Tras el éxito de la misión Artemis, Estados Unidos centra ahora su atención en la creación de energía nuclear en el espacio
El Gobierno estadounidense quiere lanzar los reactores a la Luna en los próximos cuatro años, un plazo que, según los críticos, podría suponer un problema
El Gobierno de Trump está renovando su enfoque en la creación de energía nuclear en el espacio, publicando directrices actualizadas para las agencias federales tras la histórica misión lunar Artemis II.
Esta medida tiene como objetivo garantizar que Estados Unidos se mantenga por delante de China en la nueva carrera espacial, que determinará qué potencia política establecerá las reglas allí en el futuro, a medida que los humanos establezcan una base lunar permanente y trabajen para llegar a Marte en una nave espacial de propulsión nuclear.
La energía nuclear será necesaria para vivir y trabajar en la Luna, ya que el acceso a la energía solar no es ilimitado y las noches lunares duran 14,5 días terrestres. Según la NASA, los reactores nucleares pueden ubicarse en zonas permanentemente sombreadas y generar energía de forma continua.
Las directrices del Gobierno, publicadas el martes, instruyen a los Departamentos de Energía y Defensa, a la Oficina de Política de Ciencia y Tecnología de la Casa Blanca y a la NASA a que comiencen a tomar medidas para desplegar de forma segura reactores nucleares en órbita ya en 2028 y lanzarlos a la Luna para 2030, en consonancia con una orden ejecutiva de diciembre del presidente Donald Trump.
“Llegó el momento de que Estados Unidos ponga en marcha la energía nuclear en el espacio”, escribió el administrador de la NASA, Jared Isaacman, un exastronauta de SpaceX, en una publicación en la que compartió la noticia en la plataforma de redes sociales X.

Las directrices indican que la NASA y el Departamento de Defensa deberían crear concursos de diseño para permitir la “demostración a corto plazo” del “reactor espacial de baja a media potencia”, preparándose para desplegar reactores de alta potencia en la próxima década.
En el transcurso del próximo mes, el Gobierno instruirá a la NASA para que inicie un programa para desarrollar el reactor con energía de fisión superficial, que proporciona al menos 40 kilovatios de electricidad continua y confiable en la Luna, así como para que prepare una opción de demostración que funcione utilizando propulsión eléctrica nuclear: una tecnología que utiliza el reactor para generar electricidad y proporcionar empuje a las naves espaciales.
En los próximos 60 días, se solicita al Departamento de Energía que realice una evaluación sobre la preparación de la industria nuclear para producir “hasta cuatro reactores espaciales en un plazo de cinco años, incluidos el diseño del reactor, la entrega de componentes con largos plazos de entrega y la asignación o producción de combustible, junto con recomendaciones para abordar cualquier deficiencia”.

Asimismo, la guía instruye a la OSTP a desarrollar una hoja de ruta que identifique los obstáculos para lograr estos objetivos en los próximos 90 días.
“El Departamento de Defensa, en función de la disponibilidad de fondos, procederá al despliegue de un reactor espacial de potencia media que permita la realización de misiones para el año 2031”, indicaba la guía.
La energía nuclear en el espacio no es nada nuevo y se utiliza desde la década de 1960.
El esfuerzo por llevar reactores al espacio también duró años, y el Departamento de Energía y la NASA demostraron con éxito un sistema de energía de reactor nuclear en 2018, durante el primer Gobierno de Trump.
Pero algunos expertos afirman que los objetivos recientes para los reactores simplemente no son factibles dentro del plazo previsto, aunque no todos están de acuerdo.

“Toda la propuesta es descabellada y va en contra de la buena gestión de un programa espacial que ahora está sufriendo una grave falta de financiación”, declaró Joseph Cirincione, analista de seguridad nacional, experto nuclear y autor, a The Independent el pasado mes de agosto.
Él cree que la construcción de un reactor nuclear en la Luna podría tardar hasta 20 años en convertirse en realidad.
La Dra. Bhavya Lal, exadministradora asociada de tecnología, política y estrategia de la NASA, argumentó recientemente que sería posible tener un reactor nuclear en la Luna para 2030 y que se necesitarían 3 mil millones de dólares para lograrlo.
En cualquier caso, la NASA tiene como objetivo el año 2028 para el primer alunizaje del programa Artemis.
Traducción de Olivia Gorsin




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