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Irán estaría en desventaja en una guerra con EEUU, pero aún podría causar mucho daño

Sam Metz
IRÁN-EEUU OPCIONES
IRÁN-EEUU OPCIONES (AP)

A medida que las fuerzas estadounidenses se concentran en Oriente Medio, Irán se enfrenta a la amenaza de ataques importantes por parte del ejército más poderoso del mundo, los cuales podrían tener como objetivo a sus líderes, sus fuerzas armadas, instalaciones nucleares e infraestructura crítica.

Irán no tiene ni de lejos las mismas capacidades, y quedó todavía más vulnerable tras la guerra contra Israel a mediados del año pasado y las recientes protestas antigubernamentales, pero aún podría infligir daño a las fuerzas estadounidenses y sus aliados, y sentir que debe hacerlo si la supervivencia de la República Islámica está en juego.

Si bien Irán sufrió pérdidas importantes en junio pasado, aún cuenta con cientos de misiles capaces de alcanzar a Israel, según estimaciones israelíes. Irán cuenta con un arsenal mucho mayor de misiles de corto alcance que pueden alcanzar bases estadounidenses en países del Golfo Pérsico y a fuerzas estadounidenses en alta mar, a las que pronto se unirá un segundo portaaviones.

Teherán ha amenazado en otras ocasiones con cerrar el estrecho de Ormuz, una arteria marítima vital para el comercio petrolero mundial, y afirmó haberlo hecho parcialmente durante ejercicios militares la semana pasada.

El líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, advirtió que Irán podría hundir buques de guerra estadounidenses, y altos funcionarios han expresado que un ataque de Estados Unidos desencadenaría una guerra regional. Amir Saeid Iravani, embajador de Irán ante Naciones Unidas, dijo que “todas las bases, instalaciones y activos de la fuerza hostil en la región” serían objetivos legítimos.

Capacidades persistentes

Israel llevó a cabo fuertes ataques contra los arsenales de misiles de largo alcance de Irán, así como contra su liderazgo militar y su programa nuclear, durante la guerra de 12 días en junio. A su vez, Estados Unidos atacó las principales instalaciones nucleares de Irán, y el presidente Donald Trump declaró en ese momento que habían sido “destruidas”.

Pero aún se desconoce la magnitud de los daños —y cuánto ha sido reconstruido—. Irán continuó sus ataques contra Israel con misiles y drones hasta que cesaron los combates, y pudo eludir cada vez más sus famosas defensas aéreas.

El arsenal iraní de misiles de corto alcance se mantuvo prácticamente intacto, refirió Danny Citrinowicz, experto en Irán del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional de Israel, un grupo de expertos especializado en investigación y análisis en temas de políticas de seguridad. Eso podría hacer que Irán se sienta más inclinado a tomar represalias contra decenas de miles de fuerzas estadounidenses estacionadas en Qatar, Arabia Saudí, Jordania, Emiratos Árabes Unidos y otros lugares.

“Irán puede ser débil. Pero aún tiene maneras de infligir un daño real a Estados Unidos, y muchos más incentivos para intentarlo que antes”, escribió en la revista Foreign Affairs Nate Swanson, director del Proyecto de Estrategia de Irán del Atlantic Council (Consejo del Atlántico), una organización no partidista que promueve el liderazgo y la participación de Estados Unidos en el mundo, junto con aliados y socios, para encontrar soluciones a desafíos globales. “Los funcionarios iraníes sienten que deben darle un buen golpe a Trump o estarán en riesgo permanente”.

Irán lanzó misiles contra una base estadounidense en Irak tras el asesinato de su general de más alto rango en 2020, y contra una base estadounidense en Qatar casi al final de la guerra del año pasado. Esos ataques, que parecieron haber sido telegrafiados con anticipación, causaron daños, pero no víctimas mortales, gracias a la activación de los sistemas de alerta temprana y a que entraron en acción las defensas antimisiles.

Irán también podría llevar a cabo ataques más lejos. El país ha sido acusado de utilizar bandas criminales y grupos armados para planificar o realizar ataques en todo el mundo, incluidos contra disidentes, israelíes y objetivos judíos.

Curva de aprendizaje

Los ataques israelíes del año pasado mataron a varios generales de alto rango y a científicos nucleares, lo cual reveló vulnerabilidades importantes. En un momento dado, Trump declaró que Estados Unidos sabía dónde se escondía Jamenei y lo calificó como un “blanco fácil”.

Tras la captura del líder venezolano Nicolás Maduro, Trump podría considerar ataques de decapitación para derrocar a la teocracia chií de Irán —la cual gobierna desde hace décadas— lo cual, según expresó recientemente, “sería lo mejor que podría pasar”.

Los iraníes han tenido ocho meses para aprender de sus errores y reforzar su seguridad interna. Citrinowicz expuso que probablemente existan planes de contingencia en caso de que Jamenei sea asesinado. En lugar de nombrar a un sucesor único, el poder probablemente se transferiría a un pequeño comité hasta que las hostilidades disminuyan.

Los expertos dicen que la muerte de Jamenei, de 86 años —quien ha gobernado Irán durante más de tres décadas—, no significaría por sí misma el fin de la República Islámica. El poder quizá pase eventualmente a un miembro de su círculo íntimo, como ocurrió en Venezuela, o a la Guardia Revolucionaria de Irán.

Los aliados de EEUU podrían ser objetivos

Los aliados estadounidenses están claramente preocupados por una guerra regional. Benjamin Netanyahu, el primer ministro, ha advertido de una respuesta contundente ante cualquier ataque iraní contra Israel.

Los países del Golfo Pérsico han visto a Irán con preocupación durante mucho tiempo y se han apoyado en Estados Unidos para su defensa, pero no quieren verse arrastrados a una guerra. Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, que albergan a miles de tropas estadounidenses, han declarado que no permitirán el uso de su espacio aéreo.

Un diplomático del Golfo Pérsico dijo que líderes regionales dialogan con Irán y Estados Unidos para evitar una guerra y advierten que esta podría tener graves consecuencias, incluido un aumento súbito en los precios del petróleo. El diplomático pidió el anonimato para poder comentar sobre las delicadas conversaciones a puerta cerrada.

Irán cuenta con sus propios aliados, entre ellos los rebeldes hutíes en Yemen, grupos armados en Irak, Hezbollah en Líbano y Hamás en los territorios palestinos. No obstante, lo que denomina su Eje de la Resistencia sufrió pérdidas importantes en los combates que se extendieron por la región tras el ataque de Hamás a Israel en octubre de 2023.

Un punto de presión global

Otro objetivo cercano podría permitir a Irán infligir un daño más amplio.

Casi una quinta parte de todo el petróleo que se comercializa pasa por el estrecho de Ormuz, frente a la costa iraní. La Armada estadounidense se ha comprometido a mantenerlo abierto, pero los ataques iraníes podrían causar una disrupción al comercio, como lo hicieron los mucho más débiles hutíes en el mar Rojo durante gran parte de los últimos dos años.

Los funcionarios iraníes no han amenazado explícitamente con atacar el estrecho en el actual enfrentamiento, pero las fuerzas iraníes lo cerraron parcialmente la semana pasada durante ejercicios militares, lo que indica que podría ser vulnerable si estalla una guerra.

Otros activos petroleros críticos también estarían dentro de su alcance. En 2019, los ataques a la infraestructura petrolera redujeron temporalmente a la mitad la producción de Arabia Saudí. Los hutíes de Yemen se responsabilizaron, pero las autoridades estadounidenses culparon a Irán posteriormente.

El tema nuclear

Tras amenazar inicialmente con una acción militar por la matanza de manifestantes a manos de Irán, Trump centró su atención en su programa nuclear y advirtió que ocurrirían “cosas malas” si Irán no llega a un acuerdo. Ambas partes tienen previsto celebrar otra ronda de conversaciones indirectas en Ginebra el jueves.

Irán siempre ha dicho que su programa nuclear tiene fines pacíficos, mientras que Estados Unidos y otros países sospechan desde hace tiempo que Teherán pretende desarrollar armas. Tras la cancelación del acuerdo nuclear de 2015 por parte de Trump, Irán intensificó su enriquecimiento de uranio y acumuló una reserva de material de grado casi bélico.

Las instalaciones principales de Irán fueron alcanzadas por ataques estadounidenses e israelíes el año pasado y causaron daños significativos en la superficie. No obstante, no está claro si el uranio enriquecido fue extraído antes de que fueran atacadas o enterrado bajo tierra. Irán dice que no ha podido enriquecerlo desde entonces, pero también ha prohibido las inspecciones.

Se cree que Irán aún está lejos de desarrollar un arma nuclear utilizable, pero el material radiactivo podría representar un riesgo en caso de ataques generalizados.

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Samy Magdy contribuyó desde El Cairo.

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