El Vaticano envía nuevas señales de apertura, pero limita el acercamiento a católicos LGBTQ+
El Vaticano está enviando nuevas señales sobre cómo pretende atender pastoralmente a los católicos LGBTQ+ en la era de León XIV, con indicios de apertura y limitaciones después de que el papa Francisco propiciara una notable acogida durante sus 12 años de pontificado.
Activistas católicos LGBTQ+ celebraron esta semana cuando un grupo de trabajo del Vaticano publicó un reporte que incluye el testimonio de dos católicos gays, casados, que hablaron abiertamente sobre su sexualidad, su fe y cómo les había afectado la enseñanza negativa de la Iglesia católica sobre la homosexualidad.
Además, León dejó claro durante una reciente conferencia de prensa a bordo de un avión que considera que las enseñanzas de la Iglesia sobre justicia social, igualdad y libertad eran mucho más importantes que su enseñanzas sobre moral sexual, lo que sugiere que no tiene intención de dar prioridad a esa cuestión.
En esa misma comparecencia, sin embargo, el pontífice indicó que no irá más allá de su antecesor en el controvertido asunto de las bendiciones a parejas del mismo sexo. El Vaticano ha renovado recientemente su oposición a cualquier iniciativa local que se aparte de la postura de la Santa Sede.
Para el sacerdote James Martin, un jesuita estadounidense que ha encabezado el acercamiento de la Iglesia a la comunidad LGBTQ+ en Estados Unidos, estos acontecimientos señalan una fuerte continuidad con Francisco.
“Si la Iglesia católica ha empezado a escuchar a los católicos LGBTQ como parte de su metodología, la Iglesia ya ha avanzado de manera significativa”, escribió recientemente.
Pero estas señales han suscitado críticas por parte de los conservadores, que hacen hincapié en que la doctrina católica oficial —que no cambió siquiera durante el papado de Francisco— afirma que la actividad homosexual es “intrínsecamente desordenada”.
Documento del sínodo con testimonios conmovedores
El informe del grupo de trabajo del Vaticano resumió el trabajo de los expertos que estudiaron temas polémicos surgidos tras el prolongado esfuerzo reformista de Francisco. El reporte no es vinculante y es meramente una síntesis de las deliberaciones. No está claro qué hará León con él, si es que hace algo.
El testimonio de los hombres homosexuales, incluido en anexos publicados en la web del sínodo del Vaticano, contenía relatos conmovedores de cómo uno de ellos, de Portugal, aceptó su homosexualidad y se casó con su esposo. El hombre también contó que a veces luchaba con su fe debido a comentarios insensibles de un director espiritual católico y a una “terapia de conversión” forzada, la práctica desacreditada científicamente de usar terapia para “convertir” a personas LGBTQ+ a la heterosexualidad o a expectativas de género tradicionales.
El otro testimonio, de un estadounidense, criticó la terapia por la que pasó y el asesoramiento que recibió de un grupo pastoral católico, Courage, que busca ayudar a quienes se ven atraídos por personas del mismo sexo a vivir en castidad.
“Mi sexualidad no es una perversión, un desorden ni una cruz, es un don de Dios”, escribió la persona.
Courage, en un comunicado el viernes, criticó la representación negativa de su labor y dijo que nunca se ha involucrado en “terapia reparativa”.
“Courage ha sufrido calumnias y difamaciones antes, pero por lo general desde medios laicos”, señaló el grupo. “Es una gran tristeza y una herida adicional para nuestros miembros que exista esta representación falsa e injusta en un documento del Vaticano”.
Martin señaló que la publicación era la primera vez que un reporte oficial del Vaticano “incluye historias tan detalladas de católicos LGBTQ. Como tal, supone un paso significativo hacia adelante en la relación de la Iglesia con la comunidad LGBTQ”.
El obispo Joseph Strickland, a quien Francisco destituyó como obispo de Tyler, Texas, dijo que el informe era “profundamente alarmante” y contradecía la enseñanza de la Iglesia sobre sexualidad, pecado, matrimonio y moralidad. En una publicación en su web titulada “Una emergencia en la Iglesia”, apuntó que la doctrina de la Iglesia sobre la homosexualidad no provenía del prejuicio, sino de Dios.
“Sugerir que el pecado no consiste en la relación entre personas del mismo sexo en sí misma no es simplemente un lenguaje confuso. Es un ataque directo a la doctrina moral católica y a las propias palabras de las Escrituras”, escribió.
Las directrices de la Iglesia alemana
La cuestión del acercamiento a la comunidad LGBTQ+ está llegando a un punto crítico en Alemania, donde obispos católicos han emitido directrices a los sacerdotes sobre la realización de bendiciones a parejas del mismo sexo que, aparentemente, van más allá de lo que decretó el Vaticano de Francisco en 2023.
Ese año, la oficina doctrinal de la Santa Sede emitió una declaración, conocida por su título en latín “Fiducia Supplicans”, que permitió a los curas ofrecer bendiciones espontáneas y no litúrgicas a parejas homosexuales, siempre que no se confundieran con los ritos y rituales de una boda. La doctrina de la Iglesia sostiene que el matrimonio es la unión de por vida entre un hombre y una mujer.
Esa declaración provocó una disconformidad sin precedentes, a escala continental, de obispos africanos y otros conservadores, lo que llevó al Vaticano a aclarar que las bendiciones deben ser breves, de “10 o 15 segundos”, y que no se refieren a la unión en sí, sino a las personas que la integran.
En abril de 2025, los obispos alemanes y una influyente organización laica publicaron directrices para implementar la declaración.
Aunque subrayan el carácter espontáneo y no litúrgico de la bendición, las directrices indican que es para la relación, en lugar de para los individuos, y establecen criterios para una celebración adecuada. Señalan, por ejemplo, que debe haber lecturas litúrgicas apropiadas, “cuidado en la preparación” del acto, y que los invitados deben ofrecer “aclamaciones, oraciones y cantos".
León reveló el mes pasado, mientras regresaba de su gira por África, que el Vaticano le había comunicado a los alemanes que no estaba de acuerdo con sus propuestas. Esta semana se publicó en internet la carta de 2024 en la que la Santa Sede argumentaba su postura.
El documento, firmado por el jefe doctrinal, el cardenal Víctor Manuel Fernández, indicaba que la referencia de las directrices a la aclamación se parecía a la del matrimonio y que “en este sentido legitima de hecho el estatus de estas parejas, en contra de lo que se afirma” en la declaración del Vaticano de 2023.
La carta de Fernández se quejó de que la mención al lugar, la estética y la música en una bendición sugería una ceremonia litúrgica que “contradice” lo que la Santa Sede había permitido.
La carta no vetaba directamente las directrices alemanas, sino que ofrecía las “observaciones” de Fernández.
Defensores LGBTQ+ valoran el enfoque comedido de León
León se reunió el jueves con el cardenal alemán Reinhard Marx, quien —a pesar de la carta de Fernández— recomendó recientemente que los sacerdotes de su archidiócesis usen las directrices alemanas como base para su atención pastoral.
El cardenal Pietro Parolin dijo el miércoles que hablar de sanciones a sacerdotes alemanes que usen esas directrices era “prematuro” y afirmó que el diálogo con los obispos alemanes seguía en marcha.
La esperanza es “no tener que recurrir nunca a sanciones, que los problemas puedan resolverse de forma pacífica, como debería ser en la Iglesia”, manifestó Parolin.
Martin apuntó que el Vaticano había sido claro en que la declaración de 2023 limitaba la bendición de parejas del mismo sexo a unas circunstancias determinadas.
“Pero el sínodo también ha dejado claro que está invitando a la Iglesia a escuchar, de una forma nueva, las experiencias de los católicos LGBTQ. Así que, para mí, no hay contradicción”, dijo a The Associated Press. “Tanto ‘Fiducia’ como el reporte del sínodo son pasos hacia adelante en el ministerio de la Iglesia hacia las personas LGBTQ”.
Francis DeBernardo, director ejecutivo de New Ways Ministry, que aboga por los católicos LGBTQ+, elogió los comentarios de León sobre la doctrina eclesiástica acerca de la moral sexual.
Al regresar de África, se le preguntó al papa acerca de la adopción por parte de Marx de las directrices alemanas y cómo pretendía preservar la unidad de la Iglesia ante el divisivo tema de las bendiciones a parejas homosexuales.
“Es muy importante entender que la unidad o la división de la Iglesia no debe girar en torno a cuestiones sexuales”, afirmó el pontífice. “Creo que hay cuestiones mucho más grandes e importantes como la justicia, la igualdad, la libertad de hombres y mujeres, la libertad religiosa, que tendrían prioridad antes que ese tema en particular”.
DeBernardo sostuvo que fue “bueno escuchar del papa que está dando un giro decisivo alejándose de la obsesión de la Iglesia con los asuntos sexuales”.
También celebró los comentarios “comedidos” de León sobre las directrices alemanas para parejas del mismo sexo.
“No condenó, ni siquiera criticó, a los líderes de la Iglesia alemana. Simplemente, dijo que hay un desacuerdo y que esto no es motivo de desunión”, comentó DeBernardo. “Tanto el nuevo énfasis moral en cuestiones sociales en lugar de en la sexualidad, como el fomento de una Iglesia más colegiada son buenas noticias para los católicos LGBTQ+”.
___
El periodista de The Associated Press Geir Moulson en Berlín contribuyó a este despacho.
___
La cobertura de religión de The Associated Press recibe apoyo a través de la colaboración de AP con The Conversation US, con financiación de Lilly Endowment Inc. AP es la única responsable de este contenido.
___
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.






Bookmark popover
Removed from bookmarks