España rompe una sequía de medio siglo con oro en debut olímpico del esquí de montaña
Los competidores esquiaron cuesta arriba en un patrón de rombo y subieron escaleras con las botas puestas
El esquí de montaña hizo su esperado debut olímpico el jueves en los Juegos de Milán Cortina, coronando a su primera campeona, la suiza Marianne Fatton. Poco después, Oriol Cardona hizo lo propio en la prueba masculina, dándole a España su primer oro invernal desde 1972.
Los competidores esquiaron cuesta arriba en un patrón de rombo y subieron escaleras con las botas puestas. Soportaron más ascensos extenuantes, con los esquís de nuevo colocados, y luego un descenso a toda velocidad hasta la meta.
El recorrido, mientras tanto, parecía una gigantesca bola de nieve, con la Madre Naturaleza sumando elementos a la escena.

Su victoria, sin embargo, también fue un triunfo para un deporte alpino de nicho que remonta sus raíces a finales del siglo XIX.
“Es un día mágico”, comentó Fatton, que además es la vigente campeona mundial. “Es historia para nuestro deporte y para nosotros como atletas, y es maravilloso”.
Con la nieve cayendo, Fatton completó el recorrido de sprint —subida y luego bajada— en 2 minutos y 59.77 segundos. Superó a la francesa Emily Harrop por 2.38 segundos. La española Ana Alonso se quedó con el bronce mientras competía con el ligamento cruzado anterior roto.
En la versión masculina, Cardona se escapó con una gran ventaja desde el inicio y no miró atrás. Bueno, apenas un instante en el tramo de bajada, solo para ver si alguien se le acercaba.
No lo hicieron.
Nikita Filippov terminó con la plata y se convirtió en el primer atleta individual neutral en ganar una medalla en Italia. El francés Thibault Anselmet obtuvo el bronce.
El esquí de montaña, conocido como “skimo”, fue incorporado al programa olímpico en 2021. La nieve que caía ofreció el telón de fondo adecuado para un deporte que es más que un sprint. También existen pruebas verticales y de resistencia. Pero no en los Juegos Olímpicos.
El formato compacto del sprint era ideal para los Juegos de Invierno: una rápida escapada con esquís cuesta arriba y de regreso cuesta abajo. Para subir al podio, había que superar tres rondas de unos tres minutos cada una —menos en el caso de los hombres—, que llevaron su condición física al límite.
“Creo que el espectáculo de hoy fue bastante especial”, señaló Harrop, quien será una de las favoritas en el relevo mixto por equipos el sábado. “Hubo mucha tensión”.
Esta medalla de oro en particular tenía un gran peso por lo que estaba en juego. Fatton se quedó con el codiciado título de ser la “primera de la historia” en ganar un oro olímpico en su deporte. Cardona no se quedó atrás, ya que la prueba masculina se disputó 20 minutos después.
El último español en subir a lo más alto del podio en unos Juegos de Invierno fue Francisco Fernández en el eslalon del esquí alpino en Sapporo 1972.
Al preguntarle qué se sentía llevar el oro colgado del cuello, Cardona simplemente se rió: “Se siente pesado”.
“Había mucha presión”, dijo sobre ser el favorito. “Ahora estoy relajado”.
Filippov también sentía la presión.
“En las redes sociales decían: ‘Nikita Filippov, hoy es un día muy importante para nosotros, porque no hay medalla, y él es nuestra esperanza. La principal esperanza’”, relató Filippov. “Yo me decía: ‘Solo relájate, Nikita. Haz lo tuyo y la medalla llegará’”.
Reconoció lo difícil que era no poder celebrar a su país.
“Está bien”, expresó Filippov, que tenía amigos en las gradas. “Todo el mundo sabe de qué país soy. Solo estoy feliz de estar aquí y de haber hecho realidad mi sueño de niño”.
Fatton tuvo transiciones rápidas —en particular, de las botas de esquí a los esquís—, lo que le allanó el camino hacia el oro. Su madre, Anna Janouskova, compitió por Chequia en esquí de fondo en los Juegos de Invierno de 1992 en Albertville, Francia.
Para los atletas de skimo, el simple hecho de estar frente al público ya era un momento especial.
“Estar en la salida y ver los anillos olímpicos en la ladera se volvió muy real”, contó la estadounidense Anna Gibson, que llegó a la ronda semifinal.
El recorrido ofreció un espectáculo entretenido, casi como un parque de nieve con obstáculos variados.
Primero, los atletas zigzaguearon siguiendo un patrón establecido antes de quitarse los esquís para subir los escalones con las botas de esquí, guardando los esquís en una mochila. Se los volvieron a poner para otro sprint hasta la cima.
Al llegar a la parte más alta del recorrido, los atletas saltaron para arrancar sus “pieles”, piezas de tela en la parte inferior de los esquís que les permiten avanzar rápido cuesta arriba. Después de eso, todo fue cuesta abajo, mientras se lanzaban por el trazado de Stelvio hacia la meta.
Los sprints individuales se organizaron en un formato de cuadro eliminatorio. Los mejores clasificados siguen avanzando hasta llegar a la final, que consta de seis atletas.
“Quedé simplemente agotada después de la carrera”, manifestó Fatton.
Para Alonso, el recorrido fue un suplicio. En septiembre, sufrió heridas graves cuando un automóvil la atropelló mientras entrenaba en bicicleta.
“Hubo momentos en los que pensé que no lo iba a lograr”, dijo. “Me he concentrado en ir paso a paso”.







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