¿Cómo los archivos de Epstein persiguieron a Pam Bondi como secretaria de Justicia?

Cuando Pam Bondi asumió como secretaria el año pasado, influencers conservadores, detectives de internet y otros que querían que el gobierno revelara todo lo que sabía sobre Jeffrey Epstein pensaron que podrían tener a alguien de su parte en el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
También lo pensó Jess Michaels, una de las mujeres mujeres que han dicho que fueron agredidas sexualmente por el fallecido financiero y delincuente sexual condenado, con una lista de poderosos amigos en los negocios, la política y más allá.
“Pensé ‘Bueno, quizá una mujer que asuma este cargo consiga, por fin, que se sepa la verdad’”, recordó Michaels el jueves, después de que el presidente, Donald Trump, anunciara que Bondi dejaba su puesto.
“Tenía esta oportunidad de ser una heroína y de hacer realmente lo correcto por las sobrevivientes de violencia sexual y trata”, manifestó Michaels. “Y eligió no hacerlo”.
El revuelo en torno a los “archivos Epstein”, como se llegó a conocer el conjunto de documentos de investigación, no fue la única controversia del mandato de Bondi. Esa dinámica —elevar primero las expectativas de una gran revelación, declarar después que no había nada que ver y, finalmente, ofrecer una publicación forzada y defectuosa de documentos— fue un patrón obstinadamente problemático durante su tiempo como secretaria de Justicia.
Bondi rechazó las críticas a su gestión del asunto y Trump el jueves la elogió como “una gran patriota estadounidense y una amiga leal”.
Michaels y otras víctimas de Epstein lo observaron todo con una confianza quebrada que, probablemente, no se recuperará solo con la salida de Bondi.
“No se trata de una sola persona”, dijo el jueves otra de las denunciantes, Annie Farmer. “Se trata de un gobierno y un sistema judicial que han fallado repetidamente a las sobrevivientes de Epstein”.
A continuación, un vistazo al papel de Bondi en la saga Epstein:
Febrero de 2025: Las carpetas
Recién confirmada como secretaria de Justicia de un presidente que había sugerido en campaña que abriría más documentos gubernamentales sobre Epstein, Bondi alimentó ese apetito al declarar en Fox News que “van a ver que se publica información sobre Epstein”. Y cuando un presentador preguntó acerca de “publicar ‘la lista de clientes de Jeffrey Epstein’” —un listado de trata sexual del que se hablaba desde hacía mucho pero que nunca se había visto—, respondió que estaba “en mi escritorio ahora mismo”.
Un día después, comentaristas conservadores y creadores de contenido fueron llevados a la Casa Blanca para recibir carpetas del Departamento de Justicia con la leyenda “Los archivos Epstein: Fase 1” y “Desclasificado”.
El intento de mostrar transparencia pronto se volvió en su contra, cuando se supo que ese contenido era ya, en gran medida, público. Bondi exigió que el FBI le entregara “los archivos Epstein completos e íntegros”, y más tarde afirmó que había desenterrado “un camión cargado” de material previamente retenido y que “todo va a salir a la luz pública".
Julio de 2025: Marcha atrás
Tras meses de expectación, el Departamento de Justicia dijo que no publicaría más material sobre Epstein. Un tribunal había blindado gran parte de él para proteger a las víctimas y “solo una fracción” habría salido a la luz si Epstein hubiera ido a juicio, señaló la agencia en un memorando sin firma. Añadió que las autoridades no habían encontrado pruebas que justificaran nuevos cargos o investigaciones y que “perpetuar teorías infundadas sobre Epstein” no ayudaría a que las víctimas obtuvieran justicia.
E indicó que no existía una “lista de clientes”. En cuanto al comentario previo de Bondi acerca de que estaba en su escritorio, funcionarios indicaron que se refería al expediente general.
Influencers conservadores, entre otros, arremetieron contra el giro y cuestionaron la capacidad de Bondi. Pero Trump la respaldó, regañando a un periodista por intentar hacerle a la secretaria una pregunta sobre Epstein en una reunión del gobierno en la Casa Blanca.
El propio Trump había alimentado las dudas durante algunos años tras la muerte de Epstein en 2019 en la cárcel, cuando el financiero enfrentaba cargos federales por trata sexual. Sin embargo, después del memorando del Departamento de Justicia, el presidente sugirió que no había nada más que decir y que el país, incluyendo sus propios simpatizantes, simplemente debía pasar página.
Noviembre de 2025: La legislación
En medio de un goteo constante de revelaciones que empiezan a acarrear consecuencias para algunos poderosos —en especial Andrew Mountbatten-Windsor, antes príncipe Andrés de Inglaterra—, el Congreso aprobó una legislación para obligar al Departamento de Justicia a divulgar sus archivos de investigación sobre Epstein. Trump la promulgó, presentando la búsqueda de información sobre Epstein como una distracción impulsada por los demócratas frente a la agenda republicana.
Mientras, a instancia del mandatario, Bondi anunció que el fiscal federal en Manhattan investigaría los vínculos de Epstein con algunos adversarios políticos del presidente republicano, incluido el expresidente demócrata Bill Clinton. Ninguno ha sido acusado de conducta indebida por quienes denunciaron a Epstein; tampoco Trump, otro antiguo amigo del financiero. Tanto Clinton como Trump han dicho que no sabían nada de las actitudes de Epstein y que rompieron vínculos con él hace muchos años.
Diciembre de 2025: El primer lote
En el plazo legal para hacer públicos los archivos Epstein, el Departamento de Justicia solo hizo públicos algunos. Aunque estos incluían material que la población no había visto antes, incluidas algunas fotos espontáneas de Clinton, los documentos no aportaron nada nuevo y apenas incluían información sobre Trump.
El departamento dijo que seguía revisando otros documentos de Epstein para asegurarse de que las víctimas estuvieran protegidas.
Pero los demócratas denunciaron un encubrimiento; el patrocinador del proyecto de ley, el diputado republicano por Kentucky Thomas Massie, acusó al departamento de violar la ley al incumplir el plazo y censurar demasiado; y algunas de las acusadoras de Epstein también cuestionaron las extensa censura.
Enero de 2026: La gran publicación
El Departamento de Justicia comenzó a publicar una enorme cantidad de documentos, videos y fotos de Epstein adicionales, aunque otros permanecieron ocultos.
Los registros arrojaron luz sobre intercambios de favores y comunicaciones francas dentro de una élite compinchada que pasó por alto la declaración de culpabilidad de Epstein en 2008 por solicitar servicios sexuales a una menor de edad en Florida. Algunos amigos de alto perfil del financiero renunciaron o perdieron sus empleos en el mundo corporativo, el ámbito académico, grandes despachos de abogados o los gobiernos británico, eslovaco y noruego, entre otros.
Pero los documentos expusieron información altamente personal sobre algunas víctimas, mientras tachaban los nombres de interlocutores de Epstein en, por ejemplo, correos electrónicos que parecían referirse al abuso sexual de niñas menores de edad.
Gloria Allred, abogada de numerosas víctimas de Epstein, dijo el jueves que Bondi las traicionó al no proteger la información personal en los archivos.
“Ha destruido la confianza en el Departamento de Justicia que las víctimas tenían derecho a esperar, y su destitución quizá sea el único tipo de justicia que las sobrevivientes recibirán del Departamento de Justicia”, escribió Allred por correo electrónico.
Febrero de 2026: La vista
En una audiencia en el Congreso, una combativa Bondi intentó sofocar la polémica acerca de los archivos Epstein. Defendió la forma en la que el Departamento de Justicia manejó el caso, lanzó insultos personales a los demócratas y elogió a Trump por, entre otras cosas, el desempeño del mercado bursátil.
Bondi dijo que lamentaba profundamente lo que sufrieron las víctimas de Epstein. Pero rechazó una solicitud de la diputada demócrata por Washington Pramila Jayapal para que las enfrentara y les pidiera disculpas por las acciones de su departamento. También desestimó las críticas de Massie sobre la divulgación de información personal de las afectadas.
Marzo de 2026: La citación
El Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes citó a Bondi para responder preguntas el 14 de abril sobre el manejo que hizo el Departamento de Justicia de la investigación de Epstein y la publicación de los archivos. El voto de cinco republicanos junto a los demócratas para respaldar la citación, reflejó un descontento generalizado, incluso en la base del Partido Republicano, por la gestión que hizo Bondi del asunto.
El futuro
Por ahora, el vicesecretario de Justicia Todd Blanche será el secretario interino de Justicia.
Michaels, que viajó al Capitolio el año pasado para presionar por la publicación de los archivos, quería que Bondi se fuera. Pero, ¿lo hará mejor Blanche?
“Solo podemos esperar. Pero dado que trabajaron juntos, no tengo grandes expectativas”, comentó.
Por lo general, The Associated Press no identifica a las personas que dicen haber sido víctimas de agresiones sexuales a menos que se presenten públicamente, como ha hecho Michaels.
Robert Glassman, abogado de una mujer que testificó bajo el nombre de “Jane” en el juicio penal de 2021 contra la confidente de Epstein, Ghislaine Maxwell, señaló que los responsables de los departamentos van y vienen.
“Para las víctimas de abuso sexual, lo que importa es si las instituciones destinadas a protegerlas hacen realmente su trabajo”, afirmó.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.






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