Cierre parcial del gobierno sin un clari final debido a disputa sobre supervisión de DHS

Legisladores y la Casa Blanca no ofrecieron señal alguna de un compromiso el domingo en su disputa en torno a la supervisión de los agentes federales de inmigración, la cual ha provocado una suspensión en el financiamiento del Departamento de Seguridad Nacional.
El cierre parcial del gobierno comenzó el sábado después de que legisladores demócratas y el equipo del presidente Donald Trump no lograron alcanzar un acuerdo sobre una iniciativa para financiar a la agencia hasta septiembre. Los demócratas exigen cambios en la forma en que se llevan a cabo las operaciones de inmigración después de que dos ciudadanos estadounidenses, Alex Pretti y Renee Good, fueron abatidos por agentes federales en Minneapolis el mes pasado.
El Congreso se encuentra en receso hasta el 23 de febrero, y ambas partes parecen firmes en su postura. El estancamiento afecta a agencias como la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA por sus iniciales en inglés), la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA por sus iniciales en inglés), la Guardia Costera de Estados Unidos, el Servicio Secreto, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE por sus iniciales en inglés) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP por sus iniciales en inglés).
El trabajo en el ICE y la CBP continúa sin interrupciones gracias a que la ley de recortes de impuestos y gasto que promulgó Trump en 2025 aportó miles de millones adicionales a esas agencias, fondos que pueden utilizarse para operaciones de deportación. Cerca del 90% de los empleados del Departamento de Seguridad Nacional (DHS por sus iniciales en inglés) deben seguir trabajando durante el cierre, aunque sin goce de sueldo, y la falta de un pago podría significarles dificultades económicas. El año pasado hubo un cierre de gobierno de 43 días, el más largo del que se tenga registro.
El zar fronterizo de la Casa Blanca, Tom Homan, dijo que el gobierno no estaba dispuesto a aceptar las exigencias de los demócratas de que los agentes federales se identifiquen claramente, operen con el rostro descubierto durante las redadas y porten a la vista un número de identificación único.
“A mí tampoco me gusta que lleven el rostro cubierto”, pero, señaló que, “estos hombres y mujeres tienen que protegerse”.
Los demócratas también quieren que los agentes de inmigración lleven cámaras corporales y que deban obtener órdenes judiciales para poder realizar arrestos en propiedad privada.
El líder de la minoría en el Senado, el demócrata Chuck Schumer, dijo que los demócratas sólo piden que los agentes federales cumplan las mismas reglas que las fuerzas del orden en todo el país.
“Y la pregunta que se están haciendo los estadounidenses es: ‘¿Por qué los republicanos no aceptan estas propuestas de sentido común?’”, señaló Schumer. “No son descabelladas. No están fuera de lugar. Son lo que hace cada departamento de policía en Estados Unidos”.
El senador republicano Markwayne Mullin dijo que podría respaldar los llamados de los demócratas para dotar a los agentes de inmigración de cámaras corporales y que apoyaría los esfuerzos para reforzar el adiestramiento. Pero rechazó sus demandas de que los agentes federales lleven el rostro descubierto y se identifiquen claramente, asegurando que algunos de los agentes que participan en las redadas migratorias ya han sido objeto de doxing --publicar información personal en línea-- y otros tipos de acoso.
“¿Qué van a hacer, exponer sus rostros para que puedan intimidar a sus familias?”, preguntó Mullins. “Lo que queremos es que el ICE pueda hacer su trabajo. Y nos encantaría que las fuerzas del orden locales y los estados cooperen con nosotros”.
La senadora republicana Katie Britt, una aliada de Trump que había impulsado una prórroga de dos semanas en la financiación del DHS mientras continuaban las negociaciones, dijo que fue “poco sensato que los demócratas se retiraran” de las conversaciones.
Trump convirtió la aplicación de las leyes migratorias en un eje central de su campaña presidencial de 2024 y prometió una agresiva campaña de detención y deportación de personas que viven en Estados Unidos sin permiso legal.
Según el DHS, se ha deportado a más de 675.000 migrantes desde el regreso de Trump a la presidencia el año pasado, y sostiene que unos 2,2 millones más se han “autodeportado”.
“El presidente Trump no va a apartarse de la misión, la misión que el pueblo estadounidense dijo que quería que completara, y eso es reforzar nuestra frontera y garantizar que realmente hagamos cumplir la ley dentro del país”, destacó Britt.
Homan estuvo en “Face the Nation” de CBS; Schumer y Mullin aparecieron en “State of the Union” de CNN, y Britt fue entrevistada en “Fox News Sunday”.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.






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