Lo que debes saber sobre las líneas flotantes que estorban la vista, según los expertos
Las “moscas flotantes” en los ojos no son nada de qué preocuparse —excepto cuando indican que algo va muy mal
La mayoría de las personas mayores —alrededor del 70 %— han experimentado líneas onduladas y pequeñas “moscas flotantes” que oscurecen y afectan a su visión.
Esto ocurre cada vez con más frecuencia a medida que las personas envejecen, debido a los cambios que se producen en el interior de los ojos. En la mayoría de los casos, no hay nada de qué preocuparse. A menos, claro, que sean un indicio de que algo va muy mal.
Por lo general, un líquido gelatinoso llamado humor vítreo ayuda al ojo a mantener su forma y le aporta nutrientes. A medida que envejecemos, se vuelve más líquido y el cuerpo reabsorbe ese líquido. Después, lo que queda en el ojo puede aglutinarse, proyectando pequeñas sombras sobre la retina y provocando esa sensación.
Sin embargo, los expertos advierten de que la edad no es la única causa de estas líneas flotantes, conocidas como miodesopsias o cuerpos flotantes. A veces, pueden ser un síntoma de una enfermedad o de un problema en la retina, sobre todo si van acompañados de destellos de luz.
“Si tienes moscas flotantes además de destellos y pérdida de la visión periférica, se trata de un caso urgente y debes acudir a un oftalmólogo o al servicio de urgencias de inmediato”, afirmó en un comunicado el doctor Joseph Newman, oftalmólogo y especialista en retina del Centro Médico Baylor Scott & White (Texas, EE. UU.).

En los casos más graves, estas miodesopsias pueden deberse a una hemorragia ocular, lo que indica una complicación de la diabetes que daña los vasos sanguíneos de la retina o una enfermedad inflamatoria como la uveítis. La uveítis es una inflamación de la capa intermedia del tejido de la pared ocular que puede provocar una pérdida permanente de la visión.
El sangrado también puede ser un indicio de que la retina —una zona sensible situada en la parte posterior del ojo y que se encarga de detectar la luz— ha sufrido un desgarro o se ha desprendido de su posición en el ojo.
Los desgarros pueden producirse cuando el gel vítreo se descompone y tira de la retina.
“Esta tracción puede provocar un desgarro retiniano, que requiere cirugía láser para corregirse”, afirma el doctor Ivey Thornton, oftalmólogo de la red de salud Nebraska Medicine. Añade: “Un desgarro retiniano no tratado también puede provocar un desprendimiento de retina”.
En algunos casos, la causa puede ser un defecto poco frecuente en la parte central de la retina, conocida como mácula. Los agujeros maculares también pueden provocar una pérdida de visión si no se tratan, según los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU.
Los cuerpos flotantes pueden incluso ser un síntoma de un tumor, según afirma el sitio web de la Clínica Cleveland. El melanoma ocular es un tipo de cáncer de ojo que provoca la aparición de moscas flotantes, así como un cambio en la forma de la pupila, una mancha oscura que va creciendo en el iris y problemas de visión, según la Clínica Mayo.

Algunas personas tienen más probabilidades de sufrir moscas flotantes que otras, entre ellas las personas mayores de 50 años, las personas miopes, las personas con antecedentes familiares de problemas de retina y las personas que han padecido uveítis.
Lo mismo ocurre con las personas que han sufrido un traumatismo craneal, las que se han sometido a una operación de cataratas, las que padecen diabetes y las que han sufrido lesiones oculares.
No existe ningún tratamiento casero para las miodesopsias, pero una solución temporal consiste en mover rápidamente los ojos hacia arriba y hacia abajo para desplazar el líquido del interior del ojo, según sugiere la aseguradora médica HealthPartners.
En el caso de los cuerpos flotantes más grandes o densos que pueden afectar más a la visión —por ejemplo, los de forma anular—, existe una intervención quirúrgica denominada vitrectomía que permite extraer el vítreo y sustituir el líquido del ojo por una solución salina. Según el sitio web del hospital Johns Hopkins Medicine, este procedimiento conlleva algunos riesgos, como infección, sangrado excesivo, aumento de la presión ocular, un nuevo desprendimiento de retina, mayor incidencia de cataratas y problemas en el movimiento ocular.
Las personas menores de 50 años que sufran de moscas flotantes persistentes también deben acudir al médico, al igual que aquellas que las experimenten acompañadas de visión borrosa, dolor ocular, visión difusa o enrojecimiento.
“Los cuerpos flotantes de color rojo podrían indicar una hemorragia dentro del ojo, lo que constituye otro motivo para acudir urgentemente al médico”, advirtió la doctora Claire Fraser, oftalmóloga del instituto britanico UK Ophthalmology and Visual Sciences.
Pero, para la mayoría de la gente, las moscas flotantes no son nada de qué preocuparse.
“Probablemente, en el 99 % de los casos, las miodesopsias no son nada grave”, afirmó Newman, y concluyó: “El desprendimiento de retina se da en 1 de cada 10.000 casos, y los agujeros maculares tienen una incidencia similar”.
Traducción de Sara Pignatiello







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