Bolivia: Oposición corta rutas en rechazo a la toma de posesión de Luis Arce como presidente

La polarización del país se mantiene un año después del estallido social que dejó 36 muertos y obligó a Morales a renunciar tras 14 años en el poder. 

Carlos Valdez
jueves 05 noviembre 2020 15:57
El presidente electo Luis Arce sonríe durante una fiesta por su victoria electoral en El Alto, Bolivia, el sábado 24 de octubre de 2020. La región boliviana de Santa Cruz, bastión de la oposición, amaneció el jueves 5 de noviembre de 2020 con carreteras cortadas y una huelga convocada por organizaciones cívicas que denuncian un supuesto fraude electoral y piden la suspensión del juramento de Arce previsto para el domingo. (Foto/Juan Karita)
El presidente electo Luis Arce sonríe durante una fiesta por su victoria electoral en El Alto, Bolivia, el sábado 24 de octubre de 2020. La región boliviana de Santa Cruz, bastión de la oposición, amaneció el jueves 5 de noviembre de 2020 con carreteras cortadas y una huelga convocada por organizaciones cívicas que denuncian un supuesto fraude electoral y piden la suspensión del juramento de Arce previsto para el domingo. (Foto/Juan Karita)

La región boliviana de Santa Cruz amaneció el jueves con carreteras cortadas y un paro convocado por organizaciones cívicas que denuncian un supuesto fraude electoral y piden la suspensión del juramento del presidente electo Luis Arce previsto para el domingo.

La protesta del Comité Cívico podría ser más dura el viernes cuando se cumpla la huelga que busca paralizar la ciudad más poblada, motor económico del país y reducto de la oposición más dura al Movimiento al Socialismo (MAS), el partido de Arce y del expresidente Evo Morales.

“Estamos haciendo sentir nuestra fuerza porque rechazamos el fraude”, dijo el dirigente cívico Freddy Saucedo. Según reportes de radioemisoras locales, el bloqueo de rutas paralizó el cinturón agroindustrial y se extendía hasta la frontera con Brasil, al este del país.

Arce dijo que las protestas están manejadas por “grupos minoritarios”.

En otras ciudades grupos opositores afines realizaban marchas y cortes de rutas menos contundentes. La polarización del país se mantiene un año después del estallido social que dejó 36 muertos y obligó a Morales a renunciar tras 14 años en el poder luego de las anuladas elecciones en las que buscaba su cuarto mandato consecutivo por acusaciones de fraude.

El presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Salvador Romero, descartó realizar una auditoría electoral como piden los movilizados. “No se ha presentado ninguna prueba que indique que las elecciones no fueron transparentes”, dijo y aseguró que todos los observadores internacionales avalaron la “transparencia” de los comicios del 18 de octubre. Arce ganó con el 55% de los votos.

También la Iglesia católica respaldó el resultado y ha pedido abrir un diálogo con los sectores disconformes.

“El MAS debe entender que a pesar de su victoria hay una mitad del país que no cree en ese partido y debe aprender a lidiar con los opositores”, dijo el analista Carlos Hugo Molina a radio Panamericana.

La decisión de los legisladores del MAS de restar poder a la oposición legislativa anulando el requisito de dos tercios de los votos para algunas decisiones ha dado más argumentos a los opositores.

En tanto, el MAS prepara concentraciones y bailes folclóricos en ciudades bajo su control para la asunción de Arce. Grupos indígenas harán un ritual ancestral para Arce y su vicepresidente David Choquehuanca en un templo ceremonial del pueblo de Tiwanaku, a 70 kilómetros de La Paz.

Hasta el jueves confirmaron su presencia a la ceremonia de asunción el Rey de España Felipe VI, los presidentes de Argentina, Chile y Paraguay y el canciller de Irán, Mohamad Yavad Zarif.