Panamá: Autoridades localizan una fosa con los restos de personas asesinadas por una secta religiosa

Hace unos meses, la policía detectó la existencia de un culto religioso liderado por indígenas que realizan exorcismos a sus víctimas

Brodie Owen
martes 15 septiembre 2020 15:34
El hallazgo se hizo en una remota provincia localizada a 210 millas al oeste de la capital
El hallazgo se hizo en una remota provincia localizada a 210 millas al oeste de la capital
Read in English

Las autoridades de Panamá han descubierto una fosa común que creen que contiene los cuerpos de personas torturadas y asesinadas por un culto religioso.

Los investigadores tuvieron que caminar por las montañas durante 10 horas para llegar a la tumba en una remota provincia indígena en el noroeste del país.

Los restos óseos se están sacando de la tumba y luego serán examinados por un forense.

El descubrimiento se produce después de que en enero se exhumara otra tumba con siete cuerpos.

La policía mencionó que una secta religiosa dirigida por indígenas realizó exorcismos a las víctimas para hacerlas "arrepentirse de sus pecados".

Entre las víctimas estaban una madre embarazada y sus cinco hijos, y el vecino adolescente de la familia.

Otras 15 personas estaban cautivas en una iglesia improvisada y eran obligadas a participar en extraños rituales que incluían el sacrificio de una cabra.

El fiscal Azael Tugri dijo que creen que una secta diferente es responsable de la nueva fosa común.

“En este momento no es posible determinar ni el sexo ni la cantidad de personas [encontradas en la tumba]”, dijo a medios locales.

La tumba se encuentra a unas 210 millas al oeste de la ciudad de Panamá en la costa caribeña cubierta de jungla.

Todos los restos serán enviados a una morgue donde se realizará un reconocimiento forense.

A principios de esta semana, la policía arrestó al presunto líder de la Nueva Luz de Dios por el descubrimiento de una fosa común en enero.

Las autoridades fueron alertadas sobre el culto después de que tres aldeanos lograron escapar a un hospital y dar la alarma.

Le dijeron a la policía que sus torturadores trataron de "sacar a los demonios" atacándolos con machetes, palos y biblias.

Según los informes, la secta había estado atacando a los aldeanos locales durante tres meses antes de que la policía llegara a ellos.

Las autoridades creen que los 15 sobrevivientes también habrían muerto si no se hubieran encontrado a tiempo.