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‘The Boys 5’: seis momentos en que su sátira a Trump resultó inquietantemente real

'The Boys' temporada 5 lleva su sátira política al límite, con momentos que reflejan la realidad y recuerdan a la era de Donald Trump

Liam O'Dell Indy100
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Advertencia: este artículo contiene spoilers de los episodios 1 a 3 de la quinta temporada de The Boys.

La quinta y última temporada de la serie ya arrancó, y quienes la siguen en Amazon Prime Video saben bien qué esperar: una mezcla filosa de sátira política con sangre, vísceras y escenas que cruzan cualquier límite de lo “apto para el trabajo”. En ese marco, la historia, basada en los cómics de Garth Ennis y Darick Robertson, aprovechó para burlarse, por ejemplo, de las zapatillas doradas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Al mismo tiempo, varios sectores conservadores criticaron la supuesta “carga política” de la serie, aunque pasaron por alto que esa misma línea ideológica forma parte central de la parodia.

Por otra parte, la trama sumó un nuevo giro: Ashley Barrett, interpretada por Colby Minifie, dejó su rol en Vought International y asumió como vicepresidenta con habilidades telepáticas. A partir de este cambio, surgieron nuevas comparaciones entre el universo de la serie y la administración Trump, lo que amplió el juego de paralelismos políticos.

A continuación, reunimos los ejemplos más claros y llamativos.

La designación de “The Starlighters” como organización terrorista

En la escena de apertura del primer episodio, Homelander, interpretado por Antony Starr, se dirige a una multitud de seguidores y anuncia que el grupo fue catalogado bajo esa etiqueta. El nombre deriva de Starlight (Erin Moriarty), exintegrante de The Seven que luego se alineó con The Boys; sin embargo, no se trata de una organización con estructura formal ni liderazgo definido, sino de un movimiento difuso que agrupa simpatizantes sin coordinación central.

En ese sentido, el planteo encuentra un paralelo claro con Antifa. Diversos estudios académicos coinciden en que se trata más de una red descentralizada de activistas que de una organización tradicional, sin conducción unificada ni jerarquías formales. A pesar de esa característica, durante la presidencia de Donald Trump el movimiento fue señalado como “organización terrorista nacional”.

Antony Starr regresa como Homelander para la temporada 5 de la exitosa serie de Prime
Antony Starr regresa como Homelander para la temporada 5 de la exitosa serie de Prime (Jasper Savage/Prime Video)

“Publicar memes debería ser un delito”

Homelander, el villano todopoderoso de The Boys, dio origen a varios memes a lo largo de las últimas cuatro temporadas. Aunque el elenco y los creadores disfrutan ese fenómeno, al propio personaje no le causa ninguna gracia, en parte por su ego frágil. En el primer episodio, esa incomodidad queda clara cuando le dice a Sister Sage (Susan Hayward) que “publicar [memes] debería ser un delito”. Poco después, la escena cambia y lo muestra en su habitación junto al cuerpo decapitado de un empleado de Vought International, a quien acusa de haber dado “me gusta” a publicaciones de Starlight.

Ese planteo conecta con debates reales. Durante el gobierno de Donald Trump, los memes y la reacción oficial frente a las críticas ganaron visibilidad mediática. Un caso que circuló mucho ocurrió cuando un turista noruego afirmó que le negaron la entrada a Estados Unidos por tener en su teléfono un meme sobre J. D. Vance. Sin embargo, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. explicó que la decisión se debió a un “consumo de drogas admitido”.

A ese contexto se sumó una medida firmada por Trump en su primer día en el cargo, orientada a reforzar la seguridad nacional frente a amenazas externas. A partir de ese decreto, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de EE. UU. indicó que debía recopilar datos de identificadores de redes sociales en formularios migratorios y en sus sistemas de información, lo que abrió nuevas discusiones sobre vigilancia y libertad de expresión.

La abolición de las políticas de diversidad, equidad e inclusión

En este punto, la serie casi no necesita exagerar: el paralelismo con la realidad resulta bastante directo. Durante el gobierno de Trump, se firmó un decreto ejecutivo para “poner fin a los programas gubernamentales radicales y derrochadores de DEI y a las prácticas de preferencia”, medida que describía estas iniciativas como discriminatorias. En la misma línea, otra orden posterior sostuvo que su administración había avanzado en eliminar lo que definía como discriminación racial, incluyendo actividades de diversidad, equidad e inclusión que, según ese enfoque, trataban de forma desigual a empleados o postulantes en función de su raza o etnia en lugar de evaluar sus méritos.

Ese discurso aparece casi calcado en The Boys. En el primer episodio, Ashley Barrett (Colby Minifie) expone su intención de “abolir la DEI” y, durante una entrevista con Firecracker (Valorie Curry), lleva el argumento un paso más allá: plantea que dar ventajas por el color de piel es racista y remata con una frase provocadora, “¿acaso el blanco no es también un color?”.

Así, la serie vuelve a apoyarse en un espejo incómodo entre ficción y política real, donde el mismo tipo de razonamiento aparece en ambos lados con muy pocas diferencias.

“Ya purgamos la CIA, el DOJ, el FBI, la FTC, la FCC, la EPHA, el DHS, el HHS y el USPS”

Más tarde, Ashley le explica a Sage que la expulsión de los “Starlighters” por parte de Homelander ya se extendió a múltiples agencias y departamentos del gobierno, y no podemos ser los únicos que ven que este éxodo masivo de recursos estatales suena muy parecido al recorte de “gasto innecesario” impulsado por el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE).

Entrega a Soldier Boy de la Medalla Democrática de la Libertad Patriótica

Al inicio del tercer episodio, tras sobrevivir al virus que mata a los superhéroes en The Kix Crib al final del capítulo anterior, Soldier Boy (Jensen Ackles) reaparece en Estados Unidos con gran despliegue y ceremonia, que incluye la entrega de la “Medalla Democrática de la Libertad Patriótica”.

El equivalente más cercano en la vida real sería la Medalla Presidencial de la Libertad; sin embargo, el nombre, cargado de términos grandilocuentes, puede recordar a los premios asociados a Trump o a aquellos que ha recibido, en medio de su campaña por obtener el Premio Nobel de la Paz.

Jensen Ackles (Soldier Boy) y Antony Starr (Homelander)
Jensen Ackles (Soldier Boy) y Antony Starr (Homelander) (Jasper Savage/Prime Video)

Homelander como Dios

El inicio del tercer episodio resultó inquietantemente oportuno: pocos días antes de ver a Homelander tener una experiencia religiosa —cuando Madelyn Stillwell, la jefa de Vought a la que le quemó los ojos con un láser al final de la primera temporada, se le aparece como un ángel—, Trump publicó en Truth Social una imagen generada con IA en la que aparecía como Jesús.

La idea de que Homelander se vea a sí mismo como Dios surge después de que descubre la existencia de una variante del Compuesto V conocida como V1, que en el segundo episodio evitó que Soldier Boy sucumbiera al virus de los superhéroes. Esta sustancia podría volverlo inmune al virus y, en teoría, invencible; sin embargo, queda abierta la pregunta: ¿quién conseguirá primero el fármaco, Vought o The Boys?

The Boys continúa en Amazon Prime Video todos los miércoles.

Traducción de Leticia Zampedri

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