Guatemala tiene buena relación con EEUU pero defiende derecho internacional, dice presidente Arévalo
El presidente Bernardo Arévalo dijo el jueves que tras el ataque estadounidense a Venezuela y la captura del expresidente Nicolás Maduro, Guatemala —que también ha sufrido las consecuencias de una intervención norteamericana— procura mantener una buena relación con Washington.
Sin embargo, destacó que su gobierno apoya el derecho internacional y la resolución pacífica de disputas.
“El mundo en general está experimentando una fase de desorden, desorden en el sentido de que las normas del viejo orden se están rompiendo”, dijo Arévalo en una entrevista con The Associated Press. “El problema es cómo recuperar ese sentido de orden para que el mundo vuelva a funcionar”, agregó.
Arévalo no es ajeno a las intervenciones estadounidenses en el continente americano: su padre, el expresidente Juan José Arévalo Bermejo, fue uno de los mandatarios de la llamada “primavera democrática” de Guatemala —entre 1945 y 1954— que culminó con una incursión estadounidense que dio pie a una guerra civil que duró 36 años y dejó más de 250.000 muertos y desaparecidos.
Por ello, dijo Arévalo, es necesario que toda acción en el sistema internacional “se lleve a cabo en el marco de las normas del derecho internacional”.
Agregó que si esto no se cumple, se torna “un sistema peligroso para todo el mundo, salvo para los países que creen tener el poder de dominación suficiente... La historia está llena de lecciones".
El padre de Arévalo —considerado el primer presidente electo en comicios libres y democráticos en Guatemala—, asumió el mando luego de una revolución impulsada por un movimiento cívico-militar en 1944.
En un década de gobiernos progresistas Guatemala adoptó el seguro social, el código de trabajo, el salario mínimo y el derecho a huelga y dotó de autonomía a la única universidad pública. También impulsó una reforma agraria que dio pie a la intervención cuando los estadounidenses vieron amenazados sus intereses económicos, especialmente en el área del noreste donde se centraba la United Fruit Company, una empresa bananera con muchas tierras en el país.
Al igual que el de su vecino México, el gobierno Arévalo coopera con Estados Unidos en intereses comunes, como el combate al narcotráfico, al tiempo que intenta preservar su soberanía en un momento en que la administración de Donald Trump amenaza con más intervenciones.
“Actualmente tenemos un nivel de relaciones tan sólido y estratégico que ni siquiera consideramos ese escenario”, afirmó.



Bookmark popover
Removed from bookmarks