públicamente que fuera una bala de Allen la que impactó el chaleco del agente.
En una carta enviada a los fiscales el miércoles, los abogados de Allen sostuvieron que algunas declaraciones del secretario de Justicia interino Todd Blanche “indican que la evidencia balística recuperada es inconsistente con aspectos de la teoría del gobierno, la evidencia recopilada por el gobierno y/o las declaraciones hechas por testigos”.
El Departamento de Justicia, en respuesta, afirmó que la evidencia muestra que Allen disparó su escopeta al menos una vez en dirección al agente del Servicio Secreto. Los investigadores recuperaron al menos un fragmento en la escena del crimen que es consistente con un perdigón de posta, escribieron los fiscales.
“El gobierno no tiene conocimiento de ninguna evidencia física, evidencia de video digital ni declaraciones de testigos que sean inconsistentes con la teoría de que su cliente disparó su escopeta en dirección” al agente o de que el agente “efectivamente recibió un disparo una vez en el pecho mientras llevaba un chaleco antibalas”, escribieron los fiscales.
Los fiscales señalaron en documentos judiciales que Allen se tomó una foto en la habitación de su hotel apenas minutos antes del incidente, y que llevaba una bolsa de municiones, una funda de arma al hombro y un cuchillo enfundado. En un mensaje que, según las autoridades, arroja luz sobre su motivo, Allen se refirió a sí mismo como un “Asesino Federal Amistoso” y aludió de manera indirecta a agravios por una variedad de acciones del gobierno de Trump, de acuerdo con escritos enviados a familiares poco antes del suceso y vistos por The Associated Press.
Los abogados de Allen insisten en que sea liberado, al argumentar en documentos judiciales que el caso del gobierno “se basa en inferencias extraídas sobre la intención del señor Allen que plantean más preguntas que respuestas”. La defensa apunta que los escritos de Allen nunca mencionan a Trump por su nombre. La defensa dejó abierta la posibilidad de pedir en el futuro la libertad de Allen previo a juicio.
“La evidencia del gobierno sobre el delito imputado —el intento de asesinato del presidente— está, por lo tanto, construida enteramente sobre especulación, incluso bajo la lectura más generosa de su teoría”, escribieron los abogados.
Allen fue acusado el lunes de ese delito, así como de otros dos cargos adicionales relacionados con armas de fuego, incluido el de disparar un arma durante un delito violento. Enfrenta hasta cadena perpetua si es declarado culpable únicamente del cargo de asesinato.
Allen, de 31 años, es de Torrance, California. Es un tutor con un alto nivel educativo y desarrollador aficionado de videojuegos.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.






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