La situación humanitaria en Colombia alcanzó el nivel más grave en una década, advierte la Cruz Roja

Las consecuencias humanitarias de los conflictos armados en Colombia alcanzaron en 2025 el nivel más grave de la última década con la intensificación de las hostilidades y la afectación a la población civil, advirtió el martes el Comité Internacional de la Cruz Roja en su informe anual.
“No fue un hecho aislado, se enmarcó en un deterioro progresivo de la situación humanitaria que el CICR ha venido advirtiendo desde 2018”, aseguró en un video difundido a la prensa Olivier Dubois, jefe de la delegación regional del CICR en Bogotá. “Los conflictos armados persistieron, se volvieron más complejos y sus efectos sobre la población civil se profundizaron”, explicó.
Colombia sigue lidiando con violencia armada pese a que hace una década el Estado firmó un acuerdo de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), lo que significó el fin de la que fuera la guerrilla más antigua de Latinoamérica. Sin embargo, otros grupos armados —incluyendo disidencias de las FARC que se rearmaron— coparon el territorio y ahora se disputan su control, estratégico para dominar las economías ilegales.
Los indicadores muestran un deterioro de la situación en 2025 particularmente en el aumento del desplazamiento, que creció un 100% con respecto al año anterior, lo que impactó a más de 235.600 personas en todo el país. Así como el confinamiento, que restringe el movimiento bajo amenaza, aumentó en un 99% impactando a 176.730 personas en la mitad del país.
El CICR registró 965 afectados por artefactos explosivos durante 2025, incluidos 75 civiles afectados por minas antipersonales. Se trata de un peligro latente sobre las comunidades dado que incluso en el camino de acceso a escuelas hubo presencia de explosivos, así como en los alrededores de viviendas y cultivos.
El informe también advierte sobre la transformación de las dinámicas de los conflictos armados, incluido el uso de drones con explosivos.
“El uso de drones de origen comercial modificados para el lanzamiento de artefactos explosivos se ha intensificado en el contexto de los conflictos armados en el país y ha generado temor, incertidumbre y daños graves entre las comunidades afectadas”, indicó el CICR.
Los drones son usados por grupos armados ilegales para lanzar explosivos y atacar objetivos militares y a la población civil. En febrero, tres integrantes de una misma familia murieron y uno más resultó herido tras un ataque con explosivos lanzados con un dron en el noroeste de Colombia.
El CICR instó a los grupos armados a cumplir el Derecho Internacional Humanitario y también llamó la atención sobre la desaparición el año pasado de 308 personas, de las cuales 226 son civiles, incluidos 77 niños y adolescentes. Advirtió que en muchos casos no se garantizó que las personas que murieron en contextos de conflicto fueran recuperadas.



Bookmark popover
Removed from bookmarks