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EE. UU. advierte que enviará más aviones de combate al espacio aéreo canadiense si acuerdo no se finaliza

El costo del acuerdo, según el cual Canadá aceptó comprar cazas F-35 a su vecino, ha aumentado en 8.000 millones de dólares en los últimos tres años

El Gobierno canadiense “revisa” la compra de aviones de combate F-35 Lockheed Martin a EE. UU.
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EE. UU. podría alterar el acuerdo que mantiene desde hace décadas con Canadá sobre el NORAD (Mando Norteamericano de Defensa Aeroespacial) en caso de que su Gobierno dé marcha atrás en la compra de 88 aviones de combate F-35 Lockheed Martin, según ha advertido el embajador estadounidense en Canadá.

En el último ir y venir entre EE. UU. y Canadá sobre el acuerdo, el embajador Pete Hoekstra advirtió que si Canadá compraba menos cazas, EE. UU. “colmaría esas lagunas” en materia de seguridad.

Eso podría significar que EE. UU. tendría que comprar más cazas F-35 para su propio uso y utilizarlos para intervenir en el espacio aéreo canadiense con más frecuencia.

Según los términos actuales del NORAD, EE. UU. y Canadá pueden operar en el espacio aéreo del otro para rastrear o interceptar amenazas. Sin embargo, Hoekstra indicó que la intervención estadounidense iría aún más lejos en caso de que el acuerdo sobre los aviones de combate cambiara, lo que a su vez exigiría nuevos términos en el acuerdo, firmado durante la Guerra Fría.

“Habría que modificar el NORAD”, declaró Hoekstra a CBC News.

Según los términos del NORAD (Mando Norteamericano de Defensa Aeroespacial), EE. UU. y Canadá pueden volar en el espacio aéreo del otro para interceptar amenazas
Según los términos del NORAD (Mando Norteamericano de Defensa Aeroespacial), EE. UU. y Canadá pueden volar en el espacio aéreo del otro para interceptar amenazas (AFP via Getty Images)

Las declaraciones de Hoekstra se producen meses después de que el Gobierno canadiense indicara que estaba “revisando” las condiciones del acuerdo sobre los cazas tras constatar que el programa era más costoso de lo previsto.

En 2022, Canadá acordó la compra de 88 aviones de combate avanzados F-35A a la compañía Lockheed Martin, comprometiéndose el país inicialmente a financiar 16 aviones entregables.

Pero, rápidamente, el programa se topó con dificultades. No solo se ha tardado más de lo previsto en fabricar los reactores, sino que una auditoría inicial del acuerdo realizada en 2025 reveló que el coste del programa había aumentado hasta los 27.700 millones de dólares, frente a los $19.000 millones iniciales.

Ante el aumento de las tensiones entre EE. UU. y Canadá por las amenazas arancelarias del presidente Donald Trump, el primer ministro canadiense, Mark Carney, pidió la revisión del acuerdo.

Ahora, las autoridades canadienses presuntamente están buscando a otros países para que les suministren aviones de combate, entre ellos Saab, la empresa sueca aeroespacial y de defensa que crea el caza JAS 39 Gripen E. Saab se ha ofrecido a fabricar los reactores en Canadá, lo que crearía 12.600 puestos de trabajo.

“El Gobierno está interesado en todos los grandes proyectos que puedan no solo proteger la seguridad y la soberanía de Canadá, sino también crear puestos de trabajo en todo el país”, declaró Mélanie Joly, Ministra de Industria, al noticiero CBC News.

Hoekstra (en la foto, a la izquierda de Trump) describió la actual relación de EE. UU. con Canadá en términos de defensa como “impresionante”
Hoekstra (en la foto, a la izquierda de Trump) describió la actual relación de EE. UU. con Canadá en términos de defensa como “impresionante” (Getty Images)

“Ciertamente no podemos controlar al presidente Trump, pero podemos controlar nuestras inversiones en defensa, a quién concedemos contratos, y nuestra capacidad, en última instancia, de crear puestos de trabajo en Canadá. Así que vamos a centrarnos en eso”, añadió.

Pero Hoekstra advirtió que si Canadá optaba por comprar los jets Gripen E de Saab, EE. UU. tendría que reconsiderar cómo trabaja con su vecino del norte en materia de seguridad.

“Si deciden apostar por un producto inferior que no es tan intercambiable e interoperable como el F-35, eso cambia nuestra capacidad de defensa”, dijo Hoekstra.

“Y, por lo tanto, tenemos que averiguar cómo vamos a sustituirlo”, agregó el embajador.

La advertencia de Hoekstra es el último intento de un funcionario estadounidense de presionar a otro país para que cumpla los deseos del Gobierno de Trump, concretamente los relacionados con la seguridad nacional. Llega tras la amenaza de Trump de imponer aranceles a los aliados europeos por no apoyar un acuerdo estadounidense para adquirir Groenlandia.

Traducción de Sara Pignatiello

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