Petro busca apoyo popular en las calles en su pulso por el alza del salario mínimo en Colombia

El salario mínimo de los trabajadores colombianos aumenta anualmente casi como un trámite, pero este año su alza ha quedado en medio de una puja entre el gobierno y el Poder Judicial.
El incremento de 23% decretado en diciembre por el presidente izquierdista Gustavo Petro —y que entró en vigor el 1 de enero— está en vilo por la decisión de un alto tribunal de suspenderlo provisionalmente mientras analiza múltiples demandas.
En respuesta el mandatario convocó el jueves a sus partidarios a manifestaciones para defender el aumento sin precedentes, ya que el anterior mayor incremento había sido de 16% en 2023, también durante el gobierno de Petro.
¿Por qué fue suspendida el alza?
El Consejo de Estado —el máximo tribunal de la administración pública— recibió más de 30 demandas ciudadanas contra el aumento al considerarlo desproporcionado porque cuadruplicó la inflación anual de 2025, lo que generaría un “impacto irreversible” en los costos de las pequeñas y medianas empresas.
El tribunal pidió al gobierno que emita un nuevo decreto que defina un salario mínimo transitorio mientras falla de fondo, pero que tenga en cuenta la inflación, la productividad, el crecimiento del producto interno bruto y la protección al trabajo.
La manifestación convocada por Petro se da cuando está cerca de vencer el plazo para que el gobierno emita un decreto de salario mínimo transitorio.
En el país 2,4 millones de trabajadores reciben el salario mínimo.
¿Qué proponen el gobierno, sindicatos y empresarios?
El gobierno busca mantener el incremento del 23%, lo que coincide con la propuesta de los sindicatos.
La decisión fue anunciada el lunes luego de una reunión extraordinaria con gremios y sectores empresariales que en su mayoría estuvieron de acuerdo en mantener el alza.
“Dada esta realidad de casi estos cuatro millones de personas (asalariados y pensionados), era muy difícil que Colombia tomara en este momento la decisión de reducir el salario... no sin repetir que tenemos evidentemente una gran cantidad de riesgos económicos”, aseguró en la red social X Bruce Mac Master, presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia.
Desde la Federación Nacional de Comerciantes advirtieron que se pondrán en riesgo más de 700.000 empleos formales al afectar a las pequeñas y medianas empresas que deben asumir el incremento.
También han advertido que el alza no beneficia a los trabajadores informales que representan el 55%, según datos oficiales.
Ambiente electoral
El debate sobre el salario mínimo se produce en un ambiente electoral. Los colombianos elegirán el próximo 8 de marzo un nuevo Congreso y el 31 de mayo será la primera vuelta presidencial.
Algunos candidatos opositores al gobierno de Petro han incluso cambiado de opinión en los últimos días y pedido que se mantenga el alza de 23% para no afectar a los trabajadores mientras proponen alivios en impuestos para las empresas.
Para Javier Garay, doctor en Ciencia Política y docente de la Universidad Externado de Colombia, el gobierno está haciendo cálculos electorales porque el alza es una medida popular entre sus bases.
“Creo que Petro tiene dos fines al convocar a las manifestaciones: presionar a las cortes para que tomen decisiones favorables al gobierno y crear una sin salida, porque si el Consejo de Estado le da la razón y mantiene el 23% reiterará que estaba en lo correcto. De lo contrario, dirá que el pueblo está oprimido por las élites”, dijo Garay a The Associated Press.






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