El Salvador: conciertos de Shakira causan euforia, turistas llegan en masa atraídos por la seguridad
Una “residencia” o serie de cinco conciertos de la cantautora y superestrella Shakira en la capital de El Salvador se suma al esfuerzo de varios años del presidente Nayib Bukele por transformar la imagen internacional del país centroamericano.
Los conciertos con entradas agotadas en el Estadio Nacional Jorge “El Mágico” González esta semana siguen a torneos internacionales de surf y, hace dos años, al certamen de Miss Universo. En los últimos años, El Salvador ha recibido a artistas de gran renombre, pero al igual que Bad Bunny (2022) y Karol G (2024), ofrecen un solo concierto y luego continúan su gira.
Shakira inicialmente programó tres fechas de “Las Mujeres Ya No Lloran World Tour” en El Salvador, pero cuando las entradas se agotaron rápidamente, Bukele escribió en X: “El Salvador está cambiando y Centroamérica también. Shakira agotó todas las entradas para sus 3 fechas en menos de 24 horas. Conozco el enorme esfuerzo que están haciendo los productores para extender esta impresionante residencia centroamericana, con sede en nuestro país”.
La cantante colombiana respondió casi de inmediato: “Gracias, El Salvador y Centroamérica. ¡Vamos con dos fechas más!”.
Ofensiva contra las pandillas
Lo que los salvadoreños y muchas de las decenas de miles de extranjeros que, según los organizadores, compraron entradas, atribuyen el espectáculo es el cambio de situación en materia de seguridad del país.
Esto se ha logrado bajo un estado de excepción que está por cumplir casi cuatro años, bajo el cual algunos derechos constitucionales, como el acceso a un abogado, están suspendidos. Los poderes extraordinarios han permitido al gobierno encarcelar a más de 91,000 personas, a menudo sin el debido proceso. Cientos han muerto en prisión sin haber sido condenados por un delito.
Las medidas han sido criticadas por organizaciones de derechos humanos en El Salvador y en el extranjero, pero el éxito contra las pandillas del país ha recibido elogios de los salvadoreños y admiración de países vecinos que luchan por controlar la violencia de las pandillas.
La ministra de Turismo, Morena Valdez, dijo el jueves que los hoteles en la capital estaban a su máxima capacidad, que algunos turistas estaban reservando en playas cercanas o en ciudades periféricas, y que se esperaba que todo esto generara un impacto económico de alrededor de 55 millones de dólares.
“Es nuestra primera vez en El Salvador, pero vamos a regresar porque El Salvador y su seguridad están de moda ahora”, dijo Roy Mora, quien viajó desde Cartago, Costa Rica, para el concierto del jueves por la noche.
“Estamos admirados con la seguridad, es cierto lo que dicen y hay que verlo”, dijo María José de Mora, su esposa, de pie afuera del estadio.
Seguridad que atrae a los fans
El mes pasado, Bukele visitó Costa Rica por invitación del presidente Rodrigo Chaves para la colocación de la primera piedra de una nueva prisión inspirada en el enorme centro penitenciario que Bukele construyó para sospechosos de pandillas al inicio del estado de excepción.
Bukele ha arremetido contra los críticos de sus métodos, confiando en los resultados que lo han hecho extremadamente popular en el país.
“No me importa que me llamen dictador”, dijo en un discurso a la nación el pasado junio. “Prefiero que me llamen dictador a ver cómo matan a salvadoreños en las calles. Prefiero que me llamen dictador, pero que los salvadoreños finalmente puedan vivir en paz. Que sigan discutiendo semántica y nosotros vamos a seguir enfocados en los resultados”.
Afuera del estadio el jueves, Fidel Pérez y su familia dijeron que habían viajado desde Ciudad de Guatemala para ver el espectáculo y que planeaban quedarse tres días para también disfrutar de la playa y de un volcán cercano.
“Vamos a aprovechar que no hay pandillas”, dijo Pérez. “No tenemos miedo de que nos asalten o nos maten y vamos a ir a todos lados sin problemas".






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