Ataques rusos al sistema energético de Ucrania reducen su pronóstico de crecimiento para 2026 y 2027

Ucrania registrará un menor crecimiento económico este año debido a la amplia destrucción de la infraestructura energética del país por parte de Rusia durante el invierno, informó un banco internacional de desarrollo el jueves, cuando las empresas luchan por mantenerse en marcha al entrar en el quinto año de la invasión rusa.
El Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD) redujo a la mitad su pronóstico de crecimiento para 2026 del país, hasta el 2,5% en su perspectiva actual, frente al 5% de crecimiento de la estimación anterior de septiembre.
El BERD añadió que los efectos económicos de los ataques rusos con misiles y drones contra centrales eléctricas y otros equipos, que han dejado a la gente soportando frío y oscuridad, se prolongarán más allá de ese periodo e impactarán el crecimiento en 2027.
La perspectiva más baja está “vinculada a la destrucción de infraestructura crítica, en particular la infraestructura energética”, afirmó la economista jefe del BERD, Beata Javorcik.
“Eso está afectando a Ucrania hoy, pero también afectará el desempeño ucraniano el próximo año porque llevará tiempo hacer las reparaciones”, advirtió Javorcik. “Normalmente en invierno las empresas lidian con escasez de electricidad, pero este año el problema fue mucho mayor. Si hay un corte de energía, no se puede producir porque no hay electricidad”.
Indicó que los ucranianos enfrentaban “un desafío increíble".
"Merecen mucho respeto por ser capaces de soportar esto, no perder la esperanza y seguir apoyando a su país en la lucha”, afirmó.
El pronóstico anterior también asumía que Ucrania podría poner en marcha cierta actividad vinculada al gasto de reconstrucción en 2026, sin especificar si eso implicaba un cese total de los combates. Esa previsión se ha pospuesto a 2027, con la paz aún esquiva.
El BERD ha respaldado la compra de generadores y ha apoyado a pequeñas y medianas empresas con garantías de crédito que permiten a las firmas acceder a financiamiento de bancos ucranianos, lo que ha posibilitado más de 3.000 millones de dólares en financiación empresarial durante la guerra.
Otros factores que pesan sobre la economía incluyen la escasez de mano de obra debido a que muchas personas han abandonado el país o se han alistado, el mal tiempo que afectó las exportaciones de grano y la retirada de algunos privilegios comerciales con la Unión Europea, señaló el BERD en su informe.
Luego que estalló la guerra en febrero de 2022, la UE suspendió los aranceles de importación, pero el año pasado se impusieron límites a algunas importaciones políticamente delicadas, como el azúcar y los aceites vegetales, como parte de una revisión de un acuerdo de libre comercio entre la UE y Ucrania.
Ucrania perdió el 29% de su PIB en el primer año de la guerra, y su economía sigue siendo alrededor de una quinta parte más pequeña que antes del conflicto. El gasto de consumidores y empresas ha caído porque muchas personas se han ido y porque grandes compañías están en zonas ocupadas por Rusia. El gobierno de Ucrania ha dependido de préstamos y subvenciones de sus aliados para seguir pagando las pensiones de vejez y los salarios de maestros y médicos, al tiempo que la mayor parte de los ingresos fiscales internos se destina al ejército.
Creado en 1991 para apoyar la transición a economías de mercado en Europa Central y Oriental tras el fin de la Guerra Fría, el BERD, con sede en Londres, es propiedad de 77 países, la Unión Europea y el Banco Europeo de Inversiones. Desde entonces ha ampliado sus operaciones a otras regiones.
La estimación sobre Ucrania formó parte del pronóstico de crecimiento del BERD para economías de distintas regiones, entre ellas Europa Oriental y la antigua Unión Soviética, Asia Central, los Balcanes occidentales y África subsahariana.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.






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