EEUU planea deportar a cerca de 700 niños guatemaltecos, dice senador

El gobierno de Estados Unidos planea deportar a casi 700 niños guatemaltecos que llegaron a Estados Unidos sin sus padres, según una carta enviada el viernes por el senador Ron Wyden de Oregon.
Las expulsiones violarían el “mandato de bienestar infantil” de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados y “la obligación de este país hacia estos niños”, dijo Wyden a Angie Salazar, directora interina de la oficina dentro del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS por sus siglas en inglés) que es responsable de los niños migrantes que llegan a Estados Unidos sin compañía de un familiar adulto.
"Los niños no acompañados son algunos de los niños más vulnerables confiados al cuidado del gobierno", escribió el senador demócrata, pidiendo que se terminen los planes de deportación. "En muchos casos, estos niños y sus familias han tenido que tomar la impensable decisión de enfrentar el peligro y la separación en pos de seguridad".
Citando a denunciantes no identificados, la carta de Wyden decía que los niños que no tienen un padre o tutor legal como patrocinador o que no tienen un proceso de asilo ya en curso, "serán removidos a la fuerza del país".
Es una nueva medida del gobierno del presidente Donald Trump para restringir la inmigración, y se suma a otras acciones recientes, como enviar agentes a Chicago para redadas migratorias, aumentar las deportaciones y terminar con las protecciones para las personas que han tenido permiso para vivir y trabajar en Estados Unidos.
La Casa Blanca y el HHS no respondieron de momento a solicitudes de comentarios sobre la deportación de niños, que fue reportada en primera instancia por CNN. El gobierno de Guatemala declinó comentar.
"Esta medida amenaza con separar a los niños de sus familias, abogados y sistemas de apoyo, para devolverlos a las mismas condiciones de las que buscan refugio, y para hacer desaparecer a niños vulnerables más allá del alcance de la ley y supervisión estadounidense", dice la carta de Wyden.
Debido a su corta edad y al trauma que los niños inmigrantes no acompañados a menudo han experimentado al llegar a Estados Unidos, el trato que reciben es uno de los temas más sensibles en inmigración. Grupos de defensa ya han demandado para pedir a los tribunales que detengan los nuevos procedimientos de verificación de antecedentes para niños no acompañados implementados por el gobierno de Trump, diciendo que los cambios están manteniendo a las familias separadas por más tiempo y son inhumanos.
En julio, el director del servicio de inmigración de Guatemala indicó que su gobierno pretendía repatriar a 341 menores no acompañados que estaban detenidos en Estados Unidos.
"La idea es que retornen antes de que cumplan 18 años para que no sean llevados a un centro de detención para adultos", dijo en ese momento el director del Instituto Guatemalteco de Migración, Danilo Rivera. Añadió que se haría a expensas de Guatemala y sería una forma de retorno voluntario.
El plan fue anunciado por el presidente Bernardo Arévalo, quien dijo entonces que el gobierno tenía una obligación moral y legal de abogar por los niños. Sus comentarios se produjeron días después de que la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, visitara Guatemala.
Los niños migrantes que viajan sin sus padres o tutores son entregados a la Oficina de Reasentamiento de Refugiados cuando son encontrados por agentes a lo largo de la frontera sur de Estados Unidos. Una vez en Estados Unidos, a menudo viven en refugios supervisados por el gobierno o con familias de acogida hasta que pueden ser entregados a un patrocinador que viva en el país, generalmente un miembro de su familia.
Pueden solicitar asilo, estatus de inmigración juvenil o visas para víctimas de explotación sexual.
La idea de repatriar a un número tan grande de niños a su país de origen generó preocupaciones entre los activistas que trabajan con niños que navegan por el proceso de inmigración.
"Estamos indignados por el renovado ataque de la administración Trump contra los derechos de los niños inmigrantes", dijo Lindsay Toczylowski, presidenta y directora ejecutiva del Immigrant Defenders Law Center (Centro Legal para la Defensa de Inmigrantes). "No nos engañan con su intento de disfrazar estos planes como meras 'repatriaciones'. Este es otro intento calculado de cortar el poco debido proceso que queda en el sistema de inmigración".
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Gonzalez informó desde McAllen, Texas. Los periodistas de The Associated Press Sonia Pérez D. en Ciudad de Guatemala y Tim Sullivan en Minneapolis contribuyeron a este despacho.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.