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En la Gran Feria Estatal Estadounidense hay una caja torácica de dinosaurio. La unidad es otra cosa

Una caja torácica de dinosaurio. Un castillo de arena de 3.200 kilogramos (7.000 libras) hecho con arena de la costa de Jersey. Dos mecedoras en un puesto sin personal, además de varios espacios vacíos.

Esta es la Gran Feria Estatal Estadounidense.

La feria comenzó esta semana y está a cargo de Freedom 250, una organización creada por el presidente Donald Trump para gestionar los eventos oficiales de su gobierno. La formación de la organizacion provocó tensiones con America250, un grupo creado por el Congreso que fue diseñado para planificar el 250º aniversario de la nación. El evento en el National Mall durará hasta el 10 de julio.

Unos pocos asistentes llegaron a primera hora del viernes, y pasaron rápidamente por los controles de seguridad. La entrada conducía directamente a una noria de 33 metros (110 pies) de altura, la única atracción de la feria, y a un arco más pequeño, similar a los que el presidente republicano ha utilizado para adornar otros eventos.

El consenso entre las personas entrevistadas fue que la feria era una gran idea, y quizá una oportunidad desaprovechada.

Una feria para EEUU que para algunos pone de relieve las divisiones

Un elemento familiar para cualquiera que haya asistido alguna vez a una feria eran las cabras, las ovejas y un ternero cuyos mugidos se escuchaban a lo largo del Mall, todo cortesía de Future Farmers of America de la Washington High School del condado de Jefferson, Virginia Occidental. Los pollitos, espléndidos con toda su suavidad plumosa, eran un gran atractivo, y estaba la promesa de una actuación vaquera con broncos corcoveando para destacar el auge del vaquero estadounidense.

Los visitantes coincidían en su entusiasmo porque los estados se reunieran y mostraran sus rasgos únicos, sus ciudadanos célebres, sus industrias y su historia y diversidad geográfica. También les atraía el deseo de una celebración no partidista de la unidad estadounidense.

Sharyn Bovat, quien contó que vive en Florida pero se ha quedado en el área de Washington desde que sufrió un infarto este año, dijo: “Hay gente agradable, eventos agradables, eventos familiares agradables. La mitad del país está dividida con la otra mitad. Ojalá crearan un Estados Unidos 250 para toda la gente. Estoy cansada de la política”.

Señaló que el arco era lo que más daba un matiz político al evento. “Me hace pensar en Alemania”, comentó.

Los puestos de la feria, todos dentro de estructuras que recordaban a la arquitectura neoclásica de la cercana Galería Nacional de Arte, ofrecían a los visitantes pequeñas muestras del carácter estadounidense.

Los distintos aspectos de EEUU en exhibición

Entre los elementos que representaban a Montana había una gigantesca caja torácica, una versión ampliada de un apatosaurio, que es un pariente del más conocido brontosaurio.

El puesto de Virginia ofrecía un recorrido por el papel del estado en la historia estadounidense. Para el Distrito de Columbia, había una enorme pancarta para que los visitantes firmaran, junto con un árbol lleno de flores de cerezo. Carolina del Sur invitaba a la gente a disfrutar de un green de minigolf.

Texas incluyó una cápsula espacial, una fachada del Álamo y una estatua —Big Tex—. El único lugar donde había una fila afuera era el de la exhibición de Arizona, que tenía una actividad interactiva que permitía a los visitantes colocarse en paisajes del estado.

Los visitantes del puesto de Nueva Jersey vieron un castillo de arena ornamentado hecho con 7.000 libras de arena traída de la costa de Jersey y construido durante cuatro días por un artista.

Andy Walters y su esposa, Kirsten, estaban allí con sus tres hijos, procedentes de Wapakoneta, Ohio, donde creció el astronauta del Apolo 11 Neil Armstrong. “Me parece bonito. Ojalá todos los estados participaran. Es un poco decepcionante, pero es una gran idea”, indicó Andy Walters.

Kirsten Walters dijo que le gustaría que se hiciera algo similar con más frecuencia, sin esos matices. “Estamos emocionados de estar aquí y participar”, afirmó.

No todos los estados participaron o atendieron sus puestos

La mayoría de los estados participó, tratando la feria casi como una oportunidad turística. Pero no había representación completa.

Maine, Massachusetts y Pensilvania optaron por no enviar delegaciones, citando costos, agenda o preocupaciones por la politización. Los senadores de Pensilvania John Fetterman, demócrata, y Dave McCormick, republicano, dijeron el sábado que se habían reunido con varias organizaciones comerciales empresariales para “asegurarse de que el estado de la Piedra Angular tuviera una muestra digna de su lugar singular en la historia de nuestra nación”.

Algunos puestos, como los de Hawai y Alaska, no tenían personal. El de Hawai sí contaba con un par de mecedoras, que los visitantes cansados aprovecharon.

Alonzo Lewis Jr. y Kelly Domizio, de Rome, Nueva York, lo aprovecharon para descansar.

“Esto estuvo realmente bastante bien”, manifestó ella. “He estado yendo a todos los diferentes estados”.

Pero su esposo tenía otra opinión.

“¿Era necesario? No lo creo”, sostuvo Lewis. “Se siente forzado. Hay mucha separación”.

Domizio dijo que recordaba el bicentenario en 1976.

“Había un sentido de orgullo” y de unión, indicó. “Estamos disfrutando el día, pero se siente forzado”.

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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.

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