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Marcelo Bielsa y la crisis de confianza que estruja a Uruguay previo al Mundial

MUNDIAL URUGUAY
MUNDIAL URUGUAY (AP)

“Yo soy tóxico”, reconoció hace unos meses Marcelo Bielsa en una llamativa rueda de prensa.

A partir del 11 de junio, el técnico argentino comandará a Uruguay en la busca de su tercera estrella mundialista en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. Pero dentro y fuera de la cancha la sensación generalizada previo al torneo oscila entre el recelo y la ilusión.

Su llegada al banquillo celeste, en mayo de 2023, fue recibida con entusiasmo en un país deseoso de codearse entre las grandes potencias del fútbol de selecciones. Por aquel entonces, incluso aseguraba que "Uruguay puede fantasear” con alzar por tercer vez la copa.

Los primeros meses fueron excelencia y euforia.

Bajo su batuta, la Celeste llegó a alcanzar el tercer puesto de las eliminatorias sudamericanas —para finalmente terminar en cuarto— y logró el tercer lugar en la Copa América de Estados Unidos 2024. Obtuvo históricos triunfos, como la victoria 2-0 ante la reinante campeona mundial Argentina en noviembre de 2023 en el mítico estadio La Bombonera de Buenos Aires.

Pero la aura del “Loco” Bielsa se fue diluyendo. ¿Qué pasó?

De más a menos

En un proceso de intensa renovación —tras los retiros de goleadores notables como Edinson Cavani, Diego Forlán y Luis Suárez, y con el fantasma de las lesiones flotando sobre la selección— la Celeste entró en un periodo de declive.

Considerado uno de los mejores entrenadores del mundo, el propio Bielsa reconoció que “el juego fue perdiendo brillo” y, su gestión, “perdiendo valor”.

“Para sintetizar, mi gestión fue de más a menos”, se sinceró previo a un amistoso contra Argelia en marzo.

Pese al buen papel en la Copa América 2024, el torneo continental acabó con un episodio que derivó en que cinco jugadores uruguayos acabaron sancionados tras enfrentarse con aficionados detrás de su banquillo luego de la derrota ante Colombia en las semifinales.

Quejas contra Bielsa

Los incidentes en la Copa América fueron el inicio de una espiral de roces, declaraciones y altibajos que ha expuesto las tensiones en el vestuario.

Poco después del torneo, el delantero Agustín Canobbio fue uno de los primeros en manifestar públicamente sus disconformidades con el cuerpo técnico, quejándose de maltratos e irrespeto. Coincidencia o no, desde entonces no volvió a vestir la camiseta del conjunto nacional.

Suárez, el máximo goleador de la selección que anunció su retiro a finales de 2024, generó un terremoto en la pequeña pero fanática nación de unos 3,5 millones habitantes al verter duras críticas a Bielsa y la tensión que impera entre bambalinas.

"Los jugadores van a llegar a un límite de que van a explotar”, expresó el hoy delantero del Inter Miami.

La tensión escaló. El capitán Federico Valverde se sumó a las críticas, así como el portero Sergio Rochet. Los altibajos del año pasado aumentaron la apatía dentro y fuera del césped. Cuando la Celeste parecía recuperar el rumbo, la goleada 5-1 sufrida ante Estados Unidos en un amistoso volvió a dejar los ánimos por el suelo.

Bielsa habla

Fue entonces cuando Bielsa, en una extraña y sorprendente conferencia de prensa, admitió su toxicidad.

“Hay tipos tóxicos, tipos que sólo ven el error, que están corrigiendo, que demandan, que nunca están satisfechos con nada, que les gusta hablar sólo del trabajo”, disparó. “Yo lo vivo como un karma... ¿Saben en que se basa esa conducta? En el miedo. Uno no disfruta por ganar. Teme por perder mucho más de lo que disfruta por ganar”.

Han pasado cinco meses desde aquel debacle, pero en la memoria futbolística el descalabro de aquel amistoso sigue fresco.

“Esa derrota fue la base para mostrar el descontento hacia mi", reconoció Bielsa hace unas semanas. "Se pasó a observar mi gestión de otra manera. Una derrota como esa no pasa desapercibida”.

Una tercera oportunidad

En Norteamérica, confía en revertir la crisis de confianza. A los 70 años, disputará su tercera Copa del Mundo como seleccionador, tras comandar a Argentina en Corea-Japón 2002, con una dolorosa eliminación en primera ronda, y a Chile a los octavos de final en Sudáfrica 2010, luego de 12 años de ausencia.

Para ello, sacará provecho del gran momento de algunos de sus jugadores, como Valverde, referente del Real Madrid gracias a su despliegue físico y versatilidad. A él se suman el extremo Facundo Pellistri y los centrocampistas Manuel Ugarte y Rodrigo Bentancur.

Sin embargo, el estratega debe solucionar algunas interrogantes, como la compleja situación del delantero Darwin Núñez, quien no juega oficialmente desde febrero.

Su paso por el Al-Hilal saudí, al que llegó en 2025 tras años de altibajos en Liverpool, estuvo marcado por pocos minutos y muchas tarjetas. La falta de actividad supone un desafío para Bielsa, que trabaja en un plan para recuperar su mejor versión.

El seleccionador también acompaña con preocupación los casos de recientes lesiones, que podrían afectar el ritmo competitivo del equipo.

El volante ofensivo Giorgian De Arrascaeta, una de las principales cartas uruguayas, fue operado a finales de abril de una fractura en la clavícula derecha y no hay certezas sobre su recuperación. Y el zaguero Ronald Araújo también prendió alerta por problemas físicos, aunque al parecer no es algo grave.

Uruguay debutará el 15 de junio, cuando se medirá a Arabia Saudí como parte del Grupo H. Seis días después se enfrentará a Cabo Verde y cerrará la fase de grupos con un duelo ante España, el 26 de junio.

Por las calles de Montevideo, algunos hinchas ya empiezan a lucir orgullosos sus camisetas celestes, si bien reconocen cierta apatía al ver su pasión nacional empañada por disputas internas.

“Me fascina la selección, pero tengo un poco menos de esperanza porque nos ha ido bastante mal”, dijo la aficionada Cristina Rossi, de 77 años. “En cuanto Bielsa, su estilo no me gusta, no pega con nosotros”.

Aunque su gestión pueda generar desconfianza, hinchas y jugadores anhelan dar por superada la crisis y aseguran ser hora de pasar página.

“Nadie dijo en la interna que no se quería a Bielsa. Al contrario, todos estamos con Marcelo, así como él nos ha apoyado en otros momentos", señaló el lateral derecho Guillermo Varela. “Futbolísticamente, Uruguay no está atravesando un buen momento, pero no tengo dudas de que vamos a sacarlo adelante con la calidad de jugadores que tenemos. De ahora en adelante, hay que mejorar”.

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Cobertura de AP del Mundial: https://apnews.com/hub/mundial-de-futbol-fifa

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