Entre euforia y frustración, México se alista para la inauguración del Mundial

Poco a poco, México empieza a rendirse a la fiebre mundialista pese al escepticismo de parte de la afición local, oscilante entre la euforia típica de la antesala de una Copa del Mundo y una acentuada frustración social.
Desde Argentina hasta Corea del Sur, aficionados de todas partes del globo están desplazándose a México, Canadá y Estados Unidos, anfitriones de la máxima cita del fútbol. En México, que albergará un total de 13 partidos repartidos por la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, el gobierno estima la llegada de unos cinco millones de visitantes a lo largo del certamen.
“No podíamos dejar pasar la oportunidad de ver a nuestra selección”, dijo David Botero, colombiano de 43 años, al desembarcar en el aeropuerto de Ciudad de México. El administrador aprovechó la Copa del Mundo para planificar las vacaciones familiares, por lo que viaja con su esposa e hijo desde Cali.
Disfrutarán de unos días en las famosas playas de Cancún y después estarán una semana en la capital mexicana, donde verán el debut de Colombia el próximo 17 de junio, frente a Uzbekistán. La idea inicial era ir a Miami, donde Colombia se medirá a Portugal el 27 de junio, pero los altos precios obligaron un cambio en los planes. “No hubo manera, estaba todo carísimo y nosotros somos tres. Qué pecado... pero lo que importa es que veremos nuestra selección de cerca”, agregó.
Otros aeropuertos de la región registran escenas similares.
Desde el terminal internacional de la Ciudad de Panamá, uno de los principales conectores entre las Américas, un profuso arsenal de hinchas desfilaban por los abarrotados pasillos luciendo camisetas de Argentina, Brasil, Colombia, España, Alemania y tantas otras naciones.
Ruidosos, mientras esperaban en la fila del embarque, hacían sus apuestas por quien se coronará como la gran figura de este Mundial en Norteamérica: Messi, Cristiano Ronaldo, Neymar o Kylian Mbappé.
“Este año defendemos el título y a Argentina la seguimos hasta el fin del mundo”, chilló el porteño Emilio Sosa, de 29 años y quien se dirigía a Los Ángeles. "Pero pentacampeón solo hay uno y ahora vamos a por el hexa", se entrometió Roberto Souza, un empresario “carioca” que salió de Río de Janeiro hacia Estados Unidos.
Ciudad de México empieza a rendirse a la fiesta mundialista
En la Ciudad de México, a dos días de la inauguración del torneo, la ocupación hotelera rozaba el 60%, con expectativa de que aumente aún más a medida que avance el torneo. En las otras sedes mexicanas, la tasa de ocupación rebasaba el 50%, según las cifras oficiales más recientes.
En el icónico Paseo de la Reforma, en el corazón turístico de la capital, los aficionados locales exhibían orgullosos sus camisetas mexicanas, mientras que los visitantes internacionales denunciaban sus procedencia gracias a sus jérseys.
“Para mí no hay dilema", dijo el surcoreano Kim Byungsun, quien lleva cuatro años viviendo en la capital mexicana, sobre el segundo rival del coanfitrión en el grupo A. "Vivo en México pero siempre voy a apoyar a mi país Corea. Si Corea lo pierde todo, ahí si voy hasta el final con México”.
Las largas avenidas, negocios y carritos callejeros adornados con banderas y otras decoraciones futboleras no dejan dudas de la proximidad de la Copa del Mundo, aunque muchos de los aficionados locales apenas empiezan a rendirse a la fiebre mundialista a falta de 24 horas para su arranque.
“Hay mucha emoción, también algo de incertidumbre, pero ya me estoy respirando el Mundial, ya lo siento”, dijo el comediante Esaú Sayas, quien viajó desde su natal Querétaro, en la zona central de México, hasta la capital para vivir la inauguración mundialista.
Ello porque, entre los altos precios de las entradas y los horarios de los partidos, muchos mexicanos no podrán acudir a los estadios.
“No se ve tanta euforia porque la gente que puede ir son los ricos y por eso hay mucha gente disconforme", expresó el taxista Gerardo Pérez. Ya para el jubilado Carlos López, “este Mundial está hecho para los de fuera”.
A fin de suavizar la situación, el gobierno mexicano publicó el martes un decreto que dictamina la suspensión de las clases y “exhorta” al sector público y privado a adoptar el teletrabajo para la jornada del jueves.
Así, el entusiasmo habitual previo a un Mundial se mezcla con un explícito clima de frustración, que amenaza incluso con empañar la inauguración.
Diversas organizaciones sociales, entre ellas el colectivo de madres buscadoras, maestros y pensionados, han convocado sendas manifestaciones que han puesto en alerta al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. Las marchas tienen como destino final el estadio Azteca.
En un mensaje de tranquilidad a la nación, sin embargo, la mandataria dijo que garantizará que la “celebración de la inauguración de la Copa Mundial se lleve bien, en paz y tranquilo”, aunque afirmó que no habrá represión a los manifestantes.
"Vamos a buscar los mejores esquemas para garantizar tranquilidad y se va a desarrollar bien la inauguración, no va a haber ningún problema”, aseguró Sheinbaum, quien adelantó que no pretende acudir al estadio para la ceremonia de inauguración.
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Mundial AP: https://apnews.com/hub/mundial-de-futbol-fifa





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