Mujer admite haber apuñalado a un hombre de 88 años en un supermercado

De acuerdo a la corte, Zara Radcliffe sufría de esquizofrenia en el momento del ataque

Peter Stubley
lunes 19 octubre 2020 23:23
Agentes forenses en el lugar del presunto apuñalamiento en la aldea de Pen Y Graig en Gales del Sur, 5 de mayo de 2020.
Agentes forenses en el lugar del presunto apuñalamiento en la aldea de Pen Y Graig en Gales del Sur, 5 de mayo de 2020.
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Una mujer admitió haber matado a un anciano de 88 años y haber intentado asesinar a otras tres personas durante un ataque en una tienda.

Zara Anne Radcliffe, de 30 años, padecía esquizofrenia cuando atacó a John Rees, de 88 años, en la aldea de Pen Y Graig, Rhondda, Gales del Sur.

Rees, que había visitado la tienda Co-Op mientras su esposa Eunice esperaba afuera en su automóvil, murió luego de sufrir graves heridas contundentes en la cara. Además del señor de 88 años también resultaron heridos Andrew Price, Gaynor Saurin y Lisa Way. El ataque ocurrió el pasado 5 de mayo.

Este lunes por la tarde, Radcliffe, de Wyndham Street, Porth, compareció en Merthyr Crown Court por enlace de video desde el hospital de alta seguridad de Rampton en Nottinghamshire para declararse culpable del homicidio involuntario de John Rees por motivo de responsabilidad disminuida y tres cargos de intento de asesinato.  

Michael Jones, acusador, dijo que las súplicas eran aceptables para la corte porque estaba "profundamente enferma y enferma mentalmente" en el momento del ataque.  

"Esos motivos representan la evidencia fáctica y la evidencia psiquiátrica en este caso, es decir, en el momento material y actualmente, la señorita Radcliffe sufre de esquizofrenia”, señaló y agregó.  

"Esas alegaciones han sido consideradas con mucho cuidado por la fiscalía y los equipos policiales y reflejan la evidencia fáctica y la evidencia psiquiátrica en este caso y, por lo tanto, aceptamos esas alegaciones como ingresadas”, abundó.  

Radcliffe será sentenciado este miércoles en Merthyr Crown Court.  

John Rees vivía en el pueblo cercano de Trealaw con su esposa Eunice y era velador de la iglesia en All Saints Church.  

En un comunicado después de su muerte, su familia dijo: "John era la definición misma de un buen hombre, extremadamente respetado y querido en la comunidad. Estaba orgulloso de su familia, orgulloso de ser galés y devoto de la Iglesia de Todos los Santos. Todos lo extrañaremos terriblemente".