La verdadera amenaza del Ómicron no se conocerá hasta el año que viene, advierten los asesores del Gobierno

“Mientras peor sea el problema, más pronto lo sabremos”, dicen los miembros del subgrupo SAGE

Samuel Lovett
Corresponsal de ciencia
jueves 02 diciembre 2021 19:03
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Los asesores científicos del Gobierno advierten que es poco probable que se conozca la verdadera amenaza que supone la variante Ómicron del coronavirus hasta el nuevo año.

Los expertos del SPI-M (Grupo Científico de Modelado de Influenza Pandémica) creen que “mientras peor sea el problema, más pronto lo sabremos”, pero se espera que pase un mes antes de que los datos indiquen si la variante Ómicron provocará un aumento de las hospitalizaciones entre los vacunados.

Ya se han detectado más de 40 casos en el Reino Unido, aunque los análisis sugieren que la cifra real puede ser mucho mayor, en medio de la preocupación de que los vacíos en la red de pruebas de covid-19 del país puedan dar lugar a una infradeclaración de las infecciones por Ómicron.

La OMS (Organización Mundial de la Salud) ha dicho que la información basada en el laboratorio sobre la transmisibilidad de la variante estará disponible “en cuestión de días”, pero esto no proporcionará una imagen completa de cómo la inmunidad adquirida por la vacuna o la natural se ve disminuida por la Ómicron, ni en qué medida.

Los miembros del SPI-M, un subcomité de SAGE (Asesoría Científica para Emergencias del Gobierno), han expresado que los funcionarios del Reino Unido y de otros países sabrán probablemente en un mínimo de cuatro semanas si Ómicron, que ha adquirido un elevado número de mutaciones preocupantes, está eludiendo la inmunidad preexistente en las personas y obligándolas a ir al hospital.

“Si no vemos un aumento brusco de los casos [positivos por Ómicron] ni de las hospitalizaciones en las próximas cuatro o seis semanas, podemos empezar a relajarnos”, afirma Matt Keeling, profesor de matemáticas y ciencias de la vida de la Universidad de Warwick y experto en SPI-M.

“Sin embargo, podríamos darnos cuenta de que hay problemas mucho antes. Podríamos empezar a observar aumentos drásticos de casos [de Ómicron] en una o dos semanas, aunque los efectos en cadena sobre los ingresos hospitalarios tardarán más tiempo”.

Las autoridades sudafricanas han advertido que la variante ya está creciendo a un ritmo exponencial en el país. Parece ser responsable de un aumento de los casos más pronunciado y rápido que los reportados anteriormente, aunque los ingresos hospitalarios parecen estar siguiendo las subidas anteriores.

Los casos de covid-19 en Sudáfrica se duplicaron entre el martes y el miércoles de esta semana, pasando de 4.373 a 8.561. Sin embargo, sigue sin estar claro cuántas de estas nuevas infecciones fueron causadas por Ómicron.

Las hospitalizaciones también se han disparado recientemente en la provincia de Gauteng, el epicentro del brote de Ómicron en Sudáfrica, pero se necesitan más datos para establecer la edad y el estado de vacunación de los ingresados.

El profesor Adrian Hill, uno de los científicos responsables de la vacuna de Oxford, dijo que sería “preocupante” que hubiera “muchos casos graves y hospitalizaciones entre las personas mayores del sur de África”. Y añadió: “Todavía no ha ocurrido, pero no ha pasado mucho tiempo”.

La OMS subrayó que ha recibido informes de una serie de casos “que van desde la enfermedad leve hasta la enfermedad grave”, mientras que los científicos del NICD (Instituto Nacional de Enfermedades Transmisibles) de Sudáfrica señalaron que creen que las reinfecciones por Ómicron “serán menos graves”.

“Eso es lo que estamos tratando de probar y de monitorear muy cuidadosamente en Sudáfrica. Y lo mismo ocurrirá con los que se vacunen”, declaró Anne von Gottberg, microbióloga del NICD.

El profesor Hill dijo que los nerviosos observadores científicos aún no estaban en condiciones de sacar conclusiones firmes de la epidemiología sudafricana. “Sin embargo, si dentro de un mes no hay un brote de muchos casos graves [provocados por Ómicron]”, añadió, “creo que estaremos mucho más tranquilos”.

El presidente del SPI-M, Graham Medley, profesor de modelado de enfermedades infecciosas en la LSHTM(London School of Hygiene & Tropical Medicine), aseveró que “para detectar el impacto de Ómicron en las hospitalizaciones necesitaremos varios miles de infecciones, y es de esperar que pasen varias semanas antes de que las tengamos”.

Y añadió: “Mientras peor sea el problema, más pronto lo sabremos”.

En Inglaterra, se calcula que hasta el 28 de noviembre había 60 casos de Ómicron, según el análisis del Dr. Nick Davies, biólogo evolutivo y epidemiólogo de la LSHTM. En ese momento, se confirmó que solo un puñado de personas estaban infectadas con la variante.

El análisis del Dr. Davies también sugiere que el número de muestras de covid-19 que probablemente sean Ómicron ha aumentado de alrededor del 0,1 al 0,3 por ciento en los últimos días.

Sus conclusiones se producen en medio de la preocupación por el hecho de que entre un tercio y la mitad de los laboratorios del Reino Unido disponen de la tecnología necesaria para detectar los casos sospechosos de Ómicron, lo que significa que algunas infecciones pueden pasar desapercibidas.

La Dra. Jenny Harries, jefa de la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido, declaró el jueves que las autoridades esperan “encontrar más casos en los próximos días, como estamos viendo en otros países a nivel mundial, y a medida que aumentamos la detección de casos a través del rastreo focalizado de contactos”.

Mientras tanto, la agencia de salud pública de la Unión Europea ha dicho que Ómicron podría ser responsable de más de la mitad de las infecciones por Covid en todo el continente en cuestión de meses. Añadió que aún no se había identificado ningún caso de enfermedad grave en la región.

Hasta ahora, Europa ha registrado 79 casos de la variante Ómicron detectada por primera vez en el sur de África el mes pasado, según el ECDC (Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades).

La predicción del ECDC se basa en una modelización matemática que podría dar peso a las primeras estimaciones sobre la alta transmisibilidad de Ómicron, sugiriendo que llegará a superar a la variante delta, dominante en todo el mundo.

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