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Cubanos luchan por sobrevivir mientras EEUU estrecha cerco sobre la isla para derrocar al gobierno

Los cubanos están esforzándose en ser más autosuficientes a medida que Estados Unidos estrecha el cerco económico sobre la isla de gobierno socialista, una medida con la que, según expertos, se pretende obligar a un levantamiento popular y dar paso a un nuevo gobierno.

La población de Cuba ya padecía un fuerte incremento en las sanciones estadounidenses cuando los cruciales envíos de petróleo de Venezuela se interrumpieron después de que Washington invadió el país sudamericano y capturó a su entonces presidente Nicolás Maduro.

Las repercusiones a largo plazo de la suspensión de esos envíos aún no afectan a la isla, pero sus habitantes no piensan quedarse de brazos cruzados.

Algunas personas instalan paneles solares, mientras que otras cultivan sus propias hortalizas o regresan a un estilo de vida más sencillo que no depende de la tecnología ni del petróleo.

“Es la forma de sobrevivir”, dijo José Ángel Méndez Faviel. “Mejor depender de uno mismo”.

Méndez se mudó recientemente del centro de La Habana a una granja en la comunidad rural de Bacuranao debido a los severos apagones. En la granja puede cocinar con leña y carbón, algo impensable en un apartamento a oscuras en la ciudad.

Dijo también que no sabe qué pensar de las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump contra Cuba, pero no planea correr ningún riesgo. Se abastece de gasolina, carbón y productos agrícolas que comenzó a sembrar hace tres meses en su granja.

Méndez también está pensando en volver a adquirir su viejo caballo, el cual vendió con el fin de comprar equipo motorizado para transportar los vegetales que vende en los mercados locales.

“Para el caballo no necesitamos combustible”, observó. “Necesitamos volver atrás de nuevo”.

“Muy cerca del colapso”

Antes de que Estados Unidos atacara a Venezuela y causara la interrupción de los envíos de petróleo a Cuba, la isla ya sufría apagones crónicos, precios sumamente altos y escasez de productos básicos.

Ante las advertencias de los expertos sobre una crisis económica potencialmente catastrófica, algunos se preguntan si el país caribeño se aproxima a su punto de quiebre. Para Trump, quien firmó una orden ejecutiva el jueves que impone un arancel a cualquier producto de países que vendan o suministren petróleo a Cuba, eso está prácticamente garantizado.

“Cuba es en realidad una nación que está muy cerca del colapso”, manifestó recientemente.

Pero los cubanos se mofan de esa afirmación, especialmente aquellos que recuerdan el llamado “Periodo Especial en Tiempos de Paz”, cuando el fin de la ayuda soviética desencadenó las privaciones de la década de 1990, las cuales se aliviaron cuando Venezuela se convirtió en aliado durante el gobierno del expresidente Hugo Chávez.

Yadián Silva —enfermero y conductor de un auto clásico, quien ha visto desplomarse el turismo — dijo que los cubanos no son tontos.

“Tenemos problemas y sabemos que tenemos muchos problemas”, reconoció. Pero “cuando se hagan las cosas en Cuba, se van a hacer porque la gente verdaderamente siente que debe hacerlo. No porque nadie afuera te diga: ‘Dale, haz esto’”.

En una noche reciente entre semana, decenas de miles de cubanos empuñaron antorchas encendidas y se sumaron a una marcha anual para recordar al héroe nacional José Martí. Muchos de ellos eran estudiantes universitarios.

“Somos un pueblo digno, un pueblo con muchas ganas de echar para adelante, con muchas ganas de querer prosperar, que no creemos en amenazas ni tampoco estamos intimidados por ninguna represalia del enemigo”, dijo Sheyla Ibatao Ruíz, estudiante de derecho de 21 años. “Si hay que tomar las armas, nosotros vamos a ser los primeros”.

Antes de que comenzara la marcha, un presentador se dirigió al público multitudinario, entre ellos el presidente Miguel Díaz-Canel.

“Este no es un acto de nostalgia, es un llamado a la acción”, manifestó Litza Elena González Desdín, presidenta de la Federación Estudiantil Universitaria, en un discurso que incluyó referencias a Trump.

Al día siguiente, Christopher Landau, subsecretario de Estado estadounidense, señaló que Estados Unidos acoge a Martí porque “compartía esa pasión que tenemos nosotros por la libertad”.

“Esperamos que, en el 2026, los cubanos por fin puedan ejercer sus libertades fundamentales”, agregó Landau el miércoles en una grabación reproducida en una pequeña reunión en la embajada estadounidense en La Habana. “El régimen (de) Castro, comunista, se está tambaleando. No va a durar mucho más. Después de 67 años de una revolución fracasada que ha traicionado al pueblo cubano, ya es hora para el cambio al que aspira la gente en la isla”.

“Andaremos en bicicleta”

En septiembre pasado, Ángel Eduardo lanzó un pequeño negocio de instalación de paneles solares. Lo llamó “Con Voltaje”, una palabra con doble sentido en Cuba que puede referirse a hacer algo bien.

Comentó que estaba harto de estudiar a oscuras y de verse obligado a escribir en un cuaderno en lugar de una computadora para obtener su título de ingeniero de control de automatización.

Eduardo empezó a manipular piezas para encender una sola bombilla en su casa, y a la larga aprendió a instalar sistemas solares gracias a la participación de un amigo, Chat GPT y las redes sociales.

Ahora ya ha instalado docenas de sistemas en toda Cuba, con un promedio de una o dos instalaciones diarias desde noviembre, en una isla donde la demanda diaria de electricidad supera los 3.000 megavatios, con sólo la mitad disponible en horas pico.

Eduardo añadió que vio un incremento en las llamadas de personas en La Habana que desean adquirir un sistema solar desde que se interrumpieron los envíos de petróleo desde Venezuela.

Hacer crecer su negocio es algo que Niuvis Bueno Zavala, de 62 años, ha considerado hacer. Intérprete de ruso para el gobierno cubano, jubilada, ahora tiene una pequeña choza de madera cerca del mar donde vende bebidas, pero no comida.

“Más difícil no lo había vivido”, señaló, y añadió que podría comenzar a vender comida casera. “Siempre hay una mano amiga que nos ayuda. Pero ahora las manos amigas no pueden ayudarnos. Nos tienen bloqueados por todas partes”.

Muchos cubanos denuncian el embargo estadounidense, incluido el piloto retirado Pedro Carbonell.

Este hombre de 73 años recientemente esperó más de dos horas para comprar gasolina. Dijo que los cubanos tienen que seguir en su lucha.

“Y cuando no haya combustible, pues en bicicleta”, expresó, al recordar cómo los cubanos caminaban mucho durante el período especial. “Nuestro vino es amargo. Pero es nuestro vino. ¿Me entiende? Y no queremos que venga nadie de otro lugar a decirnos cómo tomarnos nuestro vino”.

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