El presidente chino Xi regresa de un viaje a Corea del Norte envuelto en expectación

El presidente chino, Xi Jinping, regresó a su país el martes tras un inusual viaje a Corea del Norte que incluyó una reunión bilateral y apariciones públicas con el líder Kim Jong Un, lo que subrayó un esfuerzo conjunto para restablecer la alianza entre sus países.
Xi voló el lunes a la capital, Pyongyang, en su primera visita en siete años. Durante su cumbre más tarde ese día, Xi expresó la disposición de China a ampliar la cooperación en una amplia gama de áreas, como comercio, agricultura, construcción y tecnología, mientras que Kim afirmó que los dos países mantendrán su amistad como “el trabajo estratégico más importante y de máxima prioridad”, según informes de medios estatales chinos y norcoreanos.
Xi y Kim visitaron el martes una torre de la amistad Corea del Norte-China que rinde homenaje a los soldados chinos que lucharon junto a Corea del Norte durante la Guerra de Corea de 1950-53. Subrayaron la importancia de mantener la amistad tradicional de los países y el espíritu de resistencia contra Estados Unidos, informó la prensa estatal china.
Los líderes, que se reunieron por última vez en Beijing en septiembre, también recorrieron una escuela de formación del Partido de los Trabajadores, que gobierna el país, y plantaron un abeto que simboliza los lazos bilaterales. Xi asistió después a un almuerzo y a una ceremonia de despedida antes de regresar a Beijing, según la prensa estatal china.
Expertos señalan que Xi probablemente buscaba restaurar la influencia exclusiva de su país sobre Corea del Norte, cuya prioridad de política exterior se ha desplazado hacia Rusia en los últimos años. Consideran que Kim necesita algunos beneficios económicos y políticos a cambio.
La cumbre se centra en la cooperación y evita el tema nuclear
Los reportes de los medios estatales de ambos países sobre la cumbre del lunes destacaron el compromiso de Xi y Kim de ampliar la cooperación e incluyeron un apoyo renovado de Kim a la política de “una sola China” de Beijing respecto a Taiwán.
Pero los reportes no indicaron si los líderes hablaron del programa nuclear de Corea del Norte, un delicado asunto de seguridad en la región. Durante su viaje de 2019 a Pyongyang, Xi dijo que Beijing estaba dispuesto a desempeñar un papel constructivo en la desnuclearización de la península coreana.
Esto podría interpretarse como una victoria diplomática para Kim, quien está ansioso por obtener reconocimiento internacional como estado con armas nucleares, un estatus que, según expertos, utilizaría para pedir que se levanten las sanciones económicas internacionales.
Al no mencionar el tema de la desnuclearización, China deja margen para la interpretación de que parece aceptar el posible estatus de Corea del Norte como estado nuclear, yendo más allá de simplemente pasarlo por alto, indicó un reporte de Ban Kil Joo, profesor asistente en la Academia Nacional Diplomática de Corea en Seúl.
En un toma y daca estratégico, Corea del Norte reafirmó su apoyo a China en el tema de Taiwán, indicó Ban.
Kim Gyubeom, analista del Instituto de Estrategia de Seguridad Nacional en Seúl, comentó que China parece estar siguiendo un “enfoque de gestión” que ni respalda plenamente ni presiona con fuerza a Pyongyang, al tiempo que mantiene la comunicación estratégica con Corea del Norte y prioriza la estabilidad regional.
Restaurar una influencia exclusiva sobre Corea del Norte le daría a Xi margen de maniobra en sus tratos con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha expresado repetidamente su deseo de reanudar la diplomacia con Kim.
En los últimos años han surgido dudas sobre la influencia de China sobre Corea del Norte, mientras el Norte se ha centrado en apoyar los esfuerzos bélicos de Rusia al enviar tropas y armas a cambio de asistencia económica y de otro tipo.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.






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