Senado de EEUU interroga por vacunas y conflictos a nominada a directora de salud pública

La influencer de bienestar, autora y empresaria, la doctora Casey Means, compartió el miércoles una visión para abordar las causas de fondo de las enfermedades crónicas, en lugar de alimentar una “atención reactiva de la enfermedad”, durante su audiencia de confirmación para convertirse en la próxima directora de salud pública del país.
“Nuestra nación está enojada, exhausta y sufre por enfermedades prevenibles”, afirmó Means, de 38 años, el miércoles en Washington, ante el comité de salud del Senado. “Si abordamos causas de fondo compartidas, podremos detener esa medicina reactiva que no nos funciona y que es tan costosa”.
Su mensaje encaja perfectamente con el de un aliado de Means, el secretario de Salud Robert F. Kennedy Jr., y su movimiento “Make America Healthy Again” (Hagamos que Estados Unidos vuelva a estar sano, o MAHA, por sus siglas en inglés). También cuenta con cierto apoyo bipartidista, ya que un amplio sector de demócratas y republicanos está de acuerdo en que el aumento de las enfermedades crónicas es un problema que hay que resolver.
Pero la nominada también enfrentó preguntas difíciles de los senadores sobre temas que se han vuelto divisivos en los últimos años, como las vacunas y los anticonceptivos hormonales, así como sobre sus credenciales y posibles conflictos de interés. El desencanto de la médica formada en Stanford con la medicina tradicional la llevó a emprender una carrera en la que ha promovido una amplia gama de productos, en ocasiones, sin revelar cómo podría beneficiarse económicamente. No tiene experiencia en el gobierno, y su licencia para ejercer como médica no está activa en este momento.
“Tengo dudas muy serias sobre la capacidad de la doctora Means para ser el tipo de directora de salud pública que este país necesita”, señaló el miércoles el senador independiente de Vermont Bernie Sanders, el miembro de mayor rango del comité de salud del Senado.
Más adelante, el comité considerará si impulsa la nominación de Means; de ser así, pasaría a votación en el pleno del Senado.
Los senadores interrogan a Means sobre las vacunas
Como la médica principal de la nación, la directora de salud pública es una líder para los estadounidenses y para los funcionarios de salud en temas de salud pública. Si es confirmada, Means estaría facultada para emitir avisos que alerten sobre amenazas a la salud pública. También se le encargaría promover la amplia agenda MAHA de Kennedy, que pide eliminar miles de aditivos de los alimentos en Estados Unidos, erradicar conflictos de interés en agencias federales y promover alimentos más saludables en los almuerzos escolares y otros programas de nutrición.
En ocasiones, los directores de salud pública también han utilizado el cargo para abogar por asuntos relacionados con la vacunación, aunque la oficina no participa en la creación de la política de vacunas. Aunque Means ha evitado en gran medida las opiniones desacreditadas de Kennedy sobre las vacunas, senadores de ambos partidos buscaron que diera respuestas claras sobre cómo abordaría el tema si es confirmada.
El senador republicano de Louisiana Bill Cassidy, que preside el comité de salud del Senado, le preguntó a Means si aconsejaría a los estadounidenses que se vacunaran contra la gripe y el sarampión en medio de los brotes que han surgido en todo Estados Unidos. Ella se negó a asumir ese compromiso y, en su lugar, enfatizó la importancia del consentimiento informado entre los pacientes y sus médicos.
Cassidy, que también es médico, le preguntó entonces a Means si cree que las vacunas pueden contribuir al autismo, una afirmación que Kennedy ha respaldado pese a la abrumadora evidencia científica en contra.
“Acepto esa evidencia”, dijo ella, en referencia a las investigaciones. “También creo que la ciencia nunca está cerrada”.
Means señaló que esperaba ver los resultados de un esfuerzo federal para estudiar los factores ambientales que contribuyen a ese trastorno. Los Institutos Nacionales de Salud financian un conjunto de proyectos de investigación para explorar factores ambientales que contribuyen al autismo. No se sabe cuándo se harán públicos esos hallazgos.
También le preguntaron a Means sobre las preocupaciones que ha planteado respecto a la dosis al nacer de la vacuna contra la hepatitis B, que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) dejaron de recomendar para todos los niños, en una medida criticada por grupos científicos y médicos de todo el país. Afirmó que apoya el enfoque de los CDC sobre la dosis al nacer, pero sostuvo que promover la vacunación universal contra la enfermedad “en algún momento de la infancia” valía la pena.
Los senadores examinan comentarios anteriores de Means sobre anticonceptivos y sustancias psicodélicas
La senadora demócrata de Washington, Patty Murray, le pidió a Means que abordara los comentarios que hizo en un pódcast, en el que afirmó que las píldoras anticonceptivas se recetaban “como caramelos” y mostraban una “falta de respeto por las cosas que crean vida”.
Means dijo que cree que los anticonceptivos orales deberían estar disponibles para todas las mujeres, pero expresó preocupaciones por lo que calificó como “horribles efectos secundarios” que pueden ocurrir en ciertas poblaciones.
“Los médicos no tienen suficiente tiempo para una conversación exhaustiva de consentimiento informado”, afirmó.
Según el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos, los métodos anticonceptivos hormonales como la píldora, el parche o el anillo son seguros para la mayoría de las personas, pero se asocian con un pequeño aumento del riesgo de trombosis venosa profunda, ataque cardíaco y accidente cerebrovascular. El riesgo es mayor en algunas personas, como fumadores mayores de 35 años o quienes tienen múltiples factores de riesgo de enfermedad cardiovascular.
La senadora demócrata de Maine Susan Collins señaló que Means había elogiado el uso terapéutico de hongos psicodélicos en su libro y que ella misma los había probado.
“Lo que yo diría como ciudadana en muchos casos es diferente de lo que diría como funcionaria de salud pública”, respondió Means, y añadió que no recomendaría el uso de sustancias psicodélicas al público.
Means no es una candidata tradicional para el cargo
Durante la audiencia, Means dijo que su objetivo es “poner más alimentos integrales y saludables en los platos de los estadounidenses”. Es una visión del mundo que desarrolló a partir de su propio camino poco convencional en el ámbito médico.
Tras graduarse de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford con el título de doctora en medicina, Means abandonó en 2018 su programa de residencia quirúrgica en la Oregon Health and Science University. Ha mencionado como la razón de su retiro su creencia de que el sistema de atención médica estaba estropeado y era explotador.
Luego, Means recurrió a enfoques alternativos para abordar lo que ha descrito como una disfunción metabólica generalizada impulsada en gran medida por una mala nutrición y una abundancia de alimentos ultraprocesados.
Como había completado suficiente formación de posgrado para obtener una licencia médica, lo hizo y abrió su propio consultorio de medicina funcional en Oregon, que posteriormente cerró. Fue cofundadora de Levels, una aplicación de seguimiento de nutrición, sueño y ejercicio que también puede ofrecer a los usuarios información a partir de análisis de sangre y monitoreo continuo de glucosa.
Las declaraciones financieras muestran que ganó cientos de miles de dólares al promocionar productos de salud y bienestar, como suplementos especializados de semillas de albahaca, tés y elixires, productos probióticos y un servicio de entrega de comidas preparadas. Una investigación de The Associated Press encontró que, al recomendar estos productos, en ocasiones no reveló que podía obtener ganancias o beneficiarse de las ventas.
Los senadores cuestionaron el miércoles a Means sobre varios incidentes específicos en los que, según dijeron, no reveló una relación financiera mientras promocionaba un producto. Ella sostuvo que esas afirmaciones eran incorrectas y que se toma en serio los conflictos de interés.
En una declaración de ética, Means dijo que, si es confirmada para el cargo, renunciará a su puesto en Levels y perderá o se desprenderá de opciones sobre acciones y acciones de la empresa. También se comprometió a dejar de trabajar para Rupa, una empresa de análisis de laboratorio especializados para la cual desarrolló un curso en línea. Aunque puede seguir recibiendo pagos de regalías por su libro “Good Energy”, no lo promocionará, según el documento.
En el documento también se indica que “no adquirirá ningún interés financiero directo en entidades incluidas en la lista de tenencias prohibidas de la Administración de Alimentos y Medicamentos”.
Al menos dos directores de salud pública anteriores han indicado públicamente que Means no es apta para el puesto.
En un artículo de opinión publicado en mayo en The Hill, el director de salud pública del gobierno de Bush, el doctor Rich Carmona, escribió que las credenciales profesionales de Means “plantean importantes preocupaciones”. En los siguientes días de ese mes, el director de salud pública del primer mandato de Trump, el doctor Jerome Adams, escribió en X que el liderazgo tradicional del Cuerpo Comisionado del Servicio de Salud Pública de Estados Unidos por parte del director de salud pública exige una licencia médica.
Means busca incorporarse a una administración en la que su hermano, Calley Means, ya trabaja. Como asesor principal del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, ha ayudado a promover el mensaje del gobierno republicano sobre los peligros de los alimentos ultraprocesados.
___
Los periodistas de The Associated Press Laura Ungar en Louisville, Kentucky, y Nicholas Riccardi en Denver contribuyeron a este despacho.
___
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.






Bookmark popover
Removed from bookmarks