Decreto de Putin abre la puerta al control estatal de sitios clave tras ataques de drones ucranianos

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, firmó un decreto que permite al gobierno asumir temporalmente el control de infraestructura crítica si los propietarios privados no logran protegerla de ataques con drones ucranianos o reconstruirla tras los bombardeos, en lo que sería la señal más reciente de que Moscú está sintiendo la presión de la guerra.
Rusia enfrenta presión económica y política debido a meses de ataques ucranianos cada vez más recurrentes, profundos y precisos. Kiev ha utilizado drones de largo alcance desarrollados en el país para atacar instalaciones petroleras vitales —lo que ha generado una escasez de combustible que Putin reconoció públicamente— y grandes centros comerciales, dejando en evidencia al liderazgo ruso.
Ucrania también se ha visto sacudida por incesantes ataques aéreos rusos que han destrozado su red eléctrica antes del invierno y causaron graves daños a viviendas, mientras la invasión rusa entra en su quinto año.
El decreto podría presionar a los propietarios para realizar reparaciones
Las intenciones del Kremlin con el decreto de Putin, anunciado a última hora del lunes, no están claras. Se aplica a diversos sectores, incluida la infraestructura energética y de combustible, instalaciones industriales, de comunicaciones, de transporte y logística.
El vocero del Kremlin, Dmitry Peskov, afirmó el martes que “a menudo los propietarios de empresas no prestan suficiente atención a tomar medidas para garantizar la seguridad, la seguridad antidrones”.
Ante la amenaza de los aviones no tripulados contra infraestructura económica vital, “debemos tomar medidas, debemos garantizar nuestra propia seguridad”, sostuvo.
El viceprimer ministro, Denis Manturov, señaló en un comunicado el lunes por la noche que el decreto no implica la nacionalización de empresas ni un cambio de propiedad, sino únicamente la “participación del Estado en la gestión de una compañía para resolver problemas concretos de seguridad”.
“Este mecanismo no implica un uso generalizado: se tomarán decisiones selectivas y cuidadosamente consideradas al más alto nivel”, agregó.
El analista político ruso Abbas Gallyamov indicó que la medida podría ser un paso “táctico” destinado a hacer que los propietarios de refinerías de petróleo alcanzadas repetidamente emprendan reparaciones que, de otro modo, podrían evitar.
“Dado que la misma refinería ya ha sido alcanzada de tres a cinco veces, es razonable suponer que los propietarios son reacios ahora a invertir en reparar lo que ha sido destruido”, escribió en la aplicación de mensajería Telegram.
“¿Por qué gastar miles de millones si mañana van a volver a atacarlas?”, se preguntó Gallyamov, quien en su día trabajó redactando discursos para Putin.
El gobierno está dando a las empresas un ultimátum, afirmó: “Si no financian la restauración de las refinerías, se las quitaremos”.
Rusia sufre grandes desafíos económicos debido a ataques ucranianos
El Estado Mayor de Ucrania informó el martes que sus fuerzas atacaron durante la noche instalaciones de la refinería de petróleo Afipsky, en la región rusa de Krasnodar, y causaron un incendio. El gobernador de Krasnodar, Veniamin Kondratyev, reportó un fuego en una refinería de petróleo en la localidad de Afipsky.
Otro operativo nocturno ucraniano dañó la refinería de Novoshakhtinsk, en la región sureña rusa de Rostov, y paralizó sus operaciones, según declaró el martes el gobernador de Rostov, Yuri Slyusar, quien no ofreció más detalles.
Rusia enfrenta desafíos económicos fundamentales a medida que la costosa guerra se prolonga. El gobierno ha subido los impuestos e incrementado el endeudamiento interno para mantener bajo control el déficit presupuestario, y hacerse con el control de grandes empresas podría aportar ingresos extraordinarios.
Al mismo tiempo, asumir activos dañados podría suponer otra carga financiera para las autoridades. El Kremlin podría concebir la medida como una forma de presionar a las empresas para que asuman más responsabilidad en la defensa antiaérea, ya que el vasto territorio ruso es difícil de proteger de manera integral.
Rusia también ha puesto en marcha nuevas ayudas para su mayor minorista online, Wildberries, y para las empresas que venden productos a través de él: la compañía y miles de vendedores que trabajan con ella se vieron gravemente afectados por ataques ucranianos contra almacenes. El Ministerio de Finanzas propuso el lunes ampliar los plazos para abonar los impuestos y seguros para dar a Wildberries y a sus vendedores cierto margen financiero.
Putin declaró el sábado a la televisión estatal rusa que, tras los ataques ucranianos en el interior de Rusia, Moscú “debe y va a mejorar el sistema de defensa antiaérea y reforzar sus capacidades”.
“Necesitamos agilizar la coordinación entre defensa, fuerzas del orden y organismos civiles en todos los niveles, y aprovechar las capacidades de las empresas estatales y de los negocios privados”, agregó el mandatario.
En mayo, con los ataques ucranianos en suelo ruso inquietando a Moscú, los legisladores rusos aprobaron un proyecto de ley que permitió al Banco Central del país, al Sberbank controlado por el Estado y a algunos otros servicios financieros repeler ataques con drones mediante la colocación de defensas antiaéreas en sus instalaciones.
El medio ruso RBC informó en mayo, citando fuentes anónimas internas y próximas al Ministerio de Defensa, que se había establecido un mecanismo para que las empresas adquirieran armas y equipos para protegerse de ataques con drones ucranianos, algo que funcionarios y legisladores rusos han dicho que las compañías deberían hacer.
___
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.






Bookmark popover
Removed from bookmarks