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La revolución eléctrica de la F1 pierde fuerza y podría volver la potencia V8

F1 MIAMI
F1 MIAMI (AP)

Cuatro carreras después del inicio de la nueva era de la Fórmula 1, es posible que el punto máximo de la influencia de la energía eléctrica en el deporte ya haya quedado atrás.

El Gran Premio de Miami fue el primero bajo cambios que limitaron ligeramente el papel de la energía eléctrica, que este año ha redefinido las carreras. El presidente de la FIA manifestó en Miami que quiere que vuelvan los motores V8 tradicionales dentro de unos años.

La F1 comenzó el año con algunos de los mayores cambios en sus 76 años de historia, encabezados por un reparto 50-50 de la potencia entre un motor tradicional y el paquete de baterías a bordo.

Transcurrieron apenas tres carreras con esas nuevas reglas antes de que se introdujera un paquete de ajustes que frenó la influencia de la energía eléctrica. Respondieron a las críticas de los pilotos al priorizar la habilidad pura de conducción por encima de la recarga eléctrica, especialmente en la clasificación. Las conversaciones sobre más cambios para 2027 podrían continuar esa tendencia.

La carrera de Miami del domingo fue una de las más abiertas de la historia reciente de la F1, con pilotos de cuatro equipos distintos liderando antes de que Kimi Antonelli lograra su tercera victoria de 2026 con Mercedes.

Los motores V8 llevarían a la F1 de vuelta al futuro

Cuando el presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, propuso por primera vez el año pasado un regreso a los grandes y ruidosos motores tradicionales, algunas figuras de la F1 pensaron que era una táctica electoral, y la idea se desinfló en una reunión con los constructores.

Ahora, con Ben Sulayem en el cargo por otro mandato y tras una reacción en contra de la energía eléctrica por parte de algunos pilotos clave y aficionados, su impulso para introducir motores V8 para 2030 o 2031 parece mucho más serio. El mundo de la F1 suele planificar las nuevas regulaciones con años de antelación.

“Tienes el sonido, tienes menos complejidad y luego tienes el menor peso; cumples todos los requisitos. Lo oirán muy pronto y será con una electrificación muy, muy pequeña, pero lo principal será el motor”, dijo Ben Sulayem el sábado en Miami.

La F1 utiliza motores V6 con potencia híbrida eléctrica desde 2014, y el gran aumento de la cantidad de energía eléctrica este año la ha convertido en un elemento central de cómo compiten los pilotos. Cronometrar el impulso eléctrico y la recarga es la clave de las carreras tácticas. El cuatro veces campeón Max Verstappen lo detesta tanto que ha puesto en duda su futuro en la F1.

Un regreso a motores V8 más grandes sería nostálgico para los pilotos y aficionados de más edad, con un ruido de motor agudo y característico. Son relativamente raros en los vehículos modernos fuera de los deportivos caros.

El uso de combustible de origen sostenible, como ya hace la F1 desde esta temporada, sería una concesión a los objetivos medioambientales.

“No podemos ser rehenes de los constructores”

Hay mucha política detrás de las decisiones sobre el futuro de la F1, desde la Casa Blanca hasta el paddock.

Los vehículos eléctricos ya no parecen tan seguros de dominar las carreteras en mercados clave de la F1 como lo parecían cuando la FIA y los equipos empezaron a elaborar las regulaciones a comienzos de la década de 2020.

El gobierno del presidente estadounidense Donald Trump ha impuesto reglas más estrictas sobre la red de cargadores de la que dependen los vehículos eléctricos, y la Unión Europea está replanteándose una prohibición prevista de los autos nuevos con motor de combustión interna a partir de 2035.

“El panorama político ha cambiado. Cuando discutimos las regulaciones actuales, las empresas automotrices, que estaban muy involucradas, nos dijeron que nunca volverían a fabricar otro motor de combustión interna, uno nuevo, que lo iban a eliminar gradualmente y que para tal año serían totalmente eléctricas. Obviamente, esto no ha ocurrido”, manifestó el principal responsable de regulaciones de la F1 en la FIA, Nikolas Tombazis, a los periodistas la semana pasada.

Ben Sulayem señaló que la FIA necesitaría el acuerdo de los fabricantes de motores para impulsar los V8 en 2030, antes del calendario acordado de cinco años para los autos actuales, pero que tendría más libertad para actuar sin su acuerdo en 2031.

Durante mucho tiempo, el mundo de la F1 ha atraído a los fabricantes de automóviles prometiendo innovación relevante para sus autos de calle, pero ahora la FIA parece menos interesada en que los monoplazas se parezcan a los vehículos de uso diario. El auge de la popularidad de la F1 en todo el mundo durante la última década podría darle más margen de maniobra.

“Necesitamos proteger el deporte de la situación macroeconómica mundial, lo que significa que no podemos ser rehenes de que las empresas automotrices decidan formar parte de nuestro deporte o no”, indicó Tombazis.

"Queremos que formen parte de nuestro deporte, por supuesto. Por eso hemos trabajado tan duro para asegurar que participen nuevas. Pero tampoco podemos estar en esta posición en la que, si deciden que no quieren estar, simplemente quedamos vulnerables”, añadió.

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Alanis Thames en Miami Gardens, Florida, contribuyó a este despacho.

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Deportes AP: https://apnews.com/hub/deportes

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