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Belgrano campeón de Argentina tras vencer 3-2 al River Plate

ARGENTINA-LIGA
ARGENTINA-LIGA (AP)

Belgrano de Córdoba escribió historia al remontar para vencer el domingo 3-2 al River Plate en la final del Torneo Apertura disputada en su ciudad y obtuvo su primera estrella en la Primera División del fútbol argentino.

Es la segunda vez que el “Pirata” cordobés se transforma en verdugo del “Millonario”, al que en 2011 envió al descenso tras imponerse en una promoción mano a mano.

En el estadio Mario Alberto Kempes, River estuvo dos veces arriba en el marcador, pero Belgrano lo terminó dando vuelta en una ráfaga sobre el final, con Nicolás Fernández como autor de un doblete y héroe.

Facundo Colidio abrió el marcador para el “Millonario”, a los 18 minutos, y Leonardo Morales, de cabeza, igualó al 26. Tomás Galván volvió a aumentar para la “visita”, al 58, y el sustituto Fernández, de penal al 85, volvió a nivelar.

Dos minutos más tarde, el propio “Uvita” volcó la balanza definitivamente a favor del equipo dirigido por Ricardo Zielinski, técnico en aquella gesta de Belgrano ante River quince años atrás y ahora también campeón por primera vez en su dilatada carrera. Juan Carlos Olave, arquero en 2011, fue ahora su ayudante de campo.

Esta vez, además del título, Belgrano le dio a la “Banda Roja” el pasaje a la Copa Libertadores 2027 y al Trofeo de Campeones y otras dos eventuales finales locales más. Y se convirtió en el primer equipo indirectamente afiliado a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) en coronarse campeón.

En tanto, el entrenador Eduardo Coudet, quien asumió en River a principios de marzo en reemplazo del mítico Marcelo “Muñeco” Gallardo, se quedó en los umbrales de conseguir el título 73 en el historial y sigue dos por debajo de su eterno rival Boca Juniors.

Con tiempo cumplido, el “Chacho” fue expulsado por protestar airadamente ante el árbitro Yael Falcón Pérez, al que cuestionó varias decisiones, entre ellas la polémica sanción de la mano penal de Lautaro Rivero, que abrió el camino a la remontada definitiva del “Pirata”.

“Una locura, la verdad, Dios me dio esto, es el guionista de la película. Me puso en estos dos partidos y conseguí los goles que nos llevaron al título”, declaró “Uvita” Fernández, quien en semis marcó con tiempo cumplido el gol que llevó la serie con Argentinos Juniors a la definición por penales. En octavos, el “Pirata” se había dado el gusto de eliminar a su clásico rival Talleres.

En Córdoba se presentó un River jaqueado por las lesiones, con la baja del goleador Sebastián Driussi fuera de la convocatoria por un esguince de rodilla Además, Gonzalo Montiel -con un leve desgarro- estuvo sentado en el banco.

Coudet optó por alinear a Aníbal Moreno, infiltrado y titular de último momento, apenas una semana después de haber sido diagnosticado con un esguince de rodilla grado 1. Como era presumible, al exPalmeiras se lo notó disminuido.

Pero la peor lesión le ocurrió a River en el complemento: la salida obligada de Marcos Acuña, que desordenó a la última línea del perdedor en la recta final.

Bajo la batuta del talentoso Lucas Zelarayán, la primera chance clara en el Kempes había sido para el “Pirata”: un cabezazo de Lucas Passerini detenido con seguridad por Santiago Beltrán, que minutos después rechazó en gran forma un remate cruzado de Emiliano Rigoni.

El “Millonario” no conseguía juntar pases y solo se aproximaba gracias a los emprendimientos individuales del juvenil Joaquín Freitas. Hasta que el “Huevo” Acuña habilitó a Tomás Galván y este asistió a un Colidio solitario para que la empujara a la red en el área chica.

El equipo de Zielinski se recuperó pronto. Aprovechó la floja marca de la banda derecha de River para generar un nuevo córner, cabeceado a gol por Morales, un especialista.

La primera etapa fue de ida y vuelta, con menos fricción de lo habitual tratándose de una final. Esa tónica se modificó en el complemento. Falcón Pérez perdonó la vida a Passerini, quien debió haber visto una segunda amarilla.

Y casi enseguida, los protagonistas del primer gol cambiaron de roles: Colidio asistió en gran forma a Galván, que definió “a lo Romario”, punteando la pelota de zurda para alejarla del arquero uruguayo Thiago Cardozo. Parecía que ahora sí River comenzaba a probarse la corona.

Zielinski respondió como se esperaba, mandando a la cancha a dos habilidosos: Franco “Mudo” Vázquez –integrante de aquel histórico equipo de la promoción 2011- y el juvenil Ramiro Hernandes. Pero el cambio que le produjo mayores dividendos fue el posterior de Fernández por Passerini.

Sin Acuña, que salió al 70 y su reemplazó el uruguayo Matías Viña también lesionado, Coudet no le encontró la vuelta a la reorganización de la defensa y tomó decisiones erráticas.

El VAR llamó al juez a revisar una mano con dudoso volumen ampliado de Rivero. Entonces “Uvita”, desde el punto del penal primero y luego con una resolución propia de un goleador de raza, fue llamado a escena para servirle a Belgrano el vino más delicioso de su historia, el de ser campeón.

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Deportes AP: https://apnews.com/hub/deportes

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