Flor Silvestre 1930 - 2020: la vida de la gran cantante y actriz, matriarca de los Aguilar

Un breve recuento de la vida de una de las artistas más completas  del medio artístico de México.

Redacción
jueves 26 noviembre 2020 22:56
La cantante de música regional mexicana Guillermina Jiménez "Flor Silvestre" durante una entrevista con The Associated Press en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara en Guadalajara, México, en una fotografía del 11 de marzo de 2015. Flor Silvestre falleció el 25 de noviembre de 2020, informó la Asociación Nacional de Actores de México.
La cantante de música regional mexicana Guillermina Jiménez "Flor Silvestre" durante una entrevista con The Associated Press en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara en Guadalajara, México, en una fotografía del 11 de marzo de 2015. Flor Silvestre falleció el 25 de noviembre de 2020, informó la Asociación Nacional de Actores de México.

El mundo del espectáculo a nivel nacional se vio conmocionado la tarde de este 25 de noviembre de 2020, porque una de las familias más exitosas en la industria musical latinoamericana, como lo es el clan Aguilar, grandes exponentes del regional mexicano, perdieron a uno de sus emblemas, símbolos, madre y abuela, pero más importante aún a su matriarca: doña Flor Silvestre, quien falleciera a sus 90 años de edad. 

La estrella de la canción latina Pepe Aguilar besa a su madre Flor Silvestre mientras posan al lado de su estrella inaugurada en el Paseo de la Fama de Hollywood el 26 de julio de 2012 en Hollywood, California. El hijo del legendario cantante Antonio Aguilar, La Estrella de Pepe, el 2. 474º en el famoso bulevar de las estrellas, se encuentra justo al lado del de su padre.

Guillermina Jiménez Chabolla, más conocida como Flor Silvestre, fue una cantante y actriz famosa dentro de la época del cine de oro mexicano, aclamada por su voz, su interpretación y su belleza. 

Rodeada de hombres que la admiraban, Flor fue pareja de Andrés Nieto entre el 1945 y 1950, con quien tuvo una hija de nombre Dalia Inés a quien se le conoce por heredar el gusto por la música y manejarse en el mundo artístico con su voz y su danza. Posteriormente mantuvo una relación sentimental con el reconocido locutor y también actor “Paco Malgesto”, cuyo nombre real era  Francisco Rubiales Calvo, y producto de esta unión nacieron Marcela y Francisco Rubiales, ambos de igual manera dentro del medio del espectáculo.

Pero no fue hasta su tercer relación, con el gran Charro de México, don Antonio Aguilar, su gran amor, como muchas veces lo expresó ella, con quien contrajo nupcias a una edad avanzada pero sin importarle dicho motivo, y con quien ya había tenido a dos hijos, Antonio Aguilar Jr. y el más conocido de sus descendientes, Pepe Aguilar

Desde sus inicios doña Flor Silvestre logró cautivar con la voz a sus espectadores, a tal grado que le valió para recibir varios motes como “La sentimental” o “La voz que acaricia”, por sus notas graves típicas de una buena cantante con dotes de contralto, que eran capaz de interpretar varios temas con una carga sentimental inigualable. 

Al mismo tiempo que impulsaba el inicio de su carrera como cantante, el gran magnate de las telecomunicaciones en México, Emilio Azcárraga Vidaurreta admiró su talento, por lo que le ofreció la conducción e interpretación musical en el programa Increíble pero cierto, de la XEW. 

Formó parte del legado de Columbia, firma discográfica con la que grabó  varios de sus más reconocidos éxitos, como  «Imposible olvidarte»,  «Que Dios te perdone (dolor de ausencia)»,  «Pobre corazón”»  «Adoro mi tierra»,  «Guadalajara» y  «Viejo nopal». 

Posteriormente con otro sello discográfico de nombre Musart, inmortalizó los éxitos de  «Mi destino fue quererte», «Mi casita de paja», «Toda una vida», «Amar y vivir», «Gaviota traidora»«Cielo rojo», «Renunciación», «Gracias», «Cariño santo», «Tres días», «No vuelvo a amar», «Las noches las hago días», «El mar y la esperanza», «Celosa», «Vámonos», «Cachito de mi vida», «Miel amarga», «Perdámonos» «Estrellita marinera» y «La basurita», entre otros. 

Su legado por el cine se inició cuando en 1950 actuó al lado del gran Joaquín Pardavé, en la película Pimero soy mexicano, donde además interpretó canciones para la banda sonora de la cinta. 

Posteriormente aparecería en películas como Te besaré en la boca, compartiendo pantalla junto a Amanda Ledesma, Gustavo Rojo y Ángel Garasa, y también en la historia de El Tigre enmascarado, al lado de los actores Francisco Avitia y Luis Aguilar. 

Tanto talento le hizo acreedora a diversos premios, reconocimientos y homenajes por su destacada trayectoria dentro de las diferentes disciplinas del medio artístico. Entre los más destacados se encuentran El Trébol de oro que otorga la disquera Musart, por ser una de las artistas con más discos vendidos, galardón que recibió en dos ocasiones. 

Están también los premios otorgados por la Asociación Nacional de Actores, quien le otorgó las medallas Virginia Fábregas y Eduardo Arozamena por más de 25 y 50 años de trayectoria artística respectivamente. 

La asociación que lleva el nombre de Periodistas Cinematográficos de México A.C. (PECIME) la condecoró con el premio Diosa de Plata Especial a la Trayectoria, por sus más de 70 años de actividad artística, mismo galardón que recibió de la mano de otro gran actor como lo es Ignacio López Tarso.

En los Estados Unidos tuvo la oportunidad de figurar entre los artistas más destacados, siendo ganadora del premio a Mejor Actor-Intérprete Femenina de México por la revista Record World. Asimismo, también recibió una nominación para el premio Sol de Oro de Miami, del prestigioso evento Miami Beach International Exposition of Music Industry en la categoría de Intérpretes Folklóricos (Femenina).

Un sinfín de material discográfico de letras inolvidables y nostalgia de aquella época, numerosas películas al lado de los mejores actores que el cine de oro en México pudo producir, un papel inmortalizado en la industria de la radio y un legado artístico vasto seguido por sus herederos, son parte del patrimonio que deja doña Flor Silvestre, quien luego de permanecer varios días internada en un hospital de Villanueva en el estado de Zacatecas y tratar de volver a la cotidianidad en su hogar, falleciera rodeada de sus familiares más allegados, hijos, sobrinos y nietos, en  su rancho "El Soyote", mismo que ella describía como el lugar más feliz donde pudiera estar. 

Flor Silvestre será despedida en una misa de cuerpo presente en “El Soyote” donde se lleva a cabo el funeral a puerta cerrada mismo al que por motivos de la pandemia solamente tienen acceso los familiares, quienes después verán sepultar a doña Flor junto a su amado Antonio, en esa misma propiedad.