Turista describe cómo vivió la violencia desatada en México tras la muerte del narcotraficante El Mencho
La muerte del líder del cártel de la droga Jalisco Nueva Generación desencadenó disturbios y actos violentos en todo México
Un turista británico que se quedó atrapado en un pueblo mexicano mientras la violencia se extendía por todo el país ha descrito el aterrador viaje que tuvo que realizar entre carreteras bloqueadas y vehículos quemados en un intento por encontrar un lugar seguro.
El londinense Andy Martin (33) se encontraba en una cabaña en El Estuche, a las afueras de Tapalpa, en el occidental estado de Jalisco, cuando Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como El Mencho, fue asesinado en una operación de seguridad para detenerlo.
La muerte del líder del cártel de la droga Jalisco Nueva Generación (CJNG) desencadenó una oleada de violencia de represalia en todo el país, con carreteras de 20 estados mexicanos bloqueadas por automóviles en llamas, lanzando columnas de humo al aire.
Los residentes de Guadalajara, la segunda ciudad más grande de México y la capital de Jalisco, se vieron obligados a refugiarse en el interior, mientras que las escuelas en varios estados cancelaron las clases el lunes.
Martin se había alojado con su amigo de Guadalajara y había estado descansando en la cabaña durante el fin de semana, que se encontraba a unas dos horas en auto. Habían disfrutado de una tarde relajante con una barbacoa, pero el domingo por la mañana solo oían helicópteros del ejército.
Al no poder viajar con seguridad, decidió quedarse una noche más.


“Todo estaba súper tranquilo en toda la zona alrededor de Tapalpa, y simplemente pasamos el día en esta hermosa cabaña. No había mucho más que pudieras hacer”, dijo a The Independent, y continuó: “Cuando oscureció, de repente nos dio un poco de miedo porque estábamos en medio de la nada. Aparte de los helicópteros, todo estaba extrañamente tranquilo”.
La oleada de ataques violentos fue lanzada por el CJNG el domingo. Más de 70 personas murieron durante la operación para capturar a El Mencho y la violencia que siguió, según informó la BBC.
Puerto Vallarta, complejo turístico de la costa del Pacífico mexicano, fue una de las ciudades afectadas por los bloqueos. Durante los disturbios, 23 presos se fugaron después de que unos hombres armados embistieran una de las puertas de la prisión con un automóvil.
Tras pasar una noche más en la cabaña, Martin se dirigió a la cercana localidad de Los Espinos para averiguar adónde sería seguro viajar. Las carreteras estaban cerradas y las tiendas ya estaban escasas de alimentos, sin huevos ni queso.
“No sabíamos qué carreteras estaban bloqueadas o incendiadas”, explicó, y describió el “pánico controlado” y la ansiedad que reinaba entre las demás personas alojadas en las cabañas, a las que los disturbios habían tomado por sorpresa.

Se agrupó con otras personas que se alojaban en la zona y salió de Los Espinos a la 1:30 p. m. en dirección a Guadalajara en un “mini convoy”, dejando atrás sus pertenencias y llevando solo una bolsa con su pasaporte y un cargador de teléfono.
“Le pregunté a mi amigo qué era lo peor que podía pasar, y me dijo que se podrían llevarse el auto y tendríamos que buscar otro camino. Así que nos limitamos a meter en la mochila un pasaporte y un cargador de móvil cada uno. Si ocurría lo peor, solo teníamos que salir del auto y agarrar eso”, dijo Martin.
“No oí pasar ni un solo vehículo por la cabaña, pero a partir del mediodía todo el mundo se estaba yendo”, añadió.
Las carreteras se llenaron de tráfico al intentar abandonar la zona y los transeúntes advirtieron de carreteras cerradas, árboles caídos y autobuses quemados.
“Al llegar a Guadalajara, todavía había trozos de carretera en llamas. Había militares en muchos lugares, todavía limpiando”, relató.
Agregó que su amigo “se [había sentido] mucho mejor” tras salir de Los Espinos, llegar al primer bloqueo que se había despejado, y ver al ejército.
Traducción de Sara Pignatiello






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