Espantoso video muestra a una cuidadora lanzando a un niño al piso; padres demandan a guardería por lesión cerebral
La demanda alega que la guardería inicialmente les dijo a los padres que el niño se cayó solo 46 centímetros desde una posición en cuclillas
Una familia de California presentó una demanda contra un centro de hospitalidad y fitness de lujo después de que las grabaciones de seguridad mostraran cómo una empleada lanza al aire a su hijo de 23 meses, dejándolo caer sobre un piso de madera y causándole una lesión cerebral traumática.
La demanda acusa al Bay Club Clubhouse de El Segundo de falsificar de manera deliberada los informes del incidente y de restarle importancia a la gravedad de las lesiones del niño ante sus padres. El centro afirmó que el niño se cayó desde una altura de apenas 46 centímetros mientras estaba en cuclillas, pero el video de vigilancia revisado posteriormente mostró que la cuidadora lanzó al niño aproximadamente 1,82 metros en el aire, según una demanda a la que tuvo acceso el Los Angeles Times.
El incidente ocurrió la mañana del 17 de marzo de 2025, después de que Matthew Kittle dejara a su hijo, identificado en los documentos judiciales como C.K., en la guardería supervisada para una estancia programada de tres horas.
Las imágenes de las cámaras de seguridad obtenidas durante el proceso judicial muestran al niño acercándose a una empleada con las manos en alto. Luego, la trabajadora parece levantar al niño por las manos, balancearlo entre sus piernas dos veces y elevarlo por encima de su cabeza. Según la denuncia, la trabajadora soltó las manos del niño en el punto más alto del lanzamiento, no logró atraparlo y luego cayó de espaldas sobre el niño después de que este golpeara el piso.
Tras la caída, el personal de la guardería supuestamente realizó dos llamadas telefónicas a la familia.

Según la demanda, durante la primera llamada, los empleados le dijeron a Kittle que su hijo se había caído, pero que ya se había calmado, y le indicaron que no era necesario que lo recogiera antes de lo previsto. A las 9:45 a. m. se realizó una segunda llamada solicitando que Kittle recogiera al niño porque el personal no lograba calmarlo. La demanda afirma que el club le dio al padre la impresión de que el niño había sufrido una lesión leve y que simplemente estaba causando estrés a los empleados.
Al llegar, Kittle supuestamente descubrió que su hijo tenía moretones graves en todo el lado derecho de la cara, la boca hinchada y el ojo derecho tan hinchado que no podía abrirlo. Después de llevar al niño a casa, los padres notaron que estaba irritable, letárgico y anormalmente somnoliento.
Cuando los padres insistieron en obtener detalles, un empleado del club le habría dicho a Kittle que el niño se había caído mientras estaba en cuclillas. El personal de la guardería también dijo que el niño quería dormir inmediatamente después del incidente y que les había costado mucho mantenerlo despierto.
La familia llevó al niño a una sala de emergencias, donde los médicos les dijeron que la versión de los hechos dada por la guardería no coincidía con el trauma físico, según NewsNation.
Los médicos le diagnosticaron al niño un traumatismo craneal por objeto contundente, una conmoción cerebral y abrasiones faciales. La demanda afirma que el niño aún padece de los síntomas a largo plazo, incluida la pérdida de audición.
La demanda alega que el Bay Club inicialmente negó a los padres el acceso a las grabaciones de vigilancia de la guardería. Una vez que la familia logró obtener el video, se dieron cuenta de que el centro los había engañado de manera deliberada.
“La guardería debe brindar el máximo cuidado a los niños, y si un niño se enferma o se lesiona, debe notificarlo a los padres con transparencia y urgencia”, manifestó el abogado de la familia, Ryan Saba, de Rosen Saba, en un comunicado, según ABC News. Saba calificó de “inexcusables” los supuestos intentos del club de ocultar los detalles del incidente.
El Bay Club opera múltiples establecimientos de hospitalidad y fitness en California, Oregón y Washington.
The Independent se puso en contacto con Bay Club Clubhouse y Rosen Saba para obtener comentarios.
Traducción de Michelle Padilla





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