Senado argentino debate reforma laboral impulsada por Milei; sindicatos protestan frente al Congreso

El Senado argentino debatía el miércoles una ambiciosa reforma laboral impulsada por el presidente ultraliberal Javier Milei, mientras en las afueras del Congreso la policía chocaba con manifestantes que participaban de una protesta convocada por gremios y partidos de oposición contra la iniciativa.
La reforma propone modernizar las relaciones de trabajo y reducir el poder de los sindicatos y los costos laborales. Para asegurarse los 37 votos necesarios para su aprobación en el Senado, el oficialismo –que cuenta con 20 senadores propios-- accedió a modificar algunos artículos a pedido de la oposición más dialoguista.
No obstante, se espera un largo debate y es incierta la aprobación, dados los antecedentes de un oficialismo que muchas veces dio por descontado el apoyo de otros bloques y luego vio naufragar sus iniciativas.
De ser aprobado, el proyecto será debatido en la Cámara de Diputados en marzo.
“Es la reforma más importante de los últimos 50 años”, destacó la senadora Patricia Bullrich, líder del bloque del partido oficialista La Libertad Avanza. “Ningún gobierno lo ha logrado y creo que nosotros lo vamos a lograr”.
A pocas horas de iniciada la sesión, comenzaron los incidentes en las calles aledañas al Parlamento entre agentes federales y los primeros asistentes a la movilización convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT), la histórica central gremial del país, contra la reforma.
La policía dispersó con carros hidrantes a un grupo de manifestantes que intentaron tumbar el vallado que rodea al Congreso. Varios de ellos respondieron arrojando piedras y bombas incendiarias. Hasta el momento no se reportaron heridos.
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, confirmó que hay dos detenidos por agredir a cuatro agentes federales.
Aunque hubo actualizaciones, la normativa laboral vigente rige desde mediados de la década de 1970. Dictaduras militares y gobiernos de distinto signo político naufragaron en sus intentos por introducir cambios profundos en un mercado laboral en el que actualmente casi la mitad de los trabajadores son informales.
Empoderado por su triunfo en las elecciones de medio término de octubre, que le permitió sumar más legisladores en ambas cámaras del Congreso, Milei propone un nuevo régimen laboral que entre sus puntos principales redefine la base de cálculo de las indemnizaciones y limita el derecho a huelga.
“La legislación laboral por sí sola no crea empleo. La generación de trabajo depende de muchos factores. Pero es clave empezar por un marco normativo previsible que permita revertir más de 15 años sin crecimiento del empleo privado formal. Esta ley es el inicio del cambio”, destacó el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, antes del inicio del debate.
UIA y otras entidades empresarias vienen reclamando desde hace tiempo bajar los costos laborales. La reforma es también una de las exigencias del Fondo Monetario Internacional (FMI) en el marco de un programa de ayuda financiera que firmó con Argentina el año pasado.
“No es modernización, es ajuste sobre las y los trabajadores”, advirtió la CGT y convocó a movilizarse frente al Congreso.
Según la entidad, el proyecto “transfiere recursos del Estado a los sectores privados más concentrados, ataca el sistema de jubilaciones y recorta ingresos que corresponden a las provincias” al reducir cargas sociales que pagan los empleadores por sus trabajadores.
La tasa de informalidad laboral en Argentina es de 43,2%, según los últimos datos oficiales. Los expertos en mercado laboral sostienen la necesidad de una modernización de la legislación que contemple las nuevas formas de empleo, como el remoto o de aplicaciones, y que permita financiar el sistema previsional, hoy en crisis por la gran cantidad de trabajadores informales que no aportan a ese régimen.






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