Manifestantes repelen operativo policial para despejar ruta tras 36 días de protestas en Bolivia

Las fuerzas de seguridad de Bolivia no lograron despejar el sábado una estratégica carretera en el oriente del país y debieron replegarse ante la resistencia de manifestantes, en una operación que dejó seis policías heridos en medio de una larga protesta que comenzó hace 36 días para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Los seis policías resultaron heridos por disparos de bala, uno de ellos en la cabeza, informó el coronel David Gómez, comandante de la región de Santa Cruz. Los policías solo usaron equipos antimotines, aseveró.
También hubo 26 civiles heridos, la mayoría por contusiones, en San Julián, poblado rural de Santa Cruz, escenario de los violentos choques, informó a la prensa Carlos Escalante, el director médico del hospital público de dicha localidad.
Un similar operativo ejecutado la víspera logró despejar una ruta que abastece de alimentos a La Paz que por más de un mes sufre de escasez de alimentos y combustibles por las protestas.
La intervención del sábado en la región de Santa Cruz, la mayor región agroindustrial, derivó en violentos choques con manifestantes afines al expresidente Evo Morales (2006-2019).
“La vía fue despejada en un primer momento, pero los manifestantes volvieron a reagruparse para mantener los cortes”, dijo Gómez más temprano.
Tras el repliegue policial y militar, los manifestantes asaltaron y saquearon la comisaria policial de San Julián, dijo la policía.
El mandatario centroderechista Paz afronta duras protestas sociales desde que asumió el gobierno hace siete meses por parte de sindicatos rurales y urbanos que reclaman su dimisión ante la falta de respuestas a la peor crisis económica que vive el país en cuatro décadas. El gobierno acusa a Morales de alentar las protestas.
Paz ha priorizado el diálogo con los movilizados y la apertura de “corredores humanitarios” en La Paz y ha evitado el uso de armamento en las fuerzas de seguridad para evitar posibles incidentes que agravarían el conflicto, según el gobierno.
Varios sectores del país han demandado al mandatario que declare estado de excepción debido a la escasez de alimentos y combustibles en La Paz y otras ciudades, con centenares de camiones atrapados en los bloqueos y pérdidas por más 2.000 millones de dólares, según los gremios empresariales.
El sábado, el legislativo debatía los alcances de una ley de estado de excepción para frenar la ola de protestas, cuya aprobación se prevé para la madrugada del domingo.
“Vamos a desbloquear las carreteras con diálogo y con los instrumentos legales para defender a las mayorías y lo que se debate en el legislativo es el marco legal para el empleo de las fuerzas armadas”, dijo el mandatario la víspera.
Hasta el momento las protestas han dejado 10 fallecidos, la mayoría por falta de atención médica debido a los cortes de ruta, según el Defensor del Pueblo.
El gobernante boliviano ha recibido el respaldo del gobierno estadounidense y de varios países de la región.






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