México descarta demanda contra SpaceX y anuncia diálogo con EEUU sobre los lanzamientos de cohetes

La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum descartó el martes que su gobierno vaya a demandar a SpaceX por la basura espacial que cayó el año pasado en la frontera norte de México y anunció que se recurrirá al diálogo para resolver los reclamos por los residuos de los cohetes de la empresa de Elon Musk.
“Se optó primero por la comunicación más que la demanda”, dijo Sheinbaum en su conferencia matutina al ser consultada sobre el caso, pero aclaró que de ser necesario podría evaluarse nuevamente la vía de la demanda.
La mandataria explicó que como parte de los diálogos se busca que a través de las cancillerías de México y Estados Unidos se informe sobre cuándo se realizarán los lanzamientos de cohetes y “ciertas reglas” para que los residuos espaciales no lleguen al territorio mexicano. “Hasta ahora nos ha funcionado”, añadió.
SpaceX lanzó el pasado viernes desde sus instalaciones, en el sur de Texas, la nave Starship que despegó exitosamente. Durante la misión liberó 20 satélites Starlink de última generación que se destruyeron.
José Antonio Peña Merino, titular de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones de México, informó el martes que durante ese lanzamiento “no hubo ningún residuo en territorio o aguas mexicanas”.
México informó en junio de 2025 que iniciaría un proceso contra SpaceX por la contaminación generada por sus desechos espaciales que cayeron entre mayo y junio de ese año en varios puntos del estado norteño de Tamaulipas, frente a Texas.
El anuncio se realizó tras una denuncia que hizo la ONG local Conservación e Investigación de la Biodiversidad (Conibio Global) sobre la presencia de basura espacial en la Playa Bagdad de la ciudad fronteriza Matamoros y el Río Bravo, que fue ratificada por la Secretaría de Medio Ambiente y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente que asumieron la evaluación del impacto de esos desechos.
Ante ese reclamo, SpaceX respondió que no existía riesgos para las zonas que están en los alrededores de sus instalaciones en Texas y que las pruebas independientes que realizaron a los materiales del interior de su cohete Starship confirmaron que “no presenta riesgos químicos, biológicos ni toxicológicos”.
En esa oportunidad SpaceX planteó que esperaba trabajar con el gobierno mexicano para la devolución de los escombros lo antes posible.
El 27 de mayo del 2025, SpaceX informó que lanzó su cohete Starship pero la nave espacial perdió el control y se desintegró. Semanas después se reportó la explosión de la nave Starship 36 cuyos restos cayeron en parte en el fronterizo Río Bravo, así como en campos de cultivo y pastoreo de Matamoros.



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