Ciberataque en hospital causó la muerte de bebé por apagar la pantalla de frecuencia cardíaca, según demanda

Los abogados de Teiranni Kidd acusaron al Springhill Hospital en Alabama de negligencia por la muerte 'evitable' de su hija Nicko durante un ciberataque

Independent Staff
viernes 01 octubre 2021 15:44
Google y Apple retiran una aplicación electoral de la oposición rusa por presiones del Kremlin
Read in English

Una mujer de Alabama cuyo bebé murió durante un ataque de ransomware en el hospital donde estaba dando a luz ha demandado a la institución por negligencia y homicidio culposo.

En documentos judiciales presentados en junio pasado, los abogados de Teiranni Kidd de Mobile, Alabama acusan al Springhill Memorial Hospital y a su empresa matriz de no hacer lo suficiente para prevenir el ciberataque y de conspirar para ocultar su gravedad.

La hija de Kidd, Nicko, nació en julio de 2019 con el cordón umbilical envuelto alrededor del cuello, lo que elevó su frecuencia cardíaca, le provocó un daño cerebral severo y la llevó a la muerte nueve meses después.

El problema normalmente ha sido visible en una pantalla grande en la estación central de enfermeras, pero ese sistema había sido bloqueado por piratas informáticos que exigían el pago de un rescate, dejando solo una impresión en papel al lado de la cama de Kidd para registrar el peligro.

“A Teiranni Kidd … no se le dijo que los sistemas informáticos del hospital habían sido pirateados, que no funcionaban como era necesario y que la seguridad del paciente estaba implicada y podría verse comprometida”, manifiesta la demanda.

Luego describe cómo el ransomware apagó los sistemas informáticos del hospital durante días y días, lo que obligó a las enfermeras y los médicos a utilizar gráficos de latidos del corazón en papel obsoleto y documentos entregados personalmente.

“Las enfermeras y otro personal sanitario se vieron obligados a utilizar métodos de creación de gráficos y documentación en papel obsoletos para registrar y documentar el trabajo de parto de Teiranni y el parto de Nicko”, expone.

“Algunos de los formularios en papel usaban terminología obsoleta y no se habían usado en años …”

Leer más: The Many Saints of Newark: Cómo ver la precuela de Los Soprano online

“Como resultado, la cantidad de proveedores de atención médica que normalmente monitorearían su trabajo de parto y parto se redujo sustancialmente, y se eliminaron importantes capas de información críticas para la seguridad”.

La demanda sostiene que si Kidd hubiera sabido el alcance del ciberataque, habría optado por tener a su bebé en otro lugar.

La queja de Kidd, reportada por primera vez por The Wall Street Journal el jueves, se llenó originalmente en enero de 2020 y se modificó ese junio después de la muerte de Nicko.

Si se prueban sus afirmaciones, sería la primera muerte ligada de manera concluyente a los ataques de ransomware, que han sembrado el caos en todo el mundo al cerrar los sistemas informáticos en hospitales, redes de transporte, gasoductos y más.

Springhill Hospital niega haber actuado mal. Su director ejecutivo, Jeffrey St Clair, le declaró al Journal que se había mantenido abierto porque los pacientes necesitaban sus servicios y sus médicos habían considerado seguro hacerlo.

Según el Journal, los documentos judiciales muestran cómo los médicos de Springhill se apresuraron a mantener el hospital en funcionamiento después del ataque, que, según los informes, había estado funcionando durante ocho días cuando llegó Kidd.

"No tenemos gráficos por computadora durante no sé cuánto tiempo", mencionó un gerente. “Quiero huir”, expresó una enfermera en un mensaje de texto.

Jeffrey Planchard, un anestesiólogo que trabajó en Springhill durante el apagón, opinó al Journal que perder el acceso a los registros médicos "pone vidas en riesgo".

Explicó que, por lo general, las enfermeras verificaban "instintivamente" la pantalla principal durante todo el día, pero que en cambio le correspondía a una sola enfermera en la sala de Kidd notar el problema en las impresiones de un monitor de frecuencia cardíaca junto a la cama.

Después del nacimiento de Nicko, los mensajes de texto publicados por el Journal muestran que Katelyn Parnell, la obstetra a cargo, le dice al gerente de enfermería: "Necesito que me ayudes a entender por qué no me notificaron".

A otro colega, le envió un mensaje de texto: “Simplemente apesta. Totalmente prevenible. Sé que suceden cosas malas y que a veces no puedes controlarlas, pero esto se podía prevenir".