Stay up to date with notifications from The Independent

Notifications can be managed in browser preferences.

Con apoyo de EEUU, Somalia renueva su lucha contra la milicia Al-Shabab. He aquí por qué eso importa

Omar Faruk
AP EXPLICA-SOMALIA-SEGURIDAD
AP EXPLICA-SOMALIA-SEGURIDAD (AP)

Los ataques aéreos respaldados por Estados Unidos y la reciente ampliación de las operaciones terrestres han dado un giro a la prolongada guerra de Somalia contra la milicia Al-Shabab —vinculada a Al-Qaeda—, dice el gobierno somalí, que destaca los éxitos en la lucha, tales como los intentos por recuperar territorio de manos de los milicianos y atacar al liderazgo del grupo y a su red de fabricación de bombas.

Este cambio llega en un momento crucial: las fuerzas de paz de la Unión Africana están retirándose gradualmente del país y Somalia asume una mayor responsabilidad por su propia seguridad, casi dos décadas después de que Al-Shabab se consolidara como una fuerza insurgente predominante.

A continuación se presenta un vistazo a lo que ha cambiado y a lo que todavía es incierto en este conflicto.

Cómo llegó Somalia a este punto

Al-Shabab surgió a mediados de la década de 2000 como el brazo armado de la coalición Unión de Tribunales Islámicos, ahora proscrita, antes de aliarse con Al Qaeda. En su apogeo, controlaba gran parte del sur y el centro de Somalia, incluidas partes de Mogadiscio, la capital del país.

Las fuerzas de la Unión Africana expulsaron a Al-Shabab de Mogadiscio en 2011, pero el grupo se adaptó y recurrió a una guerra de guerrillas, ataques suicidas y asesinatos selectivos. Además, aún recauda millones de dólares anuales mediante impuestos y extorsión, según observadores de Naciones Unidas.

Estados Unidos ha llevado a cabo ataques aéreos en Somalia durante más de una década. En 2020, durante su primer mandato, el presidente Donald Trump ordenó el retiro de la mayoría de los soldados estadounidenses. En 2022, el presidente Joe Biden aprobó nuevamente el despliegue de fuerzas de Estados Unidos en Somalia y restableció una presencia más sostenida de asesoramiento y combate al terrorismo.

Recuperación de territorio tomado por Al-Shabab

Las autoridades reportan que efectivos somalíes han recuperado zonas en las regiones de Bajo Shabelle, Hiiraan, Shabelle Medio y partes de Jubalandia que habían estado bajo el control de los milicianos durante años.

Omar Alí Abdi, ministro estatal de Defensa de Somalia, dijo a The Associated Press que localidades en Bajo Shabelle —incluidas Jilib Marka, Gendershe y Dhanaane, que durante mucho tiempo habían sido bastiones de Al-Shabab— están ahora en manos de los militares.

El ministro también mencionó avances en la región central de Hiiraan, incluidas Taydaan y Yasooman, y operaciones cerca de Masjid Ali Gaduud en Shabelle Medio. En la zona de Kudhaa, en Jubalandia, reportó que en operaciones conjuntas entre las fuerzas regionales de Darawiish y las fuerzas especiales somalíes de Danab, entrenadas por Estados Unidos, han muerto decenas de milicianos y se han confiscado vehículos.

Al-Shabab no ha confirmado las pérdidas reportadas. El acceso a muchas zonas en disputa está restringido, lo que dificulta la verificación independiente.

El papel de Estados Unidos

Washington lleva a cabo ataques aéreos en áreas bajo el Comando de Estados Unidos para África (AFRICOM), dirigidos contra líderes de Al-Shabab, centros de entrenamiento e instalaciones de armas, en coordinación con el gobierno federal de Somalia.

Abdi, el ministro estatal, reportó que operaciones aéreas recientes destruyeron instalaciones utilizadas para fabricar artefactos explosivos improvisados y neutralizaron vehículos cargados con explosivos antes de que pudieran ser desplegados. Indicó también que los servicios de inteligencia somalíes proporcionan información verificada sobre los blancos.

AFRICOM dice que realiza ataques de precisión, y antes de ejecutarlos evalúa el riesgo de que la población civil sufra daños. En los últimos años, los ataques de Estados Unidos en Somalia han suscitado críticas de grupos defensores de los derechos humanos debido a bajas civiles. AFRICOM ha reconocido algunos casos y dice que investiga las denuncias.

Cómo el poder aéreo ha transformado el campo de batalla

El analista de seguridad Abdullahi Ahmed Ali, que vive en Mogadiscio, dijo que la expansión de la vigilancia aérea y la capacidad de ataque alteraron la que anteriormente había sido una lucha más equilibrada.

En fases previas, manifestó, tanto las fuerzas gubernamentales como Al-Shabab poseían armas terrestres similares. Lo que le faltaba al gobierno era poderío aéreo sostenido y una vigilancia constante.

La ampliación de la cobertura de los drones ha permitido a las fuerzas identificar los escondites subterráneos de Al-Shabab y las rutas de suministro que antes eran difíciles de alcanzar, añadió. Una vez que estos lugares fueron atacados desde el aire, fue más fácil para las fuerzas gubernamentales avanzar hacia esas zonas.

Funcionarios somalíes dicen que ahora los drones proporcionan una alerta temprana de movimientos de milicianos cerca de Mogadiscio, donde Al-Shabab aún efectúa atentados con bomba a pesar del refuerzo de la seguridad.

El momento de la ofensiva renovada también es significativo, ya que coincide con el relevo de las fuerzas de la Unión Africana —conocidas como la Misión de Transición de la Unión Africana en Somalia—, que reducen gradualmente su presencia en el país a medida que las fuerzas somalíes asumen un mayor control.

Algunos analistas dicen que esto hace que el apoyo aéreo y la coordinación de inteligencia con los socios internacionales sean más cruciales.

Al mismo tiempo, Somalia enfrenta presiones que se superponen, incluidas la sequía relacionada con el clima, las tensiones políticas entre las autoridades federales y regionales, y la escasez de financiación que afecta a la seguridad y las operaciones humanitarias.

Algunos expertos en seguridad advierten que las conquistas territoriales ganadas a Al-Shabab deben consolidarse mediante un gobierno eficaz y buenos servicios. En ofensivas anteriores, Al-Shabab logró regresar a zonas que le habían sido quitadas al grupo luego de que las fuerzas gubernamentales se retiraran o no lograran mantener su presencia.

Próximos pasos en una dura lucha

Las autoridades somalíes dicen que miles de combatientes de Al-Shabab han muerto desde que se intensificó la campaña, incluidos docenas en operaciones recientes en la ciudad costera de Kudhaa y otros lugares. Esas cifras no pudieron ser verificadas de manera independiente.

Los expertos advierten que el control territorial en Somalia aún es inestable, especialmente en las regiones rurales. Si bien las fuerzas gubernamentales parecen haber ampliado su presencia en varias áreas, Al-Shabab todavía es capaz de llegar a vastas zonas del centro y el sur de Somalia.

Las autoridades somalíes dicen que las operaciones continuarán en coordinación con socios internacionales, y combinarán ofensivas terrestres, recopilación de inteligencia y labores de reconstrucción en las ciudades recuperadas.

Según Abdi, el gobierno planea reconstruir viviendas y entregar ayuda en las zonas recién capturadas para evitar que Al-Shabab recupere el control. No obstante, a pesar de los avances gubernamentales reportados, Al-Shabab todavía es uno de los grupos de milicianos más resistentes de África y una amenaza muy importante.

Eso significa que ahora le corresponderá al gobierno lograr que los avances sobre el terreno se reflejen en una estabilidad duradera. Y eso dependerá de la capacidad de Somalia para asegurar y gobernar el territorio a medida que las fuerzas internacionales de paz reducen su participación.

Thank you for registering

Please refresh the page or navigate to another page on the site to be automatically logged inPlease refresh your browser to be logged in