Jesús Luzardo lanzó su primera blanqueada en Grandes Ligas. Los Filis esperan más en octubre

Jesús Luzardo nunca había lanzado hasta la novena entrada en sus primeras 149 aperturas en las Grandes Ligas y el venezolano tuvo que bloquear la euforia que sintió en el montículo cuando por fin tuvo esa oportunidad.
El zurdo de los Filis caminó hacia el montículo entre una ovación ensordecedora y con su música de calentamiento, que por lo general suena en la primera entrada, a todo volumen dentro del estadio, mientras intentaba tratar el último inning como cualquier otro.
“Solo piensa en el lanzamiento que tienes delante”, dijo el All-Star.
Luzardo fue económico y eficiente en la novena con sus lanzamientos ante los Bravos de Atlanta y miró al cielo en señal de agradecimiento cuando sacó el último out en la victoria de Filadelfia por 1-0 el lunes en 1 hora y 51 minutos, el juego más rápido de MLB esta temporada.
Ponchó a 12 y lanzó una joya de dos hits con apenas una base por bolas para su primer juego completo en su carrera.
“Todos sueñan con ser el tipo en el que tu equipo confía", señaló Luzardo. "Simplemente salir ahí cuando, no quiero llamarlo un juego de vida o muerte, pero sí una gran victoria, se siente bien”.
Los Filis dividieron una serie de cuatro juegos con los Bravos, líderes del Este de la Liga Nacional, y recortaron la ventaja divisional a cuatro juegos ante una multitud festiva de 41.820. Jugarán tres más el próximo fin de semana en Atlanta.
El mánager de los Filis Don Mattingly afirmó que no había duda de que Luzardo volvería para la novena.
“Sabía que Donnie probablemente no me dejaría seguir mucho más. Le agradezco a Donnie por darme la oportunidad de volver a salir en la novena”, indicó Luzardo.
Al menos Luzardo tuvo algo de apoyo ofensivo cuando subió al montículo entre una ovación de pie mientras sonaba la conocida canción de Meek Mill “Dreams and Nightmares” en un Citizens Bank Park repleto.
Kyle Schwarber le dio la victoria a Luzardo cuando conectó su 43er jonrón, el más alto de las Grandes Ligas, al segundo nivel frente al relevista Didier Fuentes.
Schwarber pegó el 11mo jonrón de su carrera para tomar la ventaja en la octava entrada o más tarde. Fue apenas el cuarto hit del juego para los Filis.
Los Filis habían dejado las bases llenas en la primera entrada ante el abridor de los Bravos Grant Holmes.
Galardonado como el lanzador del mes de agosto en la Liga Nacional, Luzardo (14-5), no dio base por bolas hasta la novena entrada y retiró a los dos últimos bateadores para completar la gema de 109 lanzamientos. Tiró 78 strikes.
Fue el juego de nueve entradas más rápido de la franquicia desde el 4 de julio de 1989, contra Cincinnati.
El sweeper de Luzardo mantuvo desequilibrados a los Bravos durante todo el juego —sumó 12 swings fallidos con su lanzamiento de referencia y logró cinco ponches con su recta— y le dio al bullpen de los Filis un día de descanso necesario tras un duro colapso en el cierre del juego un día antes.
“Me sentí realmente bien al volver a salir en la novena. Pudo haber sido adrenalina o emociones o lo que fuera”, dijo Luzardo.
En sus últimas 21 aperturas desde el 14 de mayo, Luzardo registra una efectividad de 1.93 en 135 innings, con 164 ponches y apenas 39 bases por bolas. Los Filis tienen marca de 18-3 en esos juegos.
Luzardo ganó solo ocho juegos en total en 30 aperturas cuando jugó para Mattingly con los Marlins de Miami entre 2021 y 2022. Lidió con varias lesiones al inicio de su carrera, y los Marlins lo traspasaron a los Filis por dos prospectos en diciembre de 2024.
Mattingly tenía la corazonada de que en Luzardo había mucho más talento del que mostró en partes de seis temporadas con Oakland y los Marlins.
“En cuanto a repertorio, se veía igual. Siempre se vio así. Simplemente no eran suficientes strikes”, dijo Mattingly.
Luzardo se impuso en la zona ante una alineación cargada y calmó los nervios de los aficionados de los Filis, que hervían por algún tipo de venganza contra los Braves.
Mattingly restó importancia a la sugerencia de que una represalia a la vieja escuela debería estar sobre la mesa contra el toletero de los Bravos Ronald Acuña Jr., quien aleteó con los brazos y dio pasos cortos alrededor de la tercera base después de conectar un jonrón de tres carreras para empatar en la victoria del domingo por 5-4.
Los días de una recta a las costillas para mandar un mensaje han ido desapareciendo.
“Eso ya no es parte del juego ahora. Creo que se trata de hacer lanzamientos. Poner la pelota en los lugares correctos”, sostuvo Mattingly.
Luzardo simplemente hizo que Acuña se sintiera incómodo en el plato, para deleite de los aficionados que disfrutaron abucheando al antagonista de los Filis.
Acuña fue retirado con un solo lanzamiento en cada uno de sus dos primeros turnos y estaba de 0-3 antes de recibir base por bolas en la novena.
No importó.
Luzardo ponchó a Drake Baldwin y logró que Ozzie Albies elevara para out con el primer lanzamiento para terminar el juego.
El jardinero izquierdo Brandon Marsh le lanzó con alegría a Luzardo la pelota del juego, y el pitcher ganador dijo que se la regalaría a sus padres.
El as de Milwaukee Jacob Misiorowski se ha perfila como el principal candidato al premio Cy Young de la Liga Nacional, pero, al igual que los Filis y los Bravos, Luzardo acecha, está en la pelea y está decidido a terminar en el primer lugar.
“Sigue encontrando la manera de mejorar y mejorar, lo cual es increíble”, señaló Schwarber.
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Vea aquí la cobertura completa de MLB de AP






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