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Análisis

La paradoja de $687 millones de Peter Thiel: ¿por qué el multimillonario quiere refugiarse en Argentina?

Con una extensa red de contactos gubernamentales y su protegido en la Casa Blanca, el multimillonario se encuentra en la cima de su influencia en Estados Unidos. Entonces, ¿por qué marcharse a otro país?

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Según se informa, Peter Thiel, el multimillonario del sector tecnológico e influyente donante de la derecha, está buscando un plan de salida para escapar de Estados Unidos. Otra vez.

Y el momento no podría ser más extraño, dado el ímpetu que está viviendo en Washington en cuanto a influencia e incentivos financieros.

No obstante, Thiel, quien anteriormente obtuvo la ciudadanía neozelandesa y, según se informa, intentó conseguir un pasaporte maltés, ahora tiene la mirada puesta en Argentina.

En los últimos dos meses, el cofundador de Palantir y PayPal habría comprado una mansión de 12 millones de dólares en un vecindario exclusivo de Buenos Aires, trasladado temporalmente a su familia e hijos al país y se habría reunido con líderes como el presidente argentino Javier Milei, mientras se considera ofrecerle la ciudadanía argenina a Thiel, según informes.

Personas familiarizadas con la perspectiva de Thiel dijeron a The New York Times que al multimillonario le preocupa la dirección que está tomando Estados Unidos y en particular, California, su base desde hace mucho tiempo, ya que está considerando un controvertido impuesto a los multimillonarios. (The Independent no pudo contactar a Thiel para obtener sus comentarios).

Según se informa, el inversionista multimillonario y donante de la derecha Peter Thiel estaría considerando mudarse a Argentina
Según se informa, el inversionista multimillonario y donante de la derecha Peter Thiel estaría considerando mudarse a Argentina (AFP/Getty)

Desde hace mucho tiempo, los fundadores de empresas tecnológicas buscan refugios o proyectos en lugares alejados para protegerse de la incertidumbre del presente. Los inversionistas en tecnología están tratando de desarrollar una nueva ciudad en las afueras de San Francisco. Los multimillonarios de Silicon Valley llevan años comprando propiedades inmobiliarias en Nueva Zelanda como “seguro contra el apocalipsis”. Los multimillonarios han planteado todo tipo de lugares, desde Marte hasta remotas islas del Pacífico, e incluso comunidades oceánicas de “seasteading” respaldadas por Thiel, como el futuro de la humanidad.

El elemento sorpresa de las aparentes dudas de Thiel sobre Estados Unidos es el momento en que surgen. A simple vista, nunca ha habido un mejor momento para ser Peter Thiel en Estados Unidos.

Su red política prácticamente dirige Washington.

Su protegido, J. D. Vance, es vicepresidente y trabaja para el presidente Donald Trump, a quien Thiel apoyó en las elecciones de 2016.

Los miembros de la “mafia de PayPal”, el grupo de ejecutivos e inversionistas influyentes vinculados a la empresa de pagos, también han ocupado puestos destacados dentro de la Casa Blanca.

Los miembros de la “mafia de PayPal” que trabajaron junto con Thiel han influido en los niveles más altos de la política de EE. UU. en el segundo mandato de Trump, incluido el exlíder de DOGE, Elon Musk, y el antiguo “zar” de IA David Sacks
Los miembros de la “mafia de PayPal” que trabajaron junto con Thiel han influido en los niveles más altos de la política de EE. UU. en el segundo mandato de Trump, incluido el exlíder de DOGE, Elon Musk, y el antiguo “zar” de IA David Sacks (AFP/Getty)

David Sacks fue, hasta hace poco, el “zar” de la IA de Trump. El año pasado, a Elon Musk se le entregaron las riendas del presupuesto federal como parte de la iniciativa DOGE (Departamento de Eficiencia Gubernamental), mientras jóvenes expertos en tecnología se infiltraban en las agencias y recortaban miles de puestos de trabajo y miles de millones de dólares en gasto federal.

Por su parte, las empresas de Thiel están vendiendo contratos a la administración de Trump como pan caliente. Según se informa, en el primer trimestre de 2026, Palantir recaudó 687 millones de dólares de contratos gubernamentales, gran parte de los cuales se destinaron a la estrategia de seguridad nacional e inmigración de la administración de Trump. En marzo, la empresa de tecnología de defensa Anduril, otra parte de la red de Thiel, firmó un acuerdo de 10 años con el Ejército por un valor de hasta 20 mil millones de dólares.

Y en un nivel ideológico aún más profundo, el proyecto político de Thiel va cada vez más en auge. Él y Sacks se oponían a las ideas woke antes de que estuviera de moda, y en 1998 escribieron una jeremiada contra el multiculturalismo llamada The Diversity Myth. Thiel se volvió más religioso y da charlas regularmente sobre el anticristo.

Entonces, si durante la segunda era de Trump el secretario de Defensa dirige servicios de oración cristiana en el Pentágono y el gobierno federal prácticamente ha ilegalizado los programas de diversidad, ¿qué es lo que a Thiel le parece tan perturbador?

Seguramente, parte de ello tiene que ver con la reacción antitecnológica y antimultimillonaria que parece estar gestándose en estados liberales como California y Nueva York, donde se está considerando un impuesto sobre las residencias secundarias bajo el mandato del alcalde socialista demócrata de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani.

Los empresarios de tecnología se muestran cautelosos ante el sentimiento antioligarca que se está gestando y se ve evidenciado por los impuestos propuestos para los millonarios en California y la ciudad de Nueva York
Los empresarios de tecnología se muestran cautelosos ante el sentimiento antioligarca que se está gestando y se ve evidenciado por los impuestos propuestos para los millonarios en California y la ciudad de Nueva York (Getty)

Según informó The Independent, el impuesto a los multimillonarios de California desató una reacción de pánico en toda la comunidad tecnológica del estado (a tal punto que un fundador lo calificó como el “11 de septiembre de la economía”) y Thiel abandonó el estado a finales de 2025, antes de la fecha límite de residencia del 1 de enero de 2026 establecida para el impuesto propuesto.

Los colegas de Thiel que pertenecen al 0,0000001 % más rico también parecen estar sintiendo la presión. El fundador de Amazon, Jeff Bezos, aprovechó una entrevista reciente para criticar los impuestos a los multimillonarios, además de pedir el fin total de los impuestos para la clase trabajadora estadounidense.

Por otro lado, dada la extraña historia de Silicon Valley, resulta un poco sorprendente que los Thiel del mundo se hayan quedado en Estados Unidos tanto tiempo como lo han hecho.

Como expongo en mi próximo libro sobre las grandes empresas tecnológicas, el sector de la tecnología ha tenido durante mucho tiempo una visión conflictiva —y, en ocasiones, totalmente delirante— de su propio lugar en la política.

Silicon Valley se ha enorgullecido de ser una utopía contracultural, multicultural, sostenible y libertaria que impulsa el progreso. Al mismo tiempo, la industria ha hecho durante mucho tiempo montones de negocios con Wall Street, el ejército de EE. UU., las empresas de combustibles fósiles y, en algunos casos, regímenes represivos y Estados de seguridad de todo el mundo. Fantasea con ser una parte clave de la coalición cívica en California, incluso mientras el estado lucha constantemente con la asequibilidad y la falta de vivienda, en parte impulsada por la propia riqueza de las grandes empresas tecnológicas.

Ante este explosivo conjunto de contradicciones, ¿qué le queda a un ideólogo como Thiel sino buscar refugio en otra parte?

Traducción de Michelle Padilla

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